Un año más Toyota sufre un calvario en Le Mans: a estas horas de la madrugada todavía queda carrera, pero con dos de sus tres coches fueras, las opciones están realmente complicadas: el coche 7, pilotado por Kobayashi, tuvo problemas técnicos en la recta de meta y debió recorrer todo el circuito para intentar llegar al garaje de su equipo. Tuvo tan mala suerte que el coche se fue a parar definitivamente en la curva de Porsche, su gran rival, donde decenas de fans de la marca alemana se encuentran disfrutando de la carrera: yo estuve allí y pude grabar la reacción de la gente ante el abandono de Kobayashi.