Skip to main content

Prueba

Test de 100.000 kilómetros: Kia Soul

Test 100.000 kilómetros Kia Soul

Saca nota en la prueba de larga duración.

Este coreano con su diseño tan cuadrado es difícilmente encasillable. Su carrocería es capaz de atraer muchas miradas pero no es de estilo retro como la del Mini, sino una muy original firmada por Peter Schryer, responsable también de aquella primera generación tan venerada del Audi TT. El Kia Soul no es un SUV ni un coche familiar, pero hay algo que sobre todo no es: aburrido. Es un coche que gusta, que entra por los ojos desde el primer vistazo, con sus formas rectangulares, su look SUV y sus colores, muchos de ellos muy llamativos. El Soul es todo un giracuellos.

Comportamiento

El motor diésel de 128 CV tiene un funcionamiento silencioso, refinado y resulta muy ahorrador. En nuestro test de larga duración, con muchos tramos por autovías (muchas alemanas, sin límite de velocidad) el Soul ha consumido una media de 7,2 l/100 km y en el circuito habitual de AUTO BILD para medir el consumo se ha quedado en los 6,0 litros. Entre las 1.500 y las 3.000 vueltas el 1.6 CRDi es realmente enérgico. Quienes quieran confort ante todo, a partir de 80 km/h podrán viajar en sexta y no es necesario acudir a los cambios de marcha. Los 260 Nm de par máximo tiran del Soul con fuerza. Eso sí, esta comodidad mejoraría con un óptimo ajuste de la suspensión: debería ser más suave. Y es que las llantas de 18 pulgadas que llevaba nuestra unidad se notaban más de lo deseado en el interior, con una respuesta algo seca.

VÍDEO: Cara a cara: BMW i3 vs KIA Soul EV

El tarado rígido no significa que sea un coche austero, pero tampoco que sea un deportivo. Eso se debe a una dirección muy poco comunicativa, de tacto demasiado artificial, que empaña un conjunto que podría dar más de sí en tramos de curvas. Así lo escribía en el cuaderno de viaje uno de nuestros redactores que, por cierto, es un apasionado de la competición: "A la dirección le falta sensibilidad, la respuesta es demasiado difusa. Los modos Normal y Confort empañan cualquier pretensión de dinamismo. Como mejor va es en modo Sport".

El interior

Aunque, como ya hemos dicho, por fuera es un coche que llama la atención por bonito, por dentro resulta más discreto, incluso más sobrio de lo que se espera. Por lo demás, lo que ya conocemos de Kia, con un manejo lógico e intuitivo de los elementos de control. Además, es admirable el generoso espacio que ofrece su habitáculo, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, en las que pueden viajar cuatro adultos con mucha comodidad y libertad de movimientos en todas las direcciones. Uno de nuestros redactores apuntaba en nuestro cuaderno de viaje que esto se debe, en gran parte, al buen aprovechamiento que permiten sus formas rectangulares: "La sensación se acerca mucho a la de ir montado en una Bulli (VW Transporter)". También recibieron muchos piropos sus cómodos asientos en ambas filas.

Por desgracia, las estrecheces se concentran en la zona del equipaje. Solo caben 238 litros, pero tiene una explicación: bajo el falso suelo hay un gran compartimento con separadores para guardar diversos objetos. Si lo extraes, el maletero cubica entonces 354 litros y llega al nivel de un coche compacto. Pero, en cualquier caso, deberás introducir el equipaje a través de una boca de carga muy elevada y, por mucho que lo intentes, en el maletero no podrás meter un cochecito de bebé. Tampoco es muy amigable con la familias el tapizado de fieltro. ¿Tienes que quitar los pelos del perro? ¡Es imposible!

Sus formas tan cuadradas, en contra de lo que uno podría pensar, no se traducen en una buena visibilidad trasera: los pilares son demasiado gruesos. Y la cámara de visión trasera que llevaba nuestra unidad de pruebas solo funcionaba bien cuando estaba el coche recién lavado. El sensor automático de luces cortas y largas tampoco da mucha confianza. Con lluvia intensa o en un día gris, es mejor que las actives y desactives de forma manual. Uno de los argumentos que siempre juega a favor de la compra de los modelos de Kia son los siete años de garantía o 150.000 kilómetros. Además, no ha habido ninguna visita al taller fuera del mantenimiento habitual. Y lo cierto es que el Soul ha recorrido largas distancias sin dar problemas.

Probamos el Kia Soul EV 

En el desmontaje el Kia ha mostrado un estado muy sólido, pero no estaba perfecto. Algunas virutas metálicas en la transmisión son el resultado de dientes dañados (aún no daba problemas al cambiar). Algo parecido con el motor de arranque: está ubicado en una zona sin protección al agua y presentaba corrosión, lo que anticipa futuros problemas.

Conclusión

El Soul también tiene alma. Porque bajo esa llamativa y atractiva estética que luce su carrocería, se esconde un práctico crossover, es decir, una mezcla entre un familiar y un SUV compacto. También puede ser un coche muy fiable, porque en nuestro test no ha sufrido averías. Pero sí hemos apreciado algunos fallos durante el desmontaje con los expertos ingenieros de Dekra.

Todo sobre el Kia Soul

Lecturas recomendadas