Prueba

Prueba Kia Soul EV: un eléctrico con mucha chispa

Gabriel Jiménez

Probamos el Kia Soul EV, variante eléctrica del Soul convencional, que destaca por su amplia autonomía oficial de 200 kilómetros y su atrevido y moderno diseño, que encandilará a aquellos que buscan salirse de la norma.

El Kia Soul EV, que fue presentado en el Salón de Ginebra 2014, es el primer vehículo eléctrico de la marca coreana. Se distingue de su hermano de gama, el Kia Soul 2014 convencional de segunda generación, por el frontal, cuya parrilla está tapada y esconde los puertos de recarga de las baterías, así como por la carrocería bitono, las llantas de 16'' y diseño exclusivo y los pilotos traseros LED. Por lo demás, es como cualquier Kia Soul, un coche sumamente atractivo gracias al diseño moderno y atrevido que le ha conferido el equipo de diseño capitaneado por Peter Schreyer.

El interior del Kia Soul EV, por su parte, es a mi juicio, mucho más sugerente que el del Soul 2014 convencional, gracias al color blanco y azul que preside el habitáculo y que le proporciona un aire muy 'trendy'. A este aspecto contribuyen los materiales utilizados, plásticos de buena calidad tanto a la vista como al tacto y un diseño de la botonería y demás mandos que recuerdan los 'smartphones' y resto de dispositivos de Apple, todo ello rematado con la instrumentación con LED orgánicos. Un guiño, sin duda, acertado.

También es acertado el espacio disponible en las plazas traseras, donde un adulto de más de 1,80 metros de altura (como es mi caso) cabe sin problemas, tanto en lo que a espacio para las piernas se refiere como el espacio libre al techo para la cabeza. Eso sí, aunque el Kia Soul EV anuncia un volumen de maletero de 354 litros –igual que el Soul convencional, ya que las baterías que alimentan el motor eléctrico van situadas bajo el habitáculo–, a simple vista parece bastante escaso para poder meter un par de maletas. Pero tampoco se puede sacar más de un vehículo de 4.140 mm...

Con respecto a las citadas baterías, hay que destacar que Kia las alquila por 99 euros al mes durante 7 años –lo que dura la imbatible garantía que ofrece Kia–, un precio que echando cuentas no termina de convencerme del todo si pretende que me 'convierta' a la electromovilidad. Y eso que el Kia Soul EV cuenta con una autonomía declarada oficialmente de 200 km, lo cual es una cifra muy muy buena.

Al volante del Kia Soul eléctrico

Tan buena es la autonomía declarada del Kia Soul EV que me moría de ganas de ponerla prueba. Para ello, realicé un pequeña ruta de 25 km que combinó circuito urbano y carretera por el norte de Madrid. Mis primeras impresiones nada más ponerme a los mandos del Soul EV son muy buenas, gracias al tacto del volante forrado en cuero y el asiento, de mullido duro y buen agarre. Como todo eléctrico que se precie, la entrega de potencia es inmediata y sus 110 CV dotan al Soul EV de un andar ligero. En ciudad se mueve como pez en el agua, a lo que contribuye la dirección de rigidez ajustable gracias al sistema FlexSteer (tres modos: Normal, Sport y Confort).

Al llegar el momento de darlo todo para incorporarse a la carretera, el Soul eléctrico cumple con solvencia, aunque tampoco te esperes las prestaciones de un Tesla S; necesita 12 segundos para alcanzar los 100 km/h, y su velocidad máxima es de 145 km/h. Pero salir del parking marcando el cuadro de instrumentos 119 km de autonomía y tras 25 km dándole caña lo aparco con 109 km no tiene precio... O sí, exactamente 13.990 euros (con ayudas y subvenciones incluidas), una factura muy interesante si se compara con los más de 30.000 euros que cuesta, por ejemplo, el BMW i3 o los veintipico mil largos largos del Volkswagen e-Golf o el Nissan Leaf, con descuentos y subvenciones repercutidas. Eso sí, si quieres disponer del puerto de recarga rápida ChaDemo (80% de la batería en 25 minutos) tendrás que desembolsar 3.000 euros más. En el primer caso, la carga total tarda 5 horas.

El nuevo Kia Soul EV se pondrá a la venta a finales de 2014.

Imagen de perfil de Gabriel Jiménez

Director del Área de Motor de Axel Springer España

Soy Piscis, sufridor del Atleti y me gusta juntar letras, a poder ser relacionadas con cualquier artefacto que lleve del punto A al punto B