Skip to main content

Reportaje

Coches clásicos

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth: ¡con Senna y Sainz!

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
Este espectacular turismo de enorme alerón cautivó a todos. ¿Sabes por qué?

Fue una máquina brutal de su tiempo sólo para manos expertas y economías desahogadas, pero una de esas creaciones inolvidables en una época en la que las crisis energéticas habían quedado atrás y a muchos padres de familia pudientes les gustaba verse reflejados en pilotos de leyenda con berlinas grandes y vitaminadas. Esta es la increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth, un deportivo con piel de cordero que, desde Senna a Sainz, cautivó a todos.

En los años 70, Ford es, definitivamente, una marca internacional. Hay muchos modelos Ford que nunca se vendieron en Europa más que por el tortuoso proceso de la importación. Y otros, en cambio son diseñados por y para otros mercados totalmente diferenciados del americano. Es más: hasta se fabricaron aquí. 

 

En España, por ejemplo, en 1976 Ford inaugura la fábrica de Almussafes, en Valencia. Se une así a las plantas que el gigante tiene en Alemania y Reino Unido, lugares en los que el catálogo, con una gran calidad, un diseño distinto y una variada gama de productos y segmentos, pretende satisfacer a un público muy heterogéneo, desde el Ford Fiesta (producido en Valencia y en Colonia, al Granada y luego Escorpio, pasando por los Escort/Orion e incluso el Capri. 

40 años de Ford en Valencia

Pero hacía falta una berlina del segmento D para sustituir al desfasado Taunus, que fuera un paso más allá y también contara con una oferta muy variada.

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

De este modo, en 1982, se presenta otro modelo con nombre en castellano, el Ford Sierra, que a lo largo de su vida se podrá configurar con carrocerías de dos, tres, cuatro, cinco puertas y familiar... y elegir motores desde los 1.3 a los 2.8 cc y con potencias de hasta 150 CV, en gasolina y diésel, con tracción trasera o integral... (y los 220 CV del último Cosworth).

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

A priori, sus características parecen permitirle competir a priori con el VW Passat, el Citroën BX o el Renault 20 (y luego, R-21).

¿Por qué Cosworth?

Sin embargo, Ford quería ir más allá y hacer valer sus galones en las carreras y optó por hacer una versión aún más radical que acabaría por medirse sin complejos a rivales de la talla del BMW M3 o al Mercedes 190 2.3.16 . 

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

En otras palabras, algo más atrevido todavía que las versiones XRi de inyección, que si en el caso del del Fiesta y del Escort acababan en 2 y 3 respectivamente, el del la nomenclatura del Sierra sería XR4i.

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

Así que, de nuevo, se volvió a confiar en el fabricante de motores británico Cosworth, que llevaba décadas ligado a distintas escuderías de Fórmula 1 y cuyo prestigio trascendería al Sierra con el futuro sustituto, el Ford Escort RS Cosworth.

Así, la increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth da comienzo en 1985, con un paquete aerodinámico totalmente sorprendente y coronado por el enorme alerón trasero, responsable de pegar al suelo las maldades de un motor de 'sólo' cutro cilindros en línea y 1.993 cc... pero que superaba en potencia al XR4, con un total de 204 CV para el Sierra más potente fabricado hasta el momento, que alcanzaba la nada desdeñable velocidad punta de 240 km/h. 

De Senna a Sainz

Cuentan sus pilotos que el hecho de ser una base tan voluminosa supuso todo un desafío para el departamento de competición de Ford a la hora de hacer de él una máquina de ganar.

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

El mismísimo Ayrton Senna (en la foto, apadrinó algunas de sus puestas de largo ante la prensa). El brasileño había debutado en la F1 en 1984 con Toleman y para la temporada siguiente pasó a ser piloto oficial de Lotus, que curiosamente ya pasaría ese año a montar motores Renault y luego, Honda.

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

Otros pilotos de la época de las distintas disciplinas decían que el Sierra tan largo que algunos parecía "un coche de Scalextric", con una gran aceleración y velocidad punta en recta, pero muchos problemas de agilidad en curvas (frente a los equilibradísimos M3, por ejemplo). 

En el último tramo de su vida la Fase II (1988-1991) ya acusaba el paso del tiempo desde su propia configuración a su aumento de peso. Los planes deportivos de Ford, en cambio, seguían adelante en rallys y circuitos, con lo que el motor pegó el estirón definitivo hasta los 220 CV y consolidó su punta en los 240 km/h. 

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth
La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

Sin embargo, en el Mundial de Rallys tampoco él pudo reeditar la victoria del Ford Escort RS de 1981 -con el título de Vatanen- y sus resultados fueron bastante pobres respecto a los circuitos debido a su larga batalla y tracción, a pesar de los esfuerzos de Grundel, Caros Sainz y Didier Oriol.

Al menos, Oriol sí que pudo firmar una victoria con un Sierra oficial en Córcega 1988, la que sería la última de un tracción trasera en el WRC.  

La increíble historia del Ford Sierra RS Cosworth

La vida comercial y deportiva del Sierra estaba llegando a su fin, pero el sustituto no deshonraría en absoluto su linaje y veía la luz, desde el minuto uno, como un nuevo objeto de deseo para la movilidad privada o para bólido de competición. Y sí, también heredó el gran spoiler trasero (pero con unas cotas mucho más equilibradas).

La increíble historia del Ford Escort RS
La increíble historia del Ford Escort RS

Fue ni más ni menos que el Ford Escort RS Cosworth, cuya historia (y los secretos del doble alerón del proyecto inicial) desvelamos aquí...  Aunque los del óvalo no volverían a ganar un Mundial de Rallys de Marcas hasta 2005 y 2006 -con los Focus- y de Marcas y Pilotos hasta 2017, con Sebastien Ogier.  

 

Y además

Más de Coches históricos: todo sobre los clásicos que nos apasionan