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Prueba: BMW X7. El tamaño importa, ¡y de qué manera!

Prueba del BMW X7

Parece que BMW ha decidido que, para tener un verdadero buque insignia en el segmento SUV, el tamaño sí que importa. Y aquí tenemos el nuevo BMW X7, el todocamino más grande de la casa bávara: 5,15 metros de largo, 1,99 de ancho y 1,79 de alto. Ya podemos contarte todos los detalles, y cómo se comporta. Nos hemos puesto al volante de un modelo de preserie. Prueba: BMW X7. El tamaño sí que importa.

Se fabricará en la planta americana de Spartanburg, con la denominación interna G07. La estética sigue la senda marcada por el Concept X7 iPerformance que ya vimos en el Salón de Frankfurt de 2017. Los enormes riñones de la parrilla frontal (los más grandes que jamás ha diseñado BMW) están intactos, aunque los faros de LED no son tan extremadamente rasgados. Podrá llevar luces de láser opcionales, con las que las largas llegan hasta los 600 metros.

VIDEO: Todos los detalles del BMW X7

Por otro lado, su larga batalla se nota, y mucho. Y sus enormes puertas facilitan mucho el acceso. La línea de la zaga es muy vertical, y su portón divisible en dos también facilita la carga de equipaje. Los pilotos traseros recuerdan al actual BMW Serie 7, igual que la banda corrida cromada de la zaga. Empezará a venderse en diciembre de este año, y el precio de partida estará en torno a los 85.000 euros.

Interior: mucho espacio detrás

Prueba del BMW X7

Hasta ahora, la marca solo ofrecía una tercera fila en su BMW Serie 2 Gran Tourer. Pero el X7 va más allá: en lujo, y en espacio. Y si optas por dos plazas individuales en la segunda fila, tendrás las mismas posibilidades de regulación que los asientos delanteros. Solo la climatización del propio asiento será exclusiva de la primera fila.

Pero los asientos calefactados están en todas las plazas. El espacio en los asientos de la segunda fila es realmente desahogado, e incluso en la posición más adelantada hay espacio de sobra para las piernas. Dos pantallas permiten, además, controlar el sistema multimedia de forma individual en cada plaza. Pero lo sorprendente está en la tercera fila: hay menos espacio para las piernas, pero no llega a ser incómoda.

Claro que no será donde quieran sentarse quienes midan dos metros, pero en comparación con el resto de vehículos de siete plazas, el X7 desataca sobremanera. Por medio de un botón, los asientos de la segunda fila se desplazan hacia delante para facilitar el acceso. Otra cosa impresionante: el espacio de carga. Con la tercera fila puesta, el maletero cubica 326 litros. Si la pliegas, llega a los 730. Pero ojo: si abates los asientos de la segunda fila, tienes nada menos que 2.120 litros. Todos los plegados se realizan de forma eléctrica.

Delante, el X7 equipa el nuevo Operating System 7.0 de BMW, repartido en dos pantallas de 12,3 pulgadas. E incorpora un sistema de control por voz realmente intuitivo. Con solo decir "Hola, BMW", puedes controlar infinidad de cosas, como el climatizador o la luz ambiente. Los acabados, por cierto, casan con este segmento, y no dejan espacio a al crítica. Por supuesto, puedes controlar el sistema multimedia y otros parámetros de forma táctil, o por gestos. El botón de arranque está en la consola central.

¡En marcha!

Prueba del BMW X7

AUTO BILD ha podido ponerse al volante de un prototipo. Para esta primera escapada nos han dejado una unidad con el V8 gasolina, aunque no estará, en principio, disponible para el mercado europeo. Es un bloque poderoso de maneras refinadas, que responde perfectamente al lujo que uno espera de este segmento. Pero eso, a costa de tu bolsillo: rara vez baja de los 15 litros a los 100 kilómetros, porque tiene que mover con soltura 2,3 toneladas.

Lo curioso es que apenas notas semejante peso: su dirección integral, su suspensión neumática y sus estabilizadoras activas logran que en los giros, esta mole sea inesperadamente manejable y ágil. Con su doble acristalamiento y su estudiada insonorización, el mundo exterior se queda en un segundo plano, porque es realmente silencioso.

Tanto, que este X7 pugna con el BMW Serie 7 por ser el coche más silencioso de la marca.

Chasis 

La suspensión neumática es de serie El chasis del X7 es un triple tirabuzón: debe ser deportivo, confortable, y tener aptitudes 'offroad'. En el eje delantero tenemos doble articulación, y en trasero, un eje de cinco brazos. Todo de serie. También la suspensión neumática de dos ejes con regulación de nivel automática.

En modo Sport, el SUV reduce su altura en 20 milímetros a partir de los 138 km/h, para mejorar el agarre. Pero también puedes variar la altura de la carrocería con un botón, hacia arriba hasta 40 milímetros, y 20 hacia abajo. Pero en modo carga, baja en 40 milímetros para facilitar la operación de meter el equipaje. Por cierto: para una conducción aún más dinámica, hay un estabilizador de balanceos opcional. Y con el paquete Offroad recibes un robusto protector de bajos, y muchos modos extra de conducción: xSnow, xSand, xGravel, y xRocks.

Motores

En Europa no veremos bloque de ocho y 12 cilindros. Llegarán los de seis cilindros en línea. Cundo salga al mercado, la variante más potente será el M50d diésel, con cambio Steptornic de ocho velocidades, 400 CV y 760 Nm de par. Con esta motorización, el X7 pasa de 0 a 100 en solo 5,4 segundos, pero ojo: superará los 100.000 euros.

Prueba del BMW X7

El otro diésel es el  xDrive30d de 265 CV y 620 Nm, en torno a los 85.000 euros. El único gasolina, de entrada, será el xDrive40i. Aquí trabaja e nievo seis cilindros en línea del Z4, con 340 CV y 450 Nm. Más tarde, le deberá seguir una variante plug-in hybrid. Por el momento, BMW no ha hablado de una versión radicalmente deportiva.

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