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Volkswagen Polo diésel o gasolina, ¿cuál comprar?

Volkswagen Polo diesel o gasolina

¿Cuál comprar, Volkswagen Polo diésel o gasolina? La elección del motor más apropiado es una tarea complicada, más aún en los segmentos más pequeños.

Tres razones para comprar un coche diésel

El nuevo Volkswagen Polo, la sexta generación del utilitario de la firma alemana, tan solo lleva unos meses a la venta, pero ya ha definido la que será su gama completa de motorizaciones con hasta siete propulsores diferentes. Sin embargo, la elección del motor más apropiado es una tarea complicada, más aún si se trata de los segmentos más pequeños donde entra en juego el uso que vamos a hacer del vehículo y su tamaño. Por ello, ¿cuál comprar, Volkswagen Polo diésel o gasolina?

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La sexta generación del Polo es más grande que nunca, apenas unos centímetros más corto que un Volkswagen Golf de cuarta generación. Sin embargo, la gama de motores ha sido específicamente diseñada para cubrir las necesidades cualquier tipo de conductor, quien ahora puede considerar el Polo como una alternativa al Golf a tener en cuenta. Vamos a analizar la oferta mecánica del nuevo Polo para determinar cuál sería la elección más apropiada.

Volkswagen Polo, ¿diésel o gasolina?

Comencemos por los propulsores diésel del Volkswagen Polo. Tenemos tan solo dos opciones bajo el mismo bloque de 1.6 litros TDI que está presente en otros modelos del grupo como el Seat Ibiza. En este caso, está disponible con 80 y 95 CV de potencia, y con 230 y 250 Nm de par, respectivamente. Los consumos medios homologados no presentan variaciones por los niveles de potencia, con 3,7 litros a los 100 kilómetros.

Vídeo: Super Comparativa, Volkswagen Polo 2017 vs Seat Ibiza 2017:

Mientras tanto, la oferta de motores de gasolina es más amplia en el utilitario de segmento B. Por un lado, tenemos los motores más pequeños, los que se espera que sean los más comercializados, que todos toman como base el motor tricilíndrico de 1.0 litro. Existen dos versiones atmosféricas con 65 y 75 CV de potencia, y otros dos turbo TSI con 95 y 115 CV. Las dos primeras versiones son las de acceso a gama, con 95 Nm de par en ambos casos y un consumo medio homologado de 4,8 litros a los 100 km, mientras que las opciones sobrealimentadas ofrecen 175 y 200 Nm de par, respectivamente, y un consumo medio de entre 4,4 y 4,7 litros a los 100 km.

Todos estos propulsores canalizan la potencia al tren delantero a través de un cambio manual de 5 o 6 relaciones dependiendo de la versión, aunque también existe la posibilidad de elegir un cambio automático DSG de doble embrague y siete relaciones en seleccionadas mecánicas. Al mismo tiempo, Volkswagen ofrece la posibilidad de optar por una variante de Gas Natural Comprimido (GNC) que toma como base el motor 1.0 TGI con 90 CV de potencia.

En última instancia, encontramos el Volkswagen Polo GTI, la versión más potente del utilitario alemán gracias a su motor 2.0 TSI de 200 CV asociado a un cambio automático DSG de seis relaciones como única opción. Más adelante en este año se espera la llegada de una variante manual. Como podrás observar, la oferta de motores de gasolina es más amplia que la de unidades de gasóleo, y esto tiene una explicación.

Cada vez son más los fabricantes que están dejando de lado los motores diésel en los segmentos A y B. En el primero de ellos casi ha desaparecido por completo, mientras que en el segundo la oferta está decreciendo considerablemente. En el caso de Volkswagen, la diferencia de precio entre el Polo diésel y el Polo de gasolina de acceso es de casi 5.000 euros más cara la opción diésel, algo que, en un segmento donde se tiene más en cuenta el precio, puede afectar de forma muy negativa en la decisión de compra.

Vídeo: así va el nuevo Volkswagen Polo GTI en circuito:

Si te preocupa el consumo, las cifras homologadas varían en algo menos de 1 litro a los 100 kilómetros, pero si existe un ganador esa es la opción GNC del Volkswagen Polo, la cual homologa solo 3,1 litros a los 100 kilómetros. Optar por un Polo 1.0 TSI de 95 o 115 CV con cambio manual, te permitirá disfrutar de un coche con un comportamiento dinámico excelente, un peso que supera por poco los 1.100 kilogramos y unas prestaciones a la altura, pudiendo alcanzar los 100 km/h desde parado en tan solo 9,5 segundos frente a los 10,5 segundos que necesita el Polo 1.6 TDI de 95 CV. Al final, la decisión es tuya, pero no descartes el Polo de gasolina como la elección más interesante por precio, consumos y prestaciones.

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