A la venta la Ducati de competición en un estado tan original, que el manillar está desgastado por Capirossi

Ducati pone a la venta una joya de MotoGP: la GP6 que pilotó Loris Capirossi en la temporada de 2006. Y alcanza unos 800.000 dólares en la subasta. 

A finales del siglo pasado, Ducati ya se había consolidado como una marca líder en el mundo de las Superbikes, pero su ambición no conocía límites. Con la transición de la categoría reina del motociclismo de motores de dos tiempos a cuatro tiempos en 2002, la firma de Bolonia vio la oportunidad perfecta para enfrentarse a los gigantes japoneses en MotoGP

El cambio trajo consigo motores de hasta 990 c.c., más potencia, mayor velocidad y un rugido más grave que marcaría una nueva era. En junio de 2002, durante el Gran Premio de Mugello, Ducati debutó con una moto decorada en un llamativo "rojo Ferrari", estableciendo un vínculo simbólico con el fabricante de coches deportivos. 

Además, contrataron a ingenieros provenientes de la Fórmula 1 que habían trabajado en los éxitos de Michael Schumacher, asegurándose de aplicar tecnologías innovadoras de aerodinámica y rendimiento en sus motocicletas.

La relación entre Capirossi y Schumacher 

La sinergia entre Ducati y Ferrari no sólo se reflejó en el desarrollo tecnológico, sino también en las conexiones personales. Loris Capirossi, uno de los pilotos estrella de Ducati, mantenía una estrecha relación con Michael Schumacher. 

En varias ocasiones, el campeón alemán fue visto siguiendo las carreras de Capirossi en el paddock e incluso probó su moto en ensayos privados. Este vínculo no pasó desapercibido y contribuyó a la imagen de Ducati como los "Ferrari sobre dos ruedas".

Ducati GP6, una obra maestra

El modelo a la venta es la Ducati GP6, diseñada para la temporada 2006 de MotoGP. Con un peso de apenas 148 kilos y una potencia de 250 CV, la GP6 representaba el máximo desarrollo de los motores de 990 c.c. 

Esta moto en particular fue pilotada por Capirossi en las últimas carreras de la temporada, incluyendo las pruebas en Asia-Pacífico y Europa. Durante la gira asiática, destacó en Japón al conseguir la pole position y una victoria impecable, liderando de principio a fin. 

Tras su rendimiento en Malasia y Australia, y la complicada carrera en Estoril, Capirossi cerró la temporada en Valencia con un segundo puesto, sólo por detrás de su compañero de equipo Troy Bayliss. Este resultado le aseguró la tercera posición en la clasificación general del campeonato.

Un pedazo de historia a la venta 

Desde 2006, esta Ducati GP6 ha permanecido en la sede de Ducati en Bolonia como un tesoro intocable. Sin embargo, la firma italiana ha decidido subastarla, brindando la oportunidad única de adquirir una pieza de la historia de MotoGP. 

Lo que hace que esta moto sea aún más especial es su estado completamente original. Conserva el manillar desgastado por Capirossi y las pegatinas de inspección del circuito de Cheste, lo que refuerza su autenticidad y atractivo para los coleccionistas.

La subasta comenzó el 3 de diciembre a través de RM Sotheby’s, con un precio estimado que oscila entre 400.000 y 800.000 dólares (entre 379.000 y 757.500 euros). Aunque estas cifras no alcanzan los niveles de los Ferrari de Schumacher, reflejan el valor y la exclusividad de esta máquina de competición.

La singularidad de Ducati frente a otras marcas

A diferencia de las marcas japonesas, que tienden a destruir sus motos de competición al finalizar cada temporada, Ducati conserva sus ejemplares, preservando su historia y legado. Esta práctica no sólo aumenta el valor de las motos en subasta, sino que también refuerza su reputación como un fabricante comprometido con su herencia.

Inicios de Ducati en MotoGP

A finales de los años 90, Ducati dominaba el mundo de las Superbikes, pero buscaba expandir sus horizontes. La oportunidad llegó en 2002, cuando MotoGP transicionó de motores de dos a cuatro tiempos con una cilindrada de hasta 990 cc. 

Ducati no dudó en adentrarse en la categoría reina del motociclismo, enfrentándose así a gigantes japoneses como Honda o Yamaha. El debut, como decimos, se produjo en junio de 2002, en el Gran Premio de Mugello. 

Su máquina, decorada en un llamativo “rojo Ferrari”, rindió homenaje a la marca de coches deportivos, subrayando la colaboración entre ambas firmas italianas. Ducati reclutó a ingenieros provenientes de la F1, muchos de ellos responsables de los éxitos de Michael Schumacher. 

Loris Capirossi y la Ducati GP6 

Loris Capirossi, piloto estrella de Ducati, jugó un papel crucial en el desarrollo y éxito de la GP6. La moto, equipada con un motor de 250 CV y un peso de tan sólo 148 kilos, representaba la culminación del potencial de los motores de 990 cc durante la temporada de 2006. 

Loris Capirossi espera con la GP6 antes del inicio de la carrera de MotoGP en Montegi en 2006 | Neil Spalding - RM Sotheby's
Loris Capirossi espera con la GP6 antes del inicio de la carrera de MotoGP en Montegi en 2006 | Neil Spalding - RM Sotheby's

Este modelo en particular fue creado para que Capirossi compitiera en las últimas carreras de la temporada. La Ducati GP6 destacó especialmente en la gira asiática, donde el piloto obtuvo una victoria memorable en Japón, liderando de principio a fin tras conseguir la pole position. 

Aunque es cierto que enfrentó desafíos en otras pruebas, como en el circuito de Estoril. Sin embargo, cerró la temporada con un segundo puesto en Valencia, asegurándose el tercer lugar en la clasificación general de pilotos. 

Un legado inigualable 

Desde el final de temporada de 2006, la Ducati GP6 ha permanecido en la sede de Ducati en Bolonia (Italia), intacta y conservada como una pieza de museo. Sin embargo, la firma italiana ha decidido ponerla en venta, ofreciendo a los coleccionistas una oportunidad única que encapsula la historia y pasión por el motociclismo. 

Lo que distingue a esta moto, como decíamos, es su estado completamente original. Aún conserva detalles únicos como el manillar desgastado por el propio Capirossi y las pegatinas de inspección del circuito de Cheste. 

MotoGP y el mercado de coleccionistas 

El mercado de motocicletas de competición de MotoGP es extremadamente exclusivo. Las motos que llegan a manos de coleccionistas son raras, especialmente en un estado tan original como esta Ducati GP6. Estas piezas no solo representan tecnología avanzada y diseño, sino también historias memorables de triunfo y pasión en las pistas.

Además, el interés por las motocicletas de competición ha crecido significativamente en los últimos años. Los coleccionistas ven en ellas no sólo una inversión financiera, sino también un vínculo emocional con las leyendas del motociclismo.

En definitiva, la Ducati GP6 que pilotó Loris Capirossi en 2006 es más que una moto; es un pedazo de la historia de MotoGP. Su estado original y su relación con momentos icónicos del campeonato la convierten en una joya codiciada para los coleccionistas. 

La subasta es una ocasión única para aquellos que deseen poseer una máquina que encarna la esencia del motociclismo de élite. Sin duda, quien se lleve esta Ducati GP6 no sólo adquirirá una moto, sino también un legado imborrable de velocidad, pasión y excelencia.

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