Toyota Land Cruiser o Mercedes Clase G, olvídate del tipo de motor y mete estos 4x4 en campo extremo para elegir el mejor

Elegimos entre el Toyota Land Cruiser y el Mercedes Clase G, una batalla entre dos todoterrenos puros que se libera en los caminos más exigentes fuera del asfalto.
Sabemos que no corren buenos tiempos para los todoterrenos puros, aunque el panorama está comenzando a cambiar. Aquí te dejamos los 10 mejores 4x4 que eligen nuestros expertos, entre los cuales, están estos dos que comparamos aquí para elegir el mejor: Toyota Land Cruiser y Mercedes Clase G.
Estamos antes dos tótems del mundo off-road, ambos nacidos en los años 70, tiempos mejores para este tipo de vehículos. El Toyota Land Cruiser sigue se renovó hace un par de años, adoptando un estilo más retro, lo cual le hace ganar muchos enteros.
Del Mercedes Clase G está todo dicho. Se mantiene fiel a la receta que lo ha hecho triunfar desde que salió al mercado en 1978. Hasta conserva casi intacto el diseño, con sus formas cuadradas y las puertas de bisagra.
Como es habitual, vamos a analizar aspectos clave de cada modelo, centrándonos en sus capacidades para desenvolverse por el campo. Al final, elegiremos entre el Toyota Land Cruiser y el Mercedes Clase G.
Toyota Land Cruiser

El Toyota Land Cruiser mide 4,92 metros de longitud, 1,98 de anchura y 1,87 de altura, con una distancia entre ejes de 2,85 metros y una altura libre al suelo de 21,5 centímetros. Está a la venta a partir de 87.950 euros.
Por fuera, el nuevo todoterreno de Toyota destaca por su estilo retro, inspirado en el modelo de los años 90. El diseño viene marcado por las líneas rectas y angulosas, tanto en el techo como en el capó o en las propias secciones que marcan su carrocería.
El interior es más convencional y sobrio, aunque no por ello menos funcional y tecnológico. El diseño es una evolución de lo que veíamos en la generación anterior, con una mayor calidad general. El salpicadero está coronado por dos grandes pantallas, ambas de 12,3 pulgadas, para la instrumentación y el sistema Toyota Smart Connect.
Cómo va en el campo

Aquí lo importante es tratar cómo se desenvuelven ambos todoterrenos en el campo. El japonés cuenta con todo lo que se le puede pedir a un todoterreno de los de verdad: un chasis de largueros y travesaños, una transmisión con reductora, 21,5 centímetros de altura al suelo, bloqueo de diferencial central y unos generosos ángulos de ataque, ventral y salida: 30º, 25º y 22º, respectivamente.
A esto se suma una mayor articulación en las ruedas que su predecesor, una barra estabilizadora activa, una rigidez estructural un 30% mayor que la del modelo al que releva y un recorrido de suspensiones que se ha incrementado un 10%.
Todo esto se ve acompañado de un conjunto de ayudas electrónicas para facilitar el manejo fuera del asfalto. Uno es el Monitor Multiterreno, que permite ver lo que hay debajo de la parte delantera del vehículo, un sistema parecido al capó transparente del Mercedes Clase G.
Otro dispositivo es el Selector Multiterreno, que adapta el funcionamiento de diversos parámetros, como la respuesta del motor, el control de tracción o la dirección, entre otros, para garantizar un funcionamiento óptimo según las condiciones del terreno. También dispone de control de avance lento (CRAWL) y bloqueo de los diferenciales central y trasero.
En cuanto al motor, el Land Cruiser monta el conocido bloque de cuatro cilindros y 2.8 litros híbrido ligero que desarrolla 204 CV de potencia y 500 Nm de par máximo, combinado con una caja de cambios automática de ocho velocidades y un sistema de tracción a las cuatro ruedas con bloqueo de diferencial central, como se ha dicho. Lleva etiqueta ECO de la DGT.
Mercedes Clase G

Por su parte, el Mercedes Clase G mide 4,62 metros de largo, 1,93 metros de ancho y 1,98 metros de alto, con 2,89 metros de distancia entre ejes. Está a la venta desde 150.467 euros. Por tanto, vemos que es mucho más caro que el Toyota.
Como hemos adelantado más arriba, el diseño del Clase G conserva su línea clásica tan característica, casi intacta desde que salió al mercado en 1978, salvo la inclusión de elementos como la iluminación LED.
El interior también mantiene el diseño clásico, pero combinado con elementos modernos, como el sistema multimedia MBUX con pantalla de 12,3 pulgadas, reconocimiento de voz, navegador con realidad aumentada, así como la instrumentación de 11,6 pulgadas.
Motorizaciones y capacidades todoterreno

El Mercedes Clase G ofrece más opciones mecánicas para elegir. La gama empieza con el G 450d, con un motor diésel de seis cilindros en línea de 367 CV y tecnología de 48 voltios (etiqueta ECO).
Le sigue el G 500, con un motor de gasolina de seis cilindros en línea de 449 CV, también microhíbrido, y termina con el G AMG 63, con un V8 de 4.0 litros e hibridación ligera que produce 585 CV.
Todos van asociados a una transmisión automática 9G TRONIC de nueve relaciones, que transmite el 40% el par al eje delantero y el 60% al trasero, y reductora, que se puede activar en marcha a velocidades de hasta 40 km/h.
Igual que el Land Cruiser, el Clase G está construido sobre un chasis de largueros y travesaños y, además, tiene suspensión trasera de eje rígido y reductora. La distancia al suelo es de 24,1 centímetros, mayor que la del japonés, y la profundidad máxima de vadeo es de 70 centímetros, la misma que su rival.
El Clase G también está equipado con una serie de elementos que ayudan a la conducción todoterreno. El programa de conducción cuenta con tres modos específicos, Trail, Rock y Sand.
También tiene un sistema denominado OFF Road Cockpit, que proyecta en la pantalla y en la instrumentación información relevante mientras se conduce por caminos exigentes. Igualmente, incluye la función capó transparente que hemos mencionado antes, que permite ver lo que hay debajo del capó, gracias a un conjunto de cámaras exteriores.
Conclusión: ¿Toyota Land Cruiser o Mercedes Clase G?
La elección entre el Toyota Land Cruiser y el Mercedes Clase G va a depender de lo que estés dispuesto a pagar. El alemán es infinitamente más caro y ni comprando el japonés más caro, con todos los extras, lo igualaría.
Los dos modelos van bien para circular por caminos exigentes. La diferencia es que el Toyota ofrece un mayor confort en autovía y, por tanto, se puede utilizar también como vehículo familiar para viajar, y el Clase G es un poco más eficaz en el campo, además de ser más exclusivo.
Nosotros nos quedamos con el Toyota Land Cruiser por precio y por versatilidad. Además, está disponible con siete plazas, posibilidad que no ofrece el Mercedes Clase G.
