Toyota C-HR o Peugeot 408 PHEV: elegimos el SUV híbrido enchufable más chulo del momento

Los SUV híbridos enchufables son cada vez más, pero con un diseño coupé no hay tantos: ponemos frente a frente a los Toyota C-HR y Peugeot 408 PHEV.
“SUV híbrido enchufable” probablemente sean las palabras mágicas del mundo del motor en 2025. Se trata del tipo de carrocería más demandado del mercado español con una mecánica que permite acceder a la codiciada etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico (DGT). Hay dos modelos bastante “pintones” que ofrecen el combo: Toyota C-HR y Peugeot 408 PHEV.
Ambos todocaminos se salen de la norma de los C SUV y es que su diseño es más arriesgado de lo normal, con unas proporciones más atléticas y de aire coupé que hace que sean bastante llamativos y entren por los ojos. Pero, aunque de primeras pasen el test visual, ¿cuál de los dos es mejor opción de compra?
Diseño
Da igual a cual de los dos mires: los dos son bonitos. Sí, en cuestiones estéticas cada uno tienen sus gustos y, especialmente en este caso, se trata de diseños atrevidos que pueden polarizar opiniones. Sin embargo, es imposible negar que son dos automóviles de lo más llamativos.
El Toyota ha conseguido algo difícil: estar a la altura de la primera generación, siendo perfectamente reconocible, pero mostrando un diseño mucho más moderno que hace que sea todavía más estilizado que su predecesor.
Al Peugeot le sienta genial la identidad visual que comparte con el resto de modelos de la marca. El frontal tiene mucho carácter y las formas esculpidas de la carrocería, sumadas a sus proporciones, hacen que tenga un perfil muy atlético.
Dimensiones
Aunque son relativamente parejos, no terminan de estar en el mismo punto en lo referente a tamaño. El CH-R es más pequeño porque, como ocurría con su primera generación, se encuentra en la parte baja del segmento C, mientras que el 408, con su alargada carrocería tipo fastback, se encuentra en el extremo opuesto del segmento.
El nipón tiene una longitud de 4.362 mm, una anchura de 1.832 mm y una altura de 1.564 mm; así como una distancia entre ejes de 2.640 mm. En comparación, el francés está muy por encima: mide 4.687 mm de largo, 1.848 mm de ancho y 1.478 mm de alto; así como disfruta de una batalla de 2.787 mm.
Esta diferencia sensible también se aprecia en lo referente al maletero, con el primero ofreciendo 310 litros de capacidad que se quedan cortos en comparación con los 471 litros que pone sobre la mesa su rival.
Motores
Ambos modelos tienen mecánicas de otros tipos, el C-HR híbridas autorrecargables y el 408 microhíbridas y 100% eléctricas, pero en esta ocasión el enfrentamiento es exclusivo en términos de híbridos enchufables, de los cuales cada uno dispone únicamente de una versión.
Empezando por el japonés, el C-HR Plug-In Hybrid combina un motor eléctrico de 163 CV con un bloque de gasolina de 152 CV, logrando un rendimiento conjunto de 223 CV. Tiene tracción delantera, es capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en 7,4 segundos y su velocidad punta es de 180 km/h.
Su batería tiene una capacidad de 13,8 kWh, suficiente como para recorrer (sobre el papel) hasta 66 km en modo eléctrico. Gracias a ello homologa un consumo en ciclo mixto de 0,8 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 19 g/km.
En el caso del francés, la versión híbrida enchufable es la que hace las veces de tope de gama, puesto que es la que tiene un mayor rendimiento.
Combina un motor gasolina 1.6 de cuatro cilindros con un bloque eléctrico para desarrollar una potencia de 224 CV y un par máximo de 360 Nm. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 233 km/h.
Monta una batería de 12,4 kWh de capacidad que le otorga una autonomía homologada eléctrica de 63 kilómetros, lo que, a su vez, le permite homologar un consumo de solo 1,4 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 31 g/km.
Precio
De la dupla, el Toyota C-HR Plug-In Hybrid es el más barato, con un precio de partida de 35.000 euros. El Peugeot 408 arranca un poco más arriba, en los 39.950 euros.
Equipamiento
En el caso del Toyota, el acabado más bajo que se puede combinar con la mecánica PHEV es el Advance. Entre su equipamiento destacado están las llantas de aleación bitono de 18 pulgadas, el sistema de acceso y arranque sin llave, los faros delanteros LED, la pantalla multimedia de 12,3 pulgadas, el asiento del conductor con ajuste lumbar eléctrico y los asientos delanteros calefactables.
A esto suma, en materia de asistentes de conducción, elementos como los sensores de aparcamiento delanteros y traseros con frenada automática, el sistema de alerta de tráfico trasero cruzado y el detector de ángulo muerto.
Por lo que respecta al Peugeot, su acabado de acceso es el Allure. Cuenta con llantas dealeación de 19 pulgadas, pantalla central de 10 pulgadas, cuadro de instrumentos digital de 10 pulgadas, navegador, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, volante de cuero calefactado, climatizador bizona, acceso sin llave y retrovisores exteriores eléctricos.
En materia de ADAS su dotación es bastante completa, con sistemas como el asistente de cambio involuntario de carril, el de aparcamiento trasero, el de arranque en pendiente, control de crucero adaptativo, cámara trasera, detector de ángulo muerto o reconocimiento de señales de tráfico.
¿Cuál es mejor?
Son modelos bastante parejos en lo que respecta a concepto y a mecánica, pero también tienen una diferencia capital: el tamaño.
El Toyota es un modelo muy compacto, lo que hace que sea más ágil y cuente con ventajas, por ejemplo, a la hora de aparcar; mientras que el Peugeot es lo suficientemente más grande como para ser una opción más versátil y que hace que sea la más indicada si se necesita como coche familiar.
Por lo demás, el rendimiento de ambos es muy parecido, aunque el C-HR le gana por la mano en términos de eficiencia. Además, su precio casi 5.000 euros inferior hace que, si no te hace falta el espacio extra, sea la alternativa a tener en cuenta.


