Stellantis ha puesto sus ojos en una startup que plantea vender los coches en paquetes tipo Ikea

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Stellantis colabora con una startup sueca, Luvly, para producir un cuadriciclo eléctrico que se envía al mundo como paquetes de Ikea, lo que permite ahorrar costes.
Stellantis ha dado un giro radical de 360 grados con el diésel y también podrían cambiar la manera de vender los coches, en paquetes como Ikea a través de una startup sueca llamada Luvly.
Uno de los principales costes variables en la producción de un vehículo nuevo es su transporte desde la fábrica hasta el concesionario o el usuario final.
La parte principal de un coche, donde van los pasajeros, se llena de aire durante el transporte, por lo que ocupan bastante más espacio del que ocuparían desmontados en piezas.
Stellantis colabora con la startup Luvly para producir un coche eléctrico barato que se monta como un LEGO o al estilo Ikea, por piezas, que se envía a todo el mundo por una fracción de lo que costaría enviar un coche completamente ensamblado.
La prueba con el cuadriciclo de Luvly O eléctrico indica que la compañía podría enviar 250 unidades por contenedor, en el mismo espacio donde introduce 20 modelos completamente montados.
La entrega al usuario final representa en torno al 10% del precio de venta al público de un coche y, al eliminar casi por completo esa variable de coste, Luvly afirma que puede repercutir el ahorro en los consumidores con un producto de menor precio que, además, conlleva un menor coste por unidad en emisiones de transporte.
Stellantis y Luvly, una manera diferentes de distribuir los coches

Introducir 250 coches en un solo contenedor podría revolucionar la industria automovilística. Obviamente, el Luvly O es un vehículo eléctrico de dos plazas muy pequeño, así que no cabrían 250 Peugeot 5008, por ejemplo, en un único contenedor por, muchas piezas que se le quitaran.
Sin embargo, es un comienzo, y la tecnología que hay detrás es sencilla y fácil de implantar en cualquier número de vehículos nuevos.
En realidad, no importa que el Luvly O sea pequeño, consuma apenas 6,5 kWh/100 km o que sólo alcance una velocidad máxima de 90 km/h. Tampoco su precio de 10.000 euros. Lo realmente destacable aquí, para Luvly u Stellantis, es la construcción.
El Luvly O está construido en torno a una serie de extrusiones de aluminio con paneles de composite para cubrir el hueco y formar la carrocería. La startup había trabajado en un pequeño diseño monocasco, pero pronto se dio cuenta de que, aunque el diseño era fuerte, también era ridículamente caro de producir y enviar.
Según explica a Autocar Håkan Lutz, responsable de Luvly, “hacer esto significa que los paneles son muy baratos y que podemos enviarlos por piezas. También significa que podemos adaptar los paneles a diferentes vehículos”.
Los pegamentos que unen las piezas se fijan en unos tres minutos y Lutz calcula que la producción mediante robots podría hacerse en un minuto.
Stellantis ya vende una serie de cuatriciclos propios de gran éxito, como son el Citroën Ami, Fiat Topolino y Opel Rocks-e, todos sobre la misma plataforma. Es posible que la próxima generación utilice la arquitectura modular de Luvly. Esto haría que el precio fuese, incluso, inferior al del actual Ami.
En Zag Daily, el responsable de la startup comentó que “el objetivo de esta asociación es demostrar que podemos cumplir nuestras promesas. Se trata de la primera gran asociación comercial con un actor tan fundamental como Stellantis”.
“Si conseguimos demostrar el nivel de seguridad y la rentabilidad de nuestra plataforma y Stellantis decide adoptarla, será algo muy importante, no sólo para nosotros, sino para el sector”, añadió.
