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Noticia

Prueba: Mercedes AMG GT 4 puertas. ¿Deportivo o berlina?

Al volante: MG GT 4 puertas

He venido hasta Texas para ponerme a los mandos del Mercedes AMG GT 4 puertas, y lo primero que quiero comprobar es: a pesar del nombre, ¿se comporta como todo un Mercedes AMG GT? Los comprobamos al volante. Prueba: Mercedes AMG GT 4 puertas. 

Empecemos por algo que me ha gustado mucho: cómo, no, el motor. Es el que conocido cuatro litros V8. Pero aquí, en el GT 63 S rinde 639 CV, y 900 Nm de par máximo. Hasta ahora, en la cúspide de AMG estaba el Mercedes AMG E 63 S con 612, pero ahora, es esta berlina la que ostenta el tope de gama. 

VÍDEO: ¡El AMG GT 4 puertas en directo!

Vayamos a otra cosa que no me ha gustado tanto. Y es la redundancia de su sistema de manejo de los elementos de control. Tengo aquí, en una rueda del volante, la posibilidad de elegir los modos de conducción. Y en el otro lado, tengo un mando para gestionar las válvulas del escape o, si quiera, darle al chasis un ajuste todavía más radical.

Pero por otro lado tengo los mismos controles aquí en la consola central, esto es: cuando gestiono el tarado del chasis con la rueda del volante, y afino aún más el chasis con el otro mando de la izquierda, todo tan a mano que no tengo que desviar la vista de la carretera, los botones de la consola se me antojan del todo prescindibles. 

Un peso pesado

Vayamos a otro apartado que tampoco me ha entusiasmado. Y es el peso. Gana kilos respecto al E 63 S, y hablamos de nada menos que 2,1 toneladas. Es una barbaridad, y tengo que decir que se nota en el circuito. 

Al volante: MG GT 4 puertas

Y eso que este coche tiene unas reacciones muy ágiles, pero estoy seguro que de con un poco menos de peso, su comportamiento sería aún más deportivo y eficaz contra el crono. Con todo, los valores de aceleración hablan a su favor: pasa de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos.

Y es que, aunque lleve las siglas "GT" estampadas, no tiene un comportamiento como el dos puertas con sus configuración constructiva Transaxle, porque eso sería un milagro. 

No debemos olvidarnos que estamos ante una berlina de gran tamaño, no ante un biplaza. Ahora bien: dentro de esta categoría, tiene argumentos de sobra para poner en aprietos a todo un Porsche Panamera. Y es que este modelo que tengo entre manos, para su peso y tamaño, es extremadamente directo y preciso en los giros y cambios de apoyo. 

Al volante: MG GT 4 puertas

Su cuatro litros tiene un empuje brutal, pero este modelo lo digiere mejor que el Mercedes AMG E 63 S, puesto que lleva riostras añadidas que aumentan la rigidez de la estructura. Además, su dirección tiene una respuesta aún más rápida y directa, el chasis es más firme y, gracias a su eje trasero direccional extremadamente afinado, es perceptiblemente más ágil en tramos virados que el Clase E tope de gama. 

Conclusión

Al volante: MG GT 4 puertas

Después de la toma de contacto en circuito y por carreteras, me ha quedado claro que el AMG GT 4 puertas es un coche con identidad propia, y no un mero derivado del Mercedes Clase E o el Mercedes CLS, a los que, en el apartado dinámico, supera ampliamente. 

Mi conclusión: ¿es el AMG GT 4 puertas un deportivo AMG GT puro? Sinceramente, no. Pero sin embargo, sí que es la mejor y más deportiva berlina que Mercedes AMG puede ofrecer en este momento.   

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