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Noticia

Prueba: Klasen Motors Opel Corsa OPC

Klasen Motors Opel Corsa OPC

Cuando el preparador Stephan Klasen nos citó en Sachsenring para probar su última creación, sabíamos que no esperaba una jornada de diversión pura. O más bien: un Opel Corsa OPC radicalizado para quemar el circuito. Prueba: Klasen Motors Opel Corsa OPC.

Este hombre ha elevado la potencia de otros modelos del Opel Corsa hasta nada menos que 550 CV. El que hoy nos ocupa rinde 307 (100 CV más que el modelo original), pero no es en absoluto la única modificación. Un vistazo al cockpit ya hace que me hierva la sangre: baquets de competición, jaula de protección, ni rastro de las plazas traseras....

Frente a mí, un volante de tres radios marca Sparco. Y bajo la chapa, un chasis KW Variante 3 con unos muelles un 30% más duros y amortiguadores convenientemente revisados, y un diferencial con bloqueo para dar más agarre a sus ruedas OZ Leggera de 8 x 17 pulgadas calzadas con semislicks. El par motor de este Opel sube en 150 Nm, y el peso total baja en 100 kilos. De modo que el 1,8 litros vitaminado debe gestionar poco más de una toneladas, y su sonido en bajas en netamente deportivo, y hiela la sangre cuando el turbo se pone a soplar según avanza la aguja del cuentavueltas.

¡Al circuito!

Los recorridos del cambio manual CAE son realmente cortos y directos, con una precisión abrumadora. Arrancar requiere un periodo de adaptación porque es fácil que las semislicks deslicen. Pero su embrague reforzado permite pillar pronto el punto de tracción. En solo 5,5 segundos paso de 0 a 100 km/h, y alcanzo los 200 en 18,7, unas cifras similares a las de un Honda Civic Type-R.

Klasen Motors Opel Corsa OPC

En frío, la distancia de frenado se ve penalizada: 40,1 metros para pasar de 100 a 0, mientras el modelo de serie lo hace en 34 metros. Pero en cuanto las ruedas entran en calor, se reduce a poco más de 33. El motivo: la inclinación negativa de las ruedas es de 3,5 grados en el eje delantero y 2,0 en el trasero, y la superficie de contacto es menor.

En frío, las ruedas traseras deslizan un poco, pero tras un par de vueltas los giros son precisos, como sobre raíles. El resultado: hace la vuelta rápida en unos fulminantes 1:37,51 minutos, 7 segundos antes que el modelo de serie. ¿La mala noticia? Este coche no está homologado para carretera. Para eso, deberían volver a colocar los airbags y las plazas traseras en su sitio.

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