He probado el Ebro s700 PHEV y te digo cuatro cosas que me han gustado y una que cambiaría

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He probado el Ebro s700 PHEV durante una semana y te voy a decir cuatro cosas que me han gustado y una que cambiaría de este todocamino chino de marca española.
La firma española que vende coches chinos ha cogido un ritmo, en lo que a ventas se refiere, envidiable. Y es que, en solo siete meses ha comercializado un total de 5.090 automóviles, con lo que se ha hecho con una cuota de mercado del 1,1% en el segmento SUV. Ahora llega otra de sus apuestas, el Ebro s700 PHEV, que es el modelo que probamos, con el que intentará robar ventas a los todocamino europeos con enchufe. Tras una semana de pruebas, puedo decirte cuatro cosas que me han gustado y una que cambiaría.
Ahí va su primer punto positivo, el empuje de su motor. Su sistema de propulsión híbrido rinde en conjunto 279 CV y genera 365 Nm de par. Está formado por un motor de gasolina 1.5 TGDI DHE de 143 CV a 5.200 rpm y 215 Nm a 2.500 rpm. Por cierto, este tiene una eficiencia térmica del 44,5%, una cifra realmente alta. El otro motor es uno eléctrico que entrega 204 CV.

Pues bien, a pesar de sus 1.865 kg, acelera de 0 a 100 km/h en 8,4" y alcanza la velocidad máxima de 180 km/h. Y es que este sistema tiene empuje, mucho empuje.
También me ha sorprendido, para bien, el peso de la dirección. He probado el Ebro s700 y el Ebro S800 y la dirección ha sido uno de sus hándicaps por su ligereza y con un tacto que no termina de convencerme. En el s700 PHEV es diferente, tiene un peso adecuado, por lo que me ha sorprendido por la diferencia respecto a la versión de gasolina y por ser un híbrido enchufable, que suelen ser más ligeras.
La tercera cosa que me ha gustado del Ebro s700 PHEV es su diseño. Es cierto que el logotipo de la parte frontal queda más 'pegote' que en el Ebro s700 al estar carenada -recuerda que se trata de con Chery Tiggo 7, que es como se vende en China y otros países de Sudamérica-, pero la imagen de este SUV de 4.553 mm es atractiva. Muy europea y poco 'chinesca'.
Uno de los puntos fuertes de este coche, uno que haría decantarme por su compra, es su sistema de recuperación de energía gracias a la frenada. Si te mueves algo por ciudad, pocas veces vas a tener la batería a cero. De hecho, creo que es uno de los sistemas de este tipo que mejor trabaja de todo el mercado.
Y voy con la cosa que no me ha gustado, que la cambiaría, aunque no por ella dejaría de comprarlo. No. No son los dichosos pitiditos que podrían formar una banda musical. Y es que, incluso el sensor de distracción al volante emite un sonido cuando miro el navegador en la pantalla del sistema de infoentretenimiento.

No. Se trata de la configuración de la frenada regenerativa, que queda oculta entre los diferentes menús del sistema multimedia. Si sigues mis pruebas sabrás que soy partidario de los botones físicos respecto a los hápticos y, sobre todo, los que están en la pantalla del sistema multimedia a los que tienes que llegar como si se tratase de un videojuego: superando pantallas.
Es el caso de esta función, que creo que es indispensable en un coche PHEV, como es el caso. Y más al ser tan eficiente como lo es en el Ebro s700 PHEV. Es en ese submenú donde podemos configurar el 'nivel de recuperación de energía'. Por pedir que no quede, pero, ¿qué tal ponerlo más a la vista? Porque unas levas o un botón físico, ¿es mucho pedir?

