Nissan se encuentra en mitad de un tsunami creado por el terremoto de los aranceles y la pesadilla de la caída de las ventas

Nissan se desploma en su primer trimestre fiscal de 2025 (abril-junio): caída de las ventas un 9,7%, pérdidas netas de 677 millones y pérdidas operativas de 462 millones.
Nissan se encuentra en mitad de un tsunami, pero no tiene nada que ver con el terremoto de 8.8 en la escala Richter del pasado martes en la península rusa de Kamchatka, sino con el estado de sus cuentas, debido a los aranceles a la caída de las ventas. Algo que se suma a los problemas de producción del Nissan Leaf.
La marca japonesa, tercer mayor fabricante japonés, acaba de publicar un informe con los resultados de su primer trimestre fiscal, correspondiente a los meses de abril a junio.
Nissan se ha anotado unas pérdidas netas de 115.800 millones de yenes (unos 677 millones de euros), debido a unas menores ventas y el impacto de los aranceles.
Asimismo, la compañía nipona ha indicado una pérdida operativa de 462 millones de euros, mientras que su facturación por ventas cayó un 9,7% interanual, hasta 15.824 millones de euros, según muestra su informe financiero.
Nissan se desploma: pierde 677 millones en su primes trimestre fiscal de 2025

"Si bien las mejoras en la gama de productos y la reducción de los costes fijos ayudaron a mitigar las pérdidas, lo que resultó en una pérdida operativa de 79.100 millones de yenes (462 millones de euros), menor de lo previsto, en comparación con la previsión anterior de 200.000 millones de yenes", la compañía siguió enfrentándose a dificultades", explica la marca en el comunicado.
En su primes trimestre fiscal de 2025, Nissan vendió 707.000 vehículos, 80.000 menos que en el mismo periodo del año pasado (787.000 unidades). Es "un menor volumen de ventas", como ha reconocido la compañía, que se ha visto afectada por fluctuaciones adversas en el tipo de cambio y el impacto de los aranceles estadounidenses.
La caída más fuerte en las ventas se produjo en China, con un 27,5% menos, seguido de su mercado local, Japón, con un 11,1%. En Europa, el descenso fue del 5,1%, mientras que en Norteamérica, el mercado más importante de Nissan, cayó un 2,4%.
Espera beneficios en 2026

Pese a estos números demoledores, de cara a la primera mitad de su ejercicio que cerrará en septiembre, la compañía japonesa, que anda inmersa en un plan de transformación, espera obtener beneficios para el año fiscal 2026.
De hecho, en el comunicado se dice que “ya se han tomado acciones decisivas para asegurar ese objetivo”. Sin embargo, Nissan no ha publicado la previsión de resultados para el ejercicio actual que concluirá en marzo de 2026.
El pasado mes de mayo, tras confirmarse unas pérdidas históricas, la compañía anunció un recorte de plantilla que afectará a 20.000 trabajadores a nivel global hasta el ejercicio fiscal de 2027 (entre abril de 2027 y marzo de 2028), alrededor del 15% de la plantilla total.
En esa cifra se incluye los 9.000 que se habían planificado en el marco del pasado plan de reestructuración impulsado por el antiguo CEO, Makoto Uchida, sustituido después por Ivan Espinosa.
Esos puestos de trabajo eran tanto directos como indirectos, incluyendo áreas de fabricación, I+D y servicios generales. Por otra parte, Nissan ha indicado que concretará próximamente el impacto financiero exacto de esta racionalización de personal.
Asimismo, reducirá sus plantas de producción de vehículos en todo el mundo que, actualmente son 17, hasta reducirse a diez. Así, recortará su volumen de producción global en un 30%, excluyendo a China.
Momento delicado para Nissan
Nissan lleva tiempo atravesando un momento muy complicado. El pasado mes de mayo, tras concluir el anterior año fiscal en marzo, presentó los resultados y fueron mucho peores de lo esperado, con una pérdida neta récord de 4.074 millones de euros.
Semanas antes, la compañía japonesa ya reconoció que el balance sería mucho más negativo, ya que se esperaba una pérdida de unos 560 millones de dólares, casi 500 millones de euros. De ahí a más de 4.000, hay un trecho.
El fabricante está llevando a cabo una reestructuración masiva en un esfuerzo por mantenerse a flote, tras el fracaso de las negociaciones de fusión con Honda por valor de 60.000 millones de dólares.
Aunque las negociaciones parecían ir bien al principio, finalmente se estancaron en febrero, cuando conoció las intenciones de Honda de convertir a Nissan en una filial.
Fuentes cercanas a los fabricantes revelaron posteriormente que Nissan había llegado a la mesa pensando que sería un socio en igualdad de condiciones y se resistió cuando se dio cuenta de que Honda quería convertirla en una filial.
