El secreto que comparte Lilian Xiong vicepresidenta de Chery por el que los coches chinos tienen ventaja: nos cuenta el truco por primera vez

En una entrevista a Business Insider España, la vicepresidente de Chery, Lilian Xiong explica que “en China desarrollamos un coche en tres o cuatro años”.
Aprovechando las antiguas instalaciones de Nissan, Chery es uno de los grupos automovilísticos que ha entrado en España, propietario de marcas como Omoda y Jaecoo. Y lo ha hecho por la puerta grande. La vicepresidente de la compañía china, Lilian Xiong, sabe que los coches chinos tienen ventaja y nos ha contado el truco.
En una entrevista a los compañeros de Business Insider España, Xiong ha hablado sobre la situación que atraviesa el grupo, uno de los gigantes de la automoción en China, que aterrizó en España a principios de 2024, convirtiéndose en la primera compañía china con plantas de producción en territorio nacional.
Concretamente, se afincó en las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, tras llegar a un acuerdo con EV Motors (propietaria de Ebro), la encargada de buscar una vía para reindustrializar esta zona. En estas instalaciones se pueden ensamblar hasta 300.000 coches.
La compañía inició su actividad en España con Omoda. Luego le siguieron Jaecoo y Ebro, esta última tomando como base modelos de la marca Tiggo. No obstante, y pese a las buenas cifras de ventas, Xiong reconoce que las marcas de Chery son todavía desconocidas. Sobre todo, Omoda. "Es una marca bastante nueva, comparada con el resto de enseñas que ya tenéis aquí".
Lógico, teniendo en cuenta que Omoda solo tiene tres años de vida. "Queremos combinar la nueva tecnología con el estilo de vida de las generaciones más jóvenes. Este es el pensamiento inicial acerca de lo que es la marca. Somos una marca moderna que se centra especialmente en los SUV crossover", señala. Por su parte, Jaecoo se centra más en los SUV todoterreno.
Los coches chinos tienen ventaja frente a los europeos por esta razón

Los coches chinos tienen una ventaja importante frente a los europeos. Esto no es algo particular de Chery, sino en general de los fabricantes de aquel país.
Esa ventaja no es otra que el gran avance tecnológico. Podemos decir que las marcas chinas llevan décadas de ventaja a las europeas porque apostaron hace mucho tiempo por las nuevas energías.
En este sentido, Chery trabaja en baterías cada vez más pequeñas, pero que proporcionen mucha autonomía: "Nosotros fuimos unos de los primeros en comenzar a estudiar las baterías en estado sólido", explica Lilian Xiong. Por eso, los chinos ofrecen tanto coches eléctricos como híbridos enchufables.
"Por tanto, creo que es una tecnología muy práctica para la Europa actual. Además, tenemos el eléctrico puro. Y ahora tenemos como 100 niveles de batería para el modelo. La autonomía podría cubrir más de 600 kilómetros para las baterías eléctricas puras ahora", añade.
Y continúa: "Para los híbridos enchufables, podemos tener como 34 niveles de batería combinada con un motor turbo 1.6 juntos. Por tanto, pueden trabajar juntos. El cliente puede elegir qué motor trabaja para lograr un equilibrio. Por lo tanto, si se opta por que funcionen juntos, pueden ofrecer al menos más de 1.000 kilómetros de autonomía sin carga".
Para la vicepresidenta de Chery, es muy importante centrarse en esta combinación de motores y dejar atrás a los vehículos de gasolina, ya que éstos no son nada amigables para el medioambiente. Sólo de esta manera la calidad del aire podrá mejorar.
Tres claves del éxito de Chery

Para Lilian Xiong, hay grandes diferencias entre las marcas chinas y las europeas. Una de ellas es que el cliente europeo tiene una amplia experiencia en conducción gracias a marcas como Fiat, Peugeot o Volkswagen. Valoran el coche y miran con detalle su elección.
Por otro lado, las ciudades chinas son mucho más grandes, tienen carreteras muy anchas y los conductores prefieren vehículos grandes. Por ejemplo, “un Omoda 9 está considerado pequeño o mediano, pero en Europa es un clase grande", explica Xiong.
Pero las diferencias entre las marcas chinas y las europeas van más allá. En primer lugar, según nos cuenta, los plazos para desarrollar un nuevo vehículo son mucho más cortos, en comparación con lo habitual en Europa.
Mientras que los fabricantes tradicionales, de media, suelen tardar unos siete años, los chinos sólo necesitan tres o cuatro. En concreto, en el caso de Omoda, Lilian Xiong afirma que "para un gran coche, estamos más o menos tres o cuatro años desde que diseñamos el concepto inicial hasta que tenemos el modelo".
Por ejemplo, el Omoda 5 empezaron a pensarlo entre 2018 y 2019 y salió al mercado en 2023. El motivo, según la vicepresidenta, es porque China es un mercado que acoge 30 millones de coches nuevos al año y esto ofrece “la oportunidad de desarrollar una cadena de suministro muy profesional para toda la industria".

He aquí la segunda y tercera clave del éxito: ingeniería eficiente y un mercado de 30 millones de coches al año. Precisamente esto quedó patente durante la crisis derivada de la pandemia. Cuando las marcas europeas redujeron su producción por el exceso de vehículos, las chinas no se detuvieron.
"Las marcas internacionales bajaron el volumen de producción, pero el nuestro fue en aumento. Entre 2020 y 2021, sacamos al mercado entre 200.000 y 250.000 unidades. En el año siguiente, estas ascendieron hasta las 400.000, mientras que en el 2023 ya habían superado las 800.000 unidades", detalla Xiong.
Parte de esta profesionalización se debe al desembarco en China de marcas como Volkswagen, General Motors o Peugeot en la década de los 80. Estos y otros fabricantes trasladaron parte de su producción allí para abaratar costes, llevando muchos ingenieros profesionales de los que aprendieron los chinos.
El resultado es que durante décadas los chinos han aprendido a fabricar automóviles de los europeos y ahora seremos los europeos los que aprendamos a hacer coches de los chinos.
