Un impacto económico de 8.000 millones y 3.000 puestos de trabajo directos y 8.500 indirectos son las cifras de la próxima gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL en Zaragoza

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La gigafábrica de Stellantis y CATL operará a pleno rendimiento en el año 2028 si se cumplen todas las previsiones tras una inversión millonaria.

Zaragoza apunta a convertirse en uno de los núcleos industriales más importantes de Europa con el desembarco de los centros de datos de Amazon y Microsoft. La localidad de Figueruelas, a menos de 30 km de la ciudad aragonesa, también será la casa de la gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL.

La inversión es enorme con nada menos que 4.100 millones de euros para producir baterías para coches eléctricos. El gigante asiático espera producir cerca de un millón de unidades a partir de 2028.

El proyecto es más que ambicioso con una superficie de 890.000 metros cuadrados, en la que se incluye parte del complejo de la factoría de vehículos que utiliza actualmente Stellantis en Figueruelas.

Más de 367.091 metros cuadrados y una inversión de casi 500 millones

La gigafactoría de Stellantis sufrirá una transformación radical para hacer hueco a CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo. Las instalaciones de la localidad zaragozana abarcan un total de 367.091,14 metros cuadrados.

Entre este espacio se encuentran edificios principales del proyecto que han denominado TORO para la producción de las baterías. A esto se suman edificios auxiliares y complementarios para labores administrativas y logísticas.

El Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) aprobado por el Gobierno de Aragón ha dado la luz verde a este plan faraónico. La inversión inicial era de unos 4.100 millones de euros solo para la primera fase, luego se esperan otros 680 millones de euros para la puesta en marcha de la planta.

Si se cumplen las previsiones del grupo Stellantis y CATL, la segunda fase se completará en el año 2029. Una vez llegado ese momento, España estará en el punto de mira global en fabricación de baterías para coches eléctricos

Un impacto de 8.000 millones de euros en la zona

La enorme inversión no tardará en tener un impacto en la zona. Los expertos más optimistas apuntan a unos beneficios económicos totales cercanos a los 8.000 millones de euros. El sector industrial sería el más beneficiado con un impacto económico de 5.900 millones.

Este crecimiento económico vendrá acompañado de la creación de miles de puestos de trabajo, la mayoría concentrados en los sectores de la construcción, productos metálicos, metalurgia, maquinaria y servicios técnicos.

La gigafábrica de Stellantis y CATL en Zaragoza tendrá un impacto directo de 4.500 millones de euros, con un nivel de empleo de 6.000 millones al año. Esto se traduce en 3.000 puestos de trabajo solo durante la fase de producción de baterías.

El centro de Stellantis y CATL necesitará empleos cualificados para los que se requieren conocimientos muy específicos, pero las instalaciones también necesitarán cubrir puestos de administración, construcción, energías renovables, comunicación, logística, etc.

Cuando la gigafábrica de Figueruelas esté a pleno rendimiento, se crearán otros 8.500 puestos de trabajo indirectos, un total de 11.500 trabajadores.

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