Batería nueva en 100 segundos: en China abren 1.000 estaciones de intercambio para las baterías 'Chocolate' de CATL

China revoluciona la carga de vehículos eléctricos con 1.000 estaciones de intercambio rápido de baterías, lo que hará que la carga tradicional parezca obsoleta.

Entre las soluciones para acabar con uno de los problemas del coche eléctrico como es el tiempo de carga, está el intercambio de baterías. Una vía que han explorado fabricantes como Tesla o Stellantis, pero los chinos han cobrado ventaja. Un ejemplo son estas 1.000 estaciones de intercambio para las baterías ‘Chocolate’ de CATL.

Puede que Tesla haya sido el primer fabricante de automóviles en explorar el concepto de estaciones de intercambio de baterías para sus vehículos eléctricos, pero son los principales fabricantes de automóviles de China los que lo han adoptado plenamente, superando ampliamente a la competencia. 

Nio lidera actualmente esta tecnología, con miles de estaciones repartidas por toda China e, incluso, algunas en Europa. Pronto, el intercambio de baterías será aún más común en China.

Esta misma semana, Changan Automobile lanzó las primeras 1.000 unidades de la berlina Oshan 520, según publica CarScoops. Diseñados pensando en los servicios de taxi locales, estos vehículos son importantes por una razón: son los primeros en utilizar las nuevas baterías intercambiables Choco-SEB de CATL.

Abren 1.000 estaciones de intercambio baterías 'Chocolate' de CATL en China

Lo que realmente destaca de esta nueva tecnología es la velocidad: estas baterías se pueden cambiar en tan sólo 100 segundos en estaciones especializadas que pronto se convertirán en algo común en toda China

Chongqing ya cuenta con 34 estaciones de intercambio Choco-SEB, y para 2025, CATL planea tener 1000 de estas estaciones distribuidas en 31 ciudades.

CATL, que es el mayor proveedor mundial de baterías para vehículos eléctricos, ha firmado acuerdos con GAC, Chery, Nio, SAIC, FAW y BAIC, así como otras marcas para fabricar vehículos eléctricos con estos nuevos paquetes de baterías. 

Esto significa que los vehículos de todas estas marcas podrán utilizar las estaciones de intercambio de CATL, que pueden gestionar 822 intercambios diarios cada una.

El Oshan 520, por su parte, cuenta con una modesta batería de 56 kWh, que ofrece una autonomía respetable de hasta 515 kilómetros. Con un precio inicial de 166.890 yuanes (unos 20.500 euros al cambio actual), es una cifra relativamente asequible para el conductor medio chino.

Pero el verdadero beneficio, sin embargo, reside en la tecnología de intercambio de baterías. Los taxistas, por ejemplo, pueden evitar la agonizante espera en un cargador de alta velocidad y cambiar las baterías en tan solo 100 segundos. 

¿La tecnología del futuro?

Eso es más rápido de lo que tardaría en repostar un coche tradicional de gasolina. En un mundo donde el tiempo es oro, esto es una gran ventaja.

Ya se ha confirmado que varios otros vehículos eléctricos chinos son compatibles con el sistema de baterías Choco-SEB. Entre ellos se incluyen el nuevo GAC Aion S, el Hongqi E-QM5, el SAIC Roewe D7, el BAIC C66, el Wuling Bingo, el Wuling Starlight, el SAIC Rising R7, el SAIC Maxus Mifa 9 y el SAIC Maxus Dana. 

Por lo tanto, parece que el intercambio de baterías será la norma, al menos, para los vehículos eléctricos chinos, en un futuro muy próximo.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España