No se sabe si es el futuro de los coches eléctricos o simplemente humo: en CATL no ven claro el tema de las baterías en estado sólido, aunque tienen la suya propia

“No funcionan lo suficiente bien, carecen de durabilidad y todavía tienen problemas de seguridad”, ha dicho el CEO de CATL sobre las baterías en estado sólido.
Hace tiempo que se habla de las baterías en estado sólido como la solución para que el coche eléctrico se extienda definitivamente, debido a las ventajas que ofrece con respecto a las baterías de litio actuales. Sin embargo, CATL no ve nada claro este tema, aunque tiene la suya propia.
Este tipo de baterías sustituyen el electrolito líquido, encargado de transportar los iones entre el ánodo y el cátodo, por uno sólido. Entra esas ventajas que ofrecen las baterías en estado sólido, destaca su capacidad para almacenar hasta el triple de energía que las de litio, lo cual se traduce en una mayor autonomía con cada recarga. Además, su capacidad no merma con el frío, incluso, con temperaturas bajo cero.
Por otro lado, tardan mucho menos tiempo en recargarse, aunque requieren sistemas de carga rápida de hasta 200 kW, son más pequeñas y pesan menos, lo que beneficia también al consumo y al rendimiento del propio vehículo. Sin dejar de lado que son más seguras, ya que no hay riesgo de sobrecalentamiento.
Hay varias compañías y fabricantes interesadas en las baterías en estado sólido, como Toyota. El caso de CATL es significativo, ya que estamos hablando del mayor productor de baterías del mundo. Por eso, el mensaje que lanza ahora deja fríos a todos aquellos que confiaban en esta tecnología.
El jefe de CATL duda de las baterías en estado sólido

Como decimos, CATL domina la producción de baterías, con el 37% a nivel global, y acaba de decir que las baterías en estado sólido no son ni prácticas ni seguras, echando por tierra una de las ventajas que decíamos arriba.
Lo ha dicho el propio CEO de la compañía, Robin Zeng, en una entrevista al Financial Times, en la que ha asegurado que todavía “no funcionan lo suficiente bien, carecen de durabilidad y todavía tienen problemas de seguridad”.
“Apoyamos plenamente las baterías en estado sólido, llevamos diez años invirtiendo en ellas. Observo a los desarrolladores trabajando casi todos los meses, así que estoy al tanto de todo el progreso y, de alguna manera, aún tenemos estos obstáculos”, añadió.
Precisamente, por llevar tanto tiempo trabajando en esta tecnología, sorprende ahora las palabras de Zeng. No podemos descartar tampoco que sea una estrategia del jefe de la compañía china con algún interés, ya sea desviar la atención o atraerla.
En dicha entrevista, Zeng explica que estas baterías podrían ser más viables si se utilizara el litio metálico puro para el electrodo del ánodo, pero eso implica que se deban combinar materiales bajo una alta presión.
De esta forma, aunque la transmisión de los iones sea muy buena, hay ciertos problemas con esa presión excesiva. En el caso de que el litio reaccionase con la humedad del aire al romperse la carcasa de una batería en caso de accidente, por ejemplo, se generarían graves problemas de seguridad.
Asimismo, la expansión y dilatación del litio durante la carga y descarga daña la batería y reduce su vida útil. Por todo ello, el jefe de CATL no ve viables las baterías en estado sólido a corto o medio plazo.
La vía intermedia: baterías semisólidas
Sin embargo, hay una solución intermedia que pasa por las baterías semisólidas. La compañía china está desarrollando una batería con iones de sodio que permiten duplicar la autonomía con respecto a las actuales de litio, reduciendo el peso de la batería enormemente, además de sus costes.
CATL ya tiene varios prototipos en producción, pero no es la única empresa china. También NIO y SAIC están en ello, aunque con químicas diferentes, y Changan (que tiene una joint venture con Mazda) promete que empezará a probarlas este año y a producirlas a partir de 2027.
Fue de China, Stellantis y Factorial anunciaron en abril la validación con éxito de celdas de batería en estado sólido para automóviles, con una densidad energética de 375 Wh/kg, lo que representaba un paso importante hacia el uso comercial.
Antes mencionamos a Toyota. También Nissan está metida de lleno en este tema y apunta a 2028 para lanzar sus baterías en estado sólido. Igualmente, Mercedes y BMW están en fase de pruebas, aunque dan una fecha más lejana: 2030.
