Figueruelas tiene 1.200 habitantes y una fábrica de coches. Y en breve CATL comenzará a construir una factoría al lado. Para ello llegarán 2.000 chinos

Figueruelas espera la llegada de 2.000 trabajadores chinos para construir la fábrica de baterías de Stellantis-CATL, pero este desembarco supone un reto para su alojamiento.
Figueruelas es uno de los centros de producción de automóviles en España. La planta zaragozana acoge la construcción de varios modelos, entre ellos, dos de los coches eléctricos que se fabrican en España, con son el Peugeot e-208 y el Opel Corsa e. Pronto, CATL comenzará a construir una gigafactoría, lo cual implica también un desafío.
A finales de 2024, conocimos la alianza entre Stellantis y CATL para fabricar en España baterías de tipo LFP. Esta alianza contempla una inversión de hasta 4.100 millones de euros y se posiciona como una de las iniciativas industriales más ambiciosas en el sector automotriz español.
La gigafactoría se ubicará en la fábrica de Stellantis en Figueruelas y está previsto que empiece a funcionar en 2026. De momento, ya han empezado los trabajos de movimiento de tierras en los suelos donde se levantará la planta, lo cual anticipa la llegada progresiva de hasta 2.000 trabajadores chinos para su construcción.
Esto conlleva un reto para el alojamiento, ya que Figueruelas es un pueblo de apenas 1.250 habitantes y una oferta de vivienda “cero”, como explica a EFE el alcalde de Figueruelas, Luis Bertol.
Por tanto, la llegada escalonada de esos trabajadores chinos exige una solución rápida, que pasa por la construcción de una “villa” de casas prefabricadas.
Figueruelas se prepara para acoger 2.000 trabajadores chinos

El pasado mes de abril, se produjo una reunión entre las autoridades locales y representantes de la compañía china para conocer la disponibilidad de suelo en Figueruelas.
De momento, la empresa no ha tomado ninguna decisión, pero aunque existen más opciones, el alcalde cree que se decantará por la localidad, por su cercanía a la nueva planta y disponibilidad de terreno: “Creo que lo más factible es que sea en Figueruelas”.
Bertol asegura que Figueruelas está preparada para acogerlos y el ayuntamiento pondrá todos los recursos que tiene a su disposición para que los trabajadores chinos se sientan “de forma confortable, con seguridad” y puedan llevar a cabo la construcción de la fábrica de baterías, lo cual supone una “buenísima noticia” para el municipio.
Aunque no se atreve a aventurar el pico de trabajadores que habrá en la construcción de la planta, el alcalde es muy consciente de que confluirá una gran cantidad de empleados y considera que la solución para su alojamiento pasa por la creación de una “villa” de casas prefabricadas.
“La poca información que tengo es que están buscando suelos para hacer unas villas” para los trabajadores que se encarguen de la construcción de la gigafactoría. Una solución temporal e independiente de la necesidad de viviendas para los 3.000 empleados que tendrá la factoría cuando esté en funcionamiento.
El problema de Figueruelas y el resto de localidades de alrededor es que la oferta de viviendas es “cero”. De ahí que haya que recurrir a esa solución, que exige un esfuerzo “ímprobo” por parte de las administraciones.
A la vuelta del verano
El papeleo de los contingentes de trabajadores más pequeños se suele resolver a través de las delegaciones de Gobierno, por medio de unidades de extranjería, apunta EFE.
Pero en este caso, dada la magnitud del proyecto y el número de trabajadores que se va a contratar en origen, se puso en contacto a Stellantis y CATL con la Unidad de Empresas y Colectivos Estratégicos del Ministerio de Migraciones y Seguridad Social.
Según explica el delegado del Gobierno de Aragón, Fernando Beltrán, es la “ventanilla más adecuada para hacer las gestiones”. Además, destaca que la llegada de los primeros trabajadores procedentes de China puede ser “muy inmediata”, a la vuelta del verano.
De momento, la llegada de los 2.000 trabajadores chinos es una incógnita para los más de 5.000 empleados de la planta de Stellantis en Figueruelas, como confirma a EFE la secretaria general de la sección sindical de UGT en la factoría, Sara Martín.
Martín asegura que no tienen más información que la que se publica en la prensa y que la compañía lleva el asunto “con tanto cuidado y con tanta precaución” que da por sentado que, hasta que no esté casi todo hecho, no les informarán.
Lo que sí ha garantizado es que la sección sindical de UGT velará por que se cumplan los mínimos legales marcados en la regulación española en materia laboral “para estos compañeros que vengan de fuera”.
