CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, quiere reducir la oferta y subir los precios

Reducir la oferta, subir los precios.

En el desarrollo de los coches eléctricos, uno de los principales escollos iniciales era el enorme precio de las baterías. Eran (y siguen siendo) el componente más caro del vehículo, pero, como ocurre con todo, el aumento de la producción a escala de estos automóviles ha ido abaratando los precios de las pilas.

Esto es una buena noticia para los compradores, porque, al menos a priori, debería traducirse en modelos de cero emisiones con unos costes mucho menores, lo que debería facilitar dar el salto a la movilidad eléctrica a aquellos que quieran darlo.

Sin embargo, la noticia no es igual de buena para aquellos productores de baterías, que han asistido durante los últimos meses a una caída prolongada de los precios de los materiales con los que se fabrican las baterías. Uno de los más afectados ha sido CATL, compañía china que es líder del mercado.

Ante esta tesitura, la firma ha optado por una media un tanto drástica: controlar la extracción, manufactura y producción de litio para regular los precios e intentar asegurar una cuantía mínima para el material.

Basta echar un vistazo a la evolución del precio de la tonelada de litio para entender el movimiento. Aunque es un tipo de material que siempre se ha extraído, no ha empezado a explotarse al ritmo actual hasta la popularización de los dispositivos móviles y, sobre todo, de los coches eléctricos, que lo necesitan en grandes cantidades. 

Es complicado de extraer y el proceso ha sido costoso desde siempre, pero con las economías a escala el precio del material se ha ido abaratando.

Hace poco más de dos años, en enero de 2022, la tonelada de carbonato de litio tenía un precio de medio millón de yuanes, es decir, algo más de 65.750 euros. Actualmente, solo es de 73.500 yuanes, poco más de 9.000 euros.

Esto, a su vez, ha redundado en una bajada similar para las baterías: si en 2023 el precio medio del kWh en China era de 95 dólares, en julio de este mismo año su tarifa estaba ya en 53 dólares, prácticamente la mitad.

La caída de precios no ha ido acompañada de una reducción de costes de producción, lo que ha llevado a las compañías productoras de litio a una situación complicada. Esto ha hecho que CATL, como líder del mercado, haya sido la primera en mover ficha para controlar la situación.

Según recoge Reuters, desde la empresa han comunicado que “basándose en las recientes condiciones del mercado de carbonato de litio, la compañía planea realizar ajustes en la producción de carbonato de litio en Yichun”.

Esta mina fue adquirida por CATL (bueno, mejor dicho, los derechos de explotación de la misma) en abril de 2022 tras desembolsar 110 millones de euros.

Suspender las operaciones en ella hará que se reduzca la producción mensual de carbonato de litio en China en un 8%, es decir, entre 5.000 y 6.000 toneladas. Con el movimiento, se espera que los precios suban entre un 11 y un 23% a lo largo de 2024, buscando como objetivo final un precio por tonelada de unos 10.000 euros.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España