General Motors ha terminado con su negocio de conducción autónoma. Estas son las razones

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General Motors ha puesto fin al desarrollo de los robotaxis, ya que consideran que es un mercado “cada vez más competitivo”. Esta es su nueva estrategia.

Hace unos años, General Motors (GM) lo apostó todo a la conducción autónoma. Así fue cómo creó ‘Cruise’, la empresa de desarrollo de tecnología autónoma. Sin embargo, esta división ha ido sumando algún que otro problema, hasta ahora, que GM ha anunciado su cese de actividad. Te lo contamos. 

GM se despide de los robotaxis 

Aunque aún no lo veamos del todo, los coches autónomos son una realidad que pertenece al presente, y no a un futuro lejano. Sí, es cierto que aún queda mucho por mejorar en cuanto a su tecnología y aplicación normativa, pero están presentes. 

General Motors es una de las empresas que han apostado desde años atrás por la inversión de su tiempo, dinero y tecnología en la conducción autónoma. Sin embargo, en el caso del gigante estadounidense, no le ha salido como esperaba. 

Tal y como ha informado la compañía, va a abandonar el desarrollo de robotaxis con el fin de poder ahorrarse alrededor de 1.000 millones de dólares anuales, y poder concentrarse así en la producción de sistemas de conducción autónoma para turismos y otros vehículos de uso personal bajo el nombre de ‘Super Cruise’. 

Atendiendo a los datos proporcionados por la agencia EFE, General Motors no sólo ha afirmado que se ahorrará 1.000 millones de dólares anuales, sino que el pasado mes de octubre Cruise anunció la pérdida de 1.284 millones de dólares durante los nueve primeros meses del 2024. 

Asimismo, el pasado 2023 la empresa perdió 3.405 millones de dólares, y en 2022 fueron otros 3.197 millones en pérdidas. Mary Barra, presidenta y consejera delegada de GM, afirmó este martes que Cruise dejará de lado los robotaxis: 

“GM está comprometida a producir las mejores experiencias de conducción para nuestros clientes en una forma que es disciplinada y eficiente con el capital. Cruise ha sido uno de los primeros innovadores en autonomía y la integración de nuestros equipos, junto con las fuertes marcas de GM, su tamaño y fortaleza manufacturera ayudarán a avanzar nuestra visión para el futuro del transporte”. 

GM quiere aumentar su participación en Cruise

“De acuerdo con las prioridades de asignación de capital de GM, GM dejará de financiar el trabajo de desarrollo de robotaxis de Cruise, dado el tiempo y los recursos considerables que se necesitan para ampliar el negocio”, ha afirmado la compañía en un comunicado. 

Actualmente, General Motors posee alrededor del 90% de Cruise. Ahora, ha anunciado que tratará de aumentar su participación hasta el 97%. Con ello, lo que busca el gigante estadounidense es “reestructurar y reorientar las operaciones de Cruise”. 

Asimismo, GM calcula que dicha reestructuración reduciría su gasto anual en más de 1.000 millones de dólares una vez que se haya ejecutado, sólo en la primera mitad de 2025. Dave Richardson, vicepresidente de ingeniería de software y servicios, ha declarado: 

“Como mayor fabricante de vehículos de EE.UU., estamos plenamente comprometidos con la conducción autónoma y nos entusiasma poder ofrecer a los clientes de GM sus ventajas; cosas como la mejora de la seguridad, de la fluidez del tráfico, de la accesibilidad y del estrés del conductor”. 

Tesla continúa apostando por los robotaxis 

Sí, General Motors ha anunciado que pondrá fin a su negocio de los robotaxis. Y es que este anuncio se produce justo después de que Tesla presentara el pasado mes de octubre su esperado Tesla Cybercab, un robotaxi sin volante, sin pedales, con sólo dos asientos y un precio aproximado de 30.000 dólares. 

El Cybercab, como nos los podíamos esperar, presenta un diseño muy similar al resto de la gama de Tesla, es decir, minimalista, con un frontal bajo, sin muchas formas… De hecho, a mí personalmente me llega a recordar un poco al Tesla Cybertruck (pero sin tantos ángulos). 

Algo a destacar es que presenta unas llantas que son discos sólidos, así como las puertas tienen un sistema de apertura vertical. Y, de nuevo, su maletero me recuerda al Cybertruck (pero eso ya es personal). 

Su diseño interior también es de lo más minimalista, como podíamos esperar. Se trata de un biplaza, con dos amplios asientos, un reposabrazos central, dos huecos para bebidas y, cómo no, una pantalla central bastante grande. 

Como decíamos, al tratarse de un vehículo autónomo, no tiene ni pedales ni volante. Es algo a lo que los consumidores no estamos acostumbrados, pero por eso mismo es una idea disruptiva y diferente, la cual te puede gustar más o menos. 

Elon Musk, CEO de Tesla, ha recalcado que los coches autónomos son 10 veces más seguros que los actuales, es decir, que los conducidos por humanos. Asimismo, también ha señalado que será mucho más económico que coger un taxi. 

Problemas de la conducción autónoma

Aunque la conducción autónoma sea el futuro (y el presente), eso no quiere decir que no existan problemas. Hay vehículos que en la actualidad incorporan sistemas de conducción autónoma. Y el problema está en el uso que hacen los propios conductores de esos sistemas. 

La cuestión es que los conductores deben prestar atención a la carretera en todo momento, sobre todo porque el nivel de conducción autónoma que incorporan los vehículos actuales (y que se pueden conducir en las carreteras), no es del 100%. 

Pues bien, el America's Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), ha realizado un experimento con más de 40 conductores que utilizan estos sistemas de asistencia a la conducción. Y la conclusión que se ha extraído es que la mayoría de los conductores engañan fácilmente al Autopilot

“Si los entrenas para que piensen que prestar atención significa dar golpecitos al volante cada pocos segundos, eso es exactamente lo que harán”, ha explicado David Harkey, presidente del IIHS. Este es uno de los problemas a los que se enfrentan fabricantes como Tesla (Autopilot) y Volvo (Pilot Assist). 

Por ello, la conclusión que podemos extraer es que, aunque es cierto que la conducción autónoma parece ser la norma en la actualidad, también lo es que aún queda mucho por mejorar en cuanto a lo que esta tecnología se refiere. 

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