¿Crees que la conducción autónoma evita accidentes? Pues este estudio dice que no

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La tecnología de conducción autónoma no mejora la seguridad vial, pero la tecnología para evitar colisiones sí, según datos de un nuevo estudio publicado por IIHS.
El presidente del IIHS, David Harkey, afirma que la tecnología de automatización parcial se parece más a una función de confort, como lo pueden ser “los elevalunas eléctricos”. A medida que la tecnología automovilística crece con mayor rapidez, es fácil que confundamos la finalidad y las capacidades de las distintas funciones que ofrecen los vehículos nuevos.
Los sistemas de prevención de colisiones y la automatización
Un nuevo estudio del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), pone de relieve lo importante que es conocer la diferencia, indicando que existe una gran diferencia entre los sistemas de prevención de colisiones y los de automatización parcial en lo que respecta a los resultados de seguridad.
La tecnología de prevención de colisiones incluye funciones como el frenado automático de emergencia, la prevención de salida del carril y la vigilancia del ángulo muerto. Las funciones de autonomía parcial incluyen el control de crucero adaptativo y la asistencia para centrarse en el carril.
Los datos muestran una reducción de las colisiones con el primero (prevención de colisiones), pero lo cierto es que el segundo (autonomía parcial) no parece tan eficaz. El estudio, realizado por el IIHS, analizó específicamente modelos de BMW y Nissan de entre cinco y once años de antigüedad con y sin las tecnologías mencionadas.
"Todo lo que estamos viendo nos dice que la automatización parcial es una característica de comodidad, como los elevalunas eléctricos o los asientos calefactados, más que una tecnología de seguridad", dijo el presidente del IIHS, David Harkey.
Elementos cruciales que garantizan la seguridad vial

En el estudio, los vehículos Nissan equipados con AEB (frenado de emergencia automático) experimentaron una reducción del 8% en las reclamaciones de responsabilidad por daños materiales. Es interesante notar que esta cifra no varió cuando el Nissan también contaba con un sistema de automatización parcial.
Por otro lado, los BMW con AEB y aviso de colisión frontal presentaron una reducción del 7% en el índice de siniestralidad por colisión y del 13% en el de daños materiales. Curiosamente, los vehículos con control de crucero adaptativo mostraron un descenso significativo del 25% en las reclamaciones por daños materiales.
Es fundamental considerar algunas advertencias en este estudio. En primer lugar, sistemas como el AEB y las alertas de colisión frontal se activan casi automáticamente por defecto. Sin embargo, esto no ocurre con la mayoría de los sistemas de autonomía parcial, que no se activan automáticamente, por lo que no se sabe cuántos accidentes ocurrieron con esta tecnología activada y cuántos con los sistemas desactivados.
El estudio también subraya que otros factores, como los faros, pueden desempeñar un papel crucial en la prevención de accidentes. Además, a medida que pasa el tiempo, la mayoría de estas tecnologías mejoran continuamente, lo que dificulta predecir cómo funcionarán los coches modernos en el futuro bajo las mismas condiciones de estudio.
Funciones como la asistencia para mantenerse en el carril pueden ayudar a los conductores a evitar accidentes, pero se necesitan más datos antes de poder estar completamente seguros de qué sistemas semiautónomos son los más eficaces.
