Ford Puma o Mazda CX-30, elegimos el mejor SUV urbano para 2024

Analizamos dos modelos del segmento SUV, uno de los más competitivos en España, y elegimos cuál es el mejor SUV urbano para comprar en 2024: Ford Puma o Mazda CX-30.
Ambos crossovers tienen características comunes, como el tacto de conducción y el espacio disponible en las plazas traseras.
Uno de los segmentos más competitivos y donde las marcas generalistas se juegan buena parte de sus beneficios anuales es el de los SUV urbanos o B-SUV. Dentro de esta categoría, encontramos una amplísima oferta, en la que destacamos estos dos modelos: Ford Puma y Mazda CX-30.
Este es el segmento que más ha crecido en la última década, tras la eclosión de los crossovers. Y es también uno de los más populares en España, un mercado donde los coches pequeños tienen un gran protagonismo.
El Ford Puma y el Mazda CX-30 tienen algunas características comunes: ambos pertenecen a ese tipo de SUV en el que se prioriza la estética y la dinámica de conducción por encima de la funcionalidad y practicidad. A continuación, los analizamos para elegir el mejor SUV urbano para 2024.
Ford Puma

El Puma es un crossover de 4,21 metros de longitud y está a la venta desde 27.539 euros, aunque actualmente la marca ofrece un descuento que lo deja en 22.69 euros, precio sujeto a condiciones de financiación.
La gama de motores se reduce a sólo dos opciones: en ambos casos se trata de un bloque de tres cilindros 1.0 litros EcoBoost con hibridación ligera, lo que le vale para obtener la etiqueta ECO de la DGT. Este motor ofrece 125 CV en todas las versiones, salvo en el acabado ST, el más deportivo, que alcanza los 170 CV.
El cambio puede ser manual de seis velocidades o automático de siete. Este último es de serie en el Puma ST de 170 CV.
La principal característica del Ford Puma es que su conducción es prácticamente idéntica a la de un turismo, algo que también ocurre en el Mazda CX-30, como veremos luego. Tiene una puesta a punto específica para conseguir ese tacto de conducción, con la diferencia de que tiene un puesto de conducción más elevado y una mayor altura del techo.
Dentro de la gama, los acabados ST Line y ST ofrecen una configuración un poco más deportiva, con un ajuste específico de la suspensión que hace que los pasos por curva sean más planos.

Por dentro, el crossover de Ford no es especialmente amplio. Ya decíamos antes que los dos modelos que enfrentamos aquí priorizan el diseño por encima de la practicidad. En las plazas traseras caben dos adultos altos, pero son unas plazas estrechas que impiden que pueda viajar un tercer ocupante con comodidad.
El maletero ofrece una capacidad de 401 litros, lo que es un valor intermedio en su categoría, aunque superior al del Mazda.
El salpicadero está presidido por una pantalla de 8 pulgadas que proyecta el contenido del sistema multimedia SYNC3 con navegador incluido. La pantalla está colocada en una posición elevada, lo que permite una correcta visualización. En la consola central se ubican los mandos de la climatización mediante ruletas y botones físicos, lo cual es un acierto.
Tras el volante, podemos tener un cuadro de instrumentos clásico con relojes y una pantalla 4,2 pulgadas en la versión básica (Titanium) o una instrumentación digital de 12,3 pulgadas a partir del acabado ST Line.
El Ford Puma puede equipar numerosos asistentes a la conducción, gracias a dos radares de ultrasonidos, tres radares y dos cámaras. Entre esos asistentes, destacan el programador de velocidad activo, el detector activo de vehículos en ángulo muerto y un asistente de mantenimiento de carril que detecta superficies diferentes al asfalto en los laterales de la carretera y actúa sobre la dirección para evitarlos.
Mazda CX-30

En cuanto al Mazda CX-30, mide 4,40 metros de largo, así que está un escalón por encima del Ford Puma, más cerca de un segmento C-SUV que B-SUV. Su precio arranca en 32.890 euros, así que ya vemos que es más caro.
Como decimos, el SUV japonés no es un coche especialmente espacioso en las plazas traseras, pero permite transportar a cuatro pasajeros sin complicaciones. El maletero también es justo, ofrece apenas 430 litros.
El diseño del salpicadero tiene una presentación más cuidada, con materiales de mucha mayor calidad que en el Puma. El tablero de instrumentos es digital, pero proyecta la informaicón mediante clásicos relojes de agujas.
Tiene una pantalla en la parte superior del salpicadero que se maneja desde una ruleta en el túnel central. La distribución de los mandos es correcta, porque todo aparece ordenado y es intuitivo. Hay botones físicos y un cuadro de instrumentos convencional.
Dicho todo esto, el Mazda CX-30 es un crossover que está pensado para un público joven, principalmente parejas sin hijos y conductores que aprecien más un tacto de conducción directo y preciso que un interior amplio y maletero grande. En esto coincide con el Ford Puma.

La gama de motores, sin ser extensa, ofrece más opciones que el Puma. Podemos elegir entre un motor de cuatro cilindros atmosférico de 2.0 litros e-Skyactiv, con 122 o 150 CV, ligado a un cambio manual o automático de seis relaciones, y un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros Skyactiv-X con 186 CV.
A diferencia del Puma, que siempre es tracción delantera, el CX-30 ofrece algunas versiones con tracción total.
La gama se compone de cuatro niveles de acabados: Prime Line, Exclusive Line, Homura y Nagisa. De serie, tenemos elementos como llantas de 16 pulgadas (17 pulgadas en el Puma), tapicería de tela negra con reglajes manuales, aire acondicionado, cámara de visión trasera, control de crucero adaptativo por radar, faros delanteros LED con nivelación automática y luces diurnas halógenas y sistema Mazda Connect con pantalla de 10,25 pulgadas.
Conclusión

¿Ford Puma o Mazda CX-30? Ya vemos que hay una gran diferencia en el precio que hace que el primero parta con ventaja. Ambos modelos tienen características muy parecidas: ofrecen un tacto de conducción dinámico y no tienen un interior muy espacioso.
Al margen del precio, quienes prefieran un SUV más para la ciudad, pero con un tacto de conducción agradable en carreterra, el Puma es apropiado. En cambio, quienes busquen un modelo no tan enfocado a núcleos urbanos, sino también para viajar cómodamente por carretera, el CX-30 es una mejor opción.
