En España, uno de cada tres coches se salta la inspección. Y según las ITV de Madrid, el 21,4% de los turismos no la pasan por las condiciones delos neumáticos

A pesar de ser un trámite garantía de seguridad, uno de cada tres coches no pasa la ITV cuando le corresponde y de los que lo hacen, muchos no la pasan por el mal estado de los neumáticos
ITV (Inspección Técnica de Vehículos). Tres letras que son un dolor de cabeza para muchos conductores, pero que no tiene sentido que lo sean porque en realidad es un trámite que busca garantizar que todos los vehículos en circulación cumplen las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de sus ocupantes y la de otros ocupantes de la vía.
Por si queda algún despistado vamos a aclarar conceptos. La ITV es un trámite obligatorio para todos los vehículos en circulación. Se pasa de forma período y los plazos dependen del tipo de vehículo y de su antigüedad. De forma muy resumida: los turismos tienen que pasar la inspección por primera vez a los cinco años de su matriculación y, a partir de ahí, cada dos años hasta cumplir 10 y después cada año.
A lo anterior hay excepciones porque los turismos dedicados al transporte profesional, como los taxis o VTC, pasan una ITV al año durante los primeros cinco y cada seis meses, después. Además en caso de realizar alguna modificación de importancia en el coche es imprescindible que esta sea inspeccionada.
Las furgonetas, autobuses y camiones también tienen su inspección técnica. Para las furgos la primera ITV se fija a los dos años de la primera matriculación, igual que los camiones.
Qué se comprueba en la ITV
La IA (Inteligencia Artificial) define la ITV como una "inspección periódica y obligatoria para vehículos que se encuentran en circulación". Explica, además, que "su objetivo es garantizar la seguridad vial y proteger el medio ambiente, verificando que cumplen los estándares de seguridad y emisiones contaminantes".
Ninguna pega a la definición. Para realizar tales verificaciones, la ITV contempla una serie de pruebas que verifican el estado del acondicionamiento exterior, carrocería y chasis (si hay partes oxidadas, aristas.. también se comprueba el estado de los limpiaparabrisas); acondicionamiento interior (fijación de los asientos, tensión del cinturón de seguridad...); funcionamiento de las luces, frenos, ejes, ruedas, neumáticos y suspensión; emisiones contaminantes; así como motor y transmisión.

En las pruebas se pueden encontrar defectos leves, graves y muy graves y en función de estos el resultado de la ITV será favorable, desfavorable o negativa (en este enlace tienes las diferencias). Solo con una inspección favorable el vehículo puede seguir circulando sin problemas.
Defectos en los neumáticos y la suspensión
La Asociación de Entidades para la Inspección Técnica de Vehículos de la Comunidad de Madrid (AEMA-ITV) ha hecho un repaso de cuáles son los fallos que con mayor frecuencia impiden que un vehículo supere la inspección de manera favorable.
Explica los responsables de la asociación que el capítulo en el que se verifica el estado de los ejes, neumáticos y suspensión es uno de los que más defectos acumula, siendo el tercero en frecuencia con mayor número de defectos graves detectados, con un 19,3% del total.
Y esto no solo pasa con los turismos:
- En las motocicletas, los defectos graves en este capítulo representaron un 10% de los fallos detectados, ocupando el tercer puesto, tras alumbrado y emisiones contaminantes
- En los turismos, este porcentaje alcanzó el 21,3%, siendo también el tercer capítulo con mayor número de defectos graves, por detrás de emisiones contaminantes y alumbrado y señalización
- En los vehículos ligeros, los defectos en ejes, ruedas, neumáticos y suspensión también ocuparon la tercera posición, representando un 14,8% del total de defectos graves
- En los vehículos pesados, este capítulo alcanzó el 11%, colocándose en el quinto lugar
Peligro de accidente y de multa
Circular con los neumáticos en mal estado incrementa el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, especialmente cuando hay agua, hielo o nieve en la calzada. Además, aumenta la distancia que necesita el vehículo para detenerse con lo que aumentan las posibilidades de sufrir un choque con el vehículo que nos precede.
Aunque la recomendación de los expertos es cambiar los neumáticos cuando la profundidad del dibujo de la banda de rodadura es inferior a 2 milímetros, la Ley de Circulación y Seguridad Vial establece sanciones para aquellos vehículos que circulan con las cubiertas por debajo de 1,6 mm (si tienes dudas, el truco del euro es de gran ayuda).

La multa por no llevar los neumáticos en buen estado es de 200 euros, sin pérdida de puntos (ojo, son 200 euros por neumáticos por lo que si ninguno de los cuatro supera los requisitos la sanción ascenderá a 800 euros).
En caso de que el vehículo no haya pasado la ITV por el mal estado de las cubiertas la sanción variará en función del resultado del informe: si es desfavorable son 200 euros, si es negativa, 500 euros.