Donald Trump se gasta 120.000 dólares en dos Ford Mustang para luchar contra la inmigración. Es un cebo para los nuevos agentes migratorios

La Casa Blanca adquiere dos unidades del Ford Mustang GT para reclutar y deportar a los inmigrantes indocumentados que se introduzcan en Estados Unidos.
Donald Trump vuelve a ser noticia por un asunto relacionado con los coches. Esta vez no ha sido para criticar, como hizo con Jaguar, a la que atacó por su publicidad (no sin razón, habría que añadir). Trump se ha gastado 120.000 dólares en dos Ford Mustang para luchar contra la inmigración.
Bueno, en realidad, los dos deportivos americanos no los ha comprado el presidente estadounidense, sino el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que ha recibido la orden desde la Casa Blanca de adquirir ambos coches.
El montante asciende a 121.450 dólares, más de 104.000 euros al cambio actual, y el objetivo es reclutar y deportar a los inmigrantes indocumentados que se introduzcan en Estados Unidos. Se trata de un cebo para los nuevos agentes migratorios.
Según ha explicado la Casa Blanca, solicitaron el pasado "jueves 7 de agosto" la compra "de forma inmediata" de dos impresionantes Ford Mustang GT que fueron entregados "hace un par de semanas", y que están destinados para los puestos de "Inspección, Investigación, Ejecución y Oficiales de Cumplimiento, y Oficiales de Deportación ERO, así como Investigadores Criminales e Investigadores de Seguridad Nacional".
Ford Mustang GT, el icono del automovilismo americano

Desde que se lanzó en 1966, el Ford Mustang se convirtió en uno de los coches más representativos de la ‘american way of life’ y todo un icono del automovilismo al otro lado del Atlántico.
El modelo actual se lanzó en 2024 y se puede considerar una especie en extinción, ya que no hay otro coche en el mercado que tenga un motor V8 atmosférico, ligado a un cambio manual y tracción trasera.
El Mustang mide 4,81 metros de largo, 1,91 metros de ancho y 1,39 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,71 metros, y pesa 1.817 kg. Es, por tanto, un coche grande y pesado, aunque rápido. Además, tiene un maletero de 381 litros y está disponible con carrocería fastback y convertible.
Estéticamente, mantiene la línea de siempre, pero introduce algunos cambios que lo hacen más modernos, como unos faros más agresivos y divididos en tres secciones, y una parrilla de nuevo diseño, con dos enormes entradas de aire laterales y un labio inferior.

En la zaga se mantienen los tres pilotos verticales, como no podía ser de otra forma, pero el pliegue es más agresivo y anguloso, lo que le queda genial. Opcionalmente, se puede añadir un alerón. Lo que no faltan son las cuatro salidas de escape, que expelen un sonido absolutamente demencial.
El interior está completamente adaptado a los gustos actuales, lo que significa que el salpicadero está presidido por dos grandes pantallas, un cuadro de instrumentos de 12,4 pulgadas y una pantalla central de 13,2.
También tenemos dos asientos Recaro que envuelven muy bien el cuerpo y un volante con formas más cuadradas, así como un salpicadero más minimalista, aunque no faltan los botones tradicionales.
En cuanto a conectividad, integra el sistema SYNC 4 compatible con Apple CarPlay, Android Auto y también con Alexa.
Una especie en extinción
Lo más destacado del Ford Mustang GT como los que ha comprado Donald Trump es su configuración mecánica, compuesta por un motor V8 atmosférico, una transmisión manual y tracción trasera. Un esquema que, por desgracia, está sentenciado de muerte.
En esta generación, Ford ha introducido mejoras, con un nuevo sistema de inducción de aire de doble toma o un doble cuerpo de mariposa para el GT. Desarrolla 450 CV y 540 Nm de par, y va asociada a una caja manual TREMEC de seis velocidades. Opcionalmente, hay una automática de diez marchas con convertidor de par.
Con esta configuración, el Ford Mustang GT 2024 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h limitada electrónicamente.
