La apuesta de Toyota por los eléctricos mantiene su curso. Ahora Suzuki les va a proporcionar una nueva batería

Toyota y Suzuki avanzan en su colaboración y lanzarán un nuevo SUV eléctrico en 2025, fabricado en India, en un paso clave hacia la neutralidad de carbono.
En un nuevo paso dentro de su estrategia hacia la electrificación, Toyota y Suzuki han anunciado el fortalecimiento de su colaboración para desarrollar y producir un nuevo modelo de vehículo eléctrico a batería (BEV) en formato SUV.
La cooperación entre ambas empresas supone un hito significativo, ya que por primera vez Suzuki suministrará un BEV a Toyota a nivel mundial. Este modelo se fabricará en las instalaciones de Suzuki Motor Gujarat en India a partir de la primavera de 2025 y se comercializará en mercados clave alrededor del mundo.
La unión de fuerzas entre Suzuki y Toyota no es nueva. Ambos fabricantes comparten raíces en la región de Enshu, en la prefectura de Shizuoka, donde comenzaron sus trayectorias industriales en el ámbito textil antes de adentrarse en la industria automovilística.
Desde que en 2016 los entonces presidentes de ambas compañías, Osamu Suzuki (hoy Asesor Principal de Suzuki) y Akio Toyoda (hoy presidente del Consejo de Toyota), comenzaron a explorar oportunidades de colaboración, los proyectos conjuntos han crecido en cantidad e impacto.
Esta relación se ha traducido en avances importantes en áreas como la producción y el suministro de vehículos, así como en la promoción de tecnologías de electrificación. Este SUV eléctrico representa un avance importante en la colaboración entre las dos empresas.
Además, será el primer BEV en salir al mercado fruto de la cooperación entre ambas, y su alcance será mundial, posicionándose como una opción eléctrica en un segmento SUV que no para de crecer. Con esta apuesta conjunta, tanto Suzuki como Toyota refuerzan su compromiso hacia la creación de una sociedad neutra en carbono, en la que los BEV jugarán un rol fundamental.
Un SUV eléctrico diseñado para el rendimiento
Este nuevo modelo ha sido concebido y diseñado desde el principio como un BEV, es decir, un vehículo eléctrico a batería. No se trata de una adaptación de un modelo convencional, sino de un SUV completamente eléctrico, pensado para satisfacer las expectativas de los usuarios en cuanto a autonomía y confort, así como la precisión de conducción característica de los BEV.
En este caso, el SUV incorpora un sistema de tracción en las cuatro ruedas (4WD), que no sólo mejora el rendimiento en carreteras difíciles, sino que también potencia la experiencia de conducción en terrenos más complejos.
La plataforma y la unidad BEV que emplea este SUV han sido desarrolladas conjuntamente por Suzuki, Toyota y Daihatsu Motor Corporation, lo que ha permitido reunir la experiencia y los puntos fuertes de cada empresa en la ingeniería de vehículos eléctricos.
“Aprovechando la unidad BEV y la plataforma que desarrollamos conjuntamente, daremos un nuevo paso en nuestra colaboración en el campo de los vehículos electrificados. Esto nos permitirá ofrecer varias opciones que contribuyen a una sociedad neutra en carbono a clientes de todo el mundo”, afirmó Koji Sato, presidente de Toyota.
Esta colaboración permitirá que tanto Toyota como Suzuki desarrollen modelos que respondan a las necesidades de un mercado global, a la vez que avanzan en sus estrategias de sostenibilidad y neutralidad de carbono.
Beneficios de una colaboración con objetivos comunes
Toshihiro Suzuki, presidente de Suzuki, ha destacado el valor de esta colaboración para ambos fabricantes, afirmando que Suzuki aportará su primer BEV a Toyota a nivel mundial. Suzuki también valoró positivamente la oportunidad de avanzar juntos hacia la electrificación:
“Estoy agradecido de que la colaboración entre las dos empresas se haya profundizado de esta manera. Si bien continuaremos siendo competidores, profundizaremos nuestras colaboraciones para resolver problemas sociales, incluida la realización de una sociedad neutra en carbono a través de un enfoque de múltiples vías”.
Este "enfoque de múltiples vías", que es central en la estrategia conjunta de ambas compañías, les permitirá cubrir un espectro más amplio de soluciones para enfrentar los retos de sostenibilidad actuales y futuros, ya que las empresas buscan dar respuesta a diferentes necesidades y perfiles de consumidores, tanto en mercados emergentes como en regiones más avanzadas en términos de electrificación.

Esto resulta especialmente relevante para Toyota, que ya ha tomado la decisión de seguir apostando tanto por los BEV como por otras tecnologías bajas en carbono, incluyendo los híbridos y los de hidrógeno, en un mercado automotriz cada vez más diverso en opciones.
Un enfoque global con producción local
India ha sido elegida como sede para la fabricación de este modelo, un movimiento estratégico que también refleja la creciente importancia de este país en el ámbito de la producción de vehículos eléctricos. La planta de Suzuki Motor Gujarat, que cuenta con una capacidad productiva avanzada, será clave para la puesta en marcha de este SUV eléctrico.
El hecho de que el modelo BEV se fabrique en India permite optimizar costos y alcanzar un equilibrio entre calidad y precio, lo que puede ser decisivo para el éxito de este SUV eléctrico en mercados como Japón, Europa, África y Oriente Medio, todos ellos con un interés creciente en vehículos electrificados.
Toyota y Suzuki, competencia y colaboración
Toyota y Suzuki seguirán siendo competidores en ciertos segmentos del mercado, pero su colaboración se proyecta como una oportunidad para ambas de mantenerse relevantes en un sector que está en plena transición. La electrificación y la neutralidad de carbono son retos comunes que requieren de colaboraciones estratégicas para avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible.
Con la introducción de este SUV eléctrico, Toyota refuerza su apuesta por los BEV dentro de una estrategia que busca cubrir un abanico amplio de opciones de movilidad para satisfacer a sus clientes y responder a las demandas de sostenibilidad en el ámbito global.




