Ya es oficial: Toyota pide a Europa que considere algunos coches de combustión interna como cero emisiones

Toyota pide a Europa que considere algunos coches de combustión interna como cero emisiones.
Toyota pide a Europa que considere algunos coches de combustión interna como cero emisiones.
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El fabricante de automóviles japonés aboga por un enfoque regulatorio ‘Hecho con Europa’ que reconozca a socios de confianza, incluidos el Reino Unido, Turquía y Japón. Pide que los objetivos de emisiones sean pragmáticos, tecnológicamente neutros y alcanzables.

Toyota es una de las mayores marcas de coches del mundo. La compañía japonesa lidera desde 2019 el ranking de empresas que más vehículos vende a nivel global, pero también en España. Además, desde la irrupción del coche eléctrico, el fabricante nipón se ha caracterizado por defender plataformas multienergías en lugar de centrar todos los esfuerzos en una única tecnología. Toyota no quiere perder su estatus y ha pedido a la Unión Europea y al Reino Unido que consideren algunos modelos de gasolina como cero emisiones.

Bruselas continúa en la preparación de la nueva Ley de Aceleración Industrial y del Paquete Automotriz, al mismo tiempo que el Reino Unido revisa su mandato sobre vehículos eléctricos.

Toyota se juega mucho aquí, una marca con más de 60 años de experiencia en el Viejo Continente. Por eso insta a los responsables políticos a actuar de forma pragmática y con la colaboración como prioridad, para garantizar el futuro de la industria automovilística europea.

Como señala el CEO de Toyota en Europa, Yoshihiro Nakata, “Toyota no es un invitado en Europa. Somos un fabricante europeo y queremos que la industria automotriz europea tenga éxito”.

Toyota respalda la futura ley industrial europea, pero con un 'pero'

Yoshihiro Nakata, CEO de Toyota Europe.
Yoshihiro Nakata, CEO de Toyota Europe.

El fabricante de automóviles japonés apoya los objetivos climáticos de la UE y cree que las decisiones que se tomen en los próximos meses deben combinar la ambición con el pragmatismo, incluyendo normas que reflejen la demanda real de los clientes, una apertura a todas las tecnologías que reduzcan las emisiones de CO2 y que valoren la importante contribución de socios de confianza.

Toyota respalda la ambición de la Ley de Aceleración Industrial de la UE para fortalecer la base industrial europea. Sin embargo, esta ambición debe ir acompañada de una escala sólida.

Junto con socios de confianza como el Reino Unido, Turquía y Japón, el mercado europeo alcanza aproximadamente los 31 millones de vehículos, una escala necesaria para competir a nivel mundial.

Por eso, la marca de coches japonesa considera que una normativa de ensamblaje exclusiva para la UE enviaría un mensaje erróneo a sus inversores de larga trayectoria: un vehículo fabricado en Europa no sólo refleja el origen de sus piezas, sino también la ingeniería, la investigación y el desarrollo, el ensamblaje y los empleos cualificados que hay detrás.

Toyota aboga por un enfoque ‘Hecho con Europa’

Matt Harrison, director corporativo de Toyota Motor Europe.
Matt Harrison, director corporativo de Toyota Motor Europe.

Toyota insta a Bruselas a que adopte un enfoque de ‘Hecho con Europa’: reconozca un número limitado de socios de confianza con los que mantenga acuerdos de libre comercio y uniones aduaneras y con los que exista plena reciprocidad, entre ellos el Reino Unido, Turquía y Japón.

Asimismo, la compañía de coches japonesa pide que se reconozcan los siguientes puntos:

  • Implementación gradual de los requisitos de contenido europeo: se avanzará hacia el 70% después de tres años, basándose en el valor de fábrica del vehículo y reconociendo el valor creado a través de la ingeniería, la I+D y el ensamblaje final.
  • No aplicar requisitos sustanciales para el sector automotriz antes de 2030, en consonancia con los ciclos de inversión en el desarrollo de vehículos y la cadena de suministro.
  • Establecer un umbral más realista del 70% para las ventas totales de vehículos, fomentando la producción local, pero evitando el umbral propuesto del 85%, que genera riesgos de incumplimiento desproporcionados.
  • Aplicar un conjunto de reglas coherentes en todas las contrataciones públicas, incentivos y flotas corporativas, de modo que los vehículos fabricados con socios de confianza cumplan los requisitos por igual.
  • Exclusión temporal de los vehículos de pila de combustible da tiempo al mercado y a la cadena de suministro europea para desarrollarse antes de que se apliquen las normas de localización.

La marca de coches japonesa reclama objetivos de CO2 alcanzables

Según Toyota, el paquete de medidas para el sector automovilístico debe mantener una dirección ambiciosa de cara a 2035. Asimismo, debe otorgar a los fabricantes de automóviles la flexibilidad necesaria para responder al ritmo real de la demanda y a los cambios del mercado.

Se prevé que los vehículos eléctricos representen alrededor del 45% de las ventas para 2030, mientras que la normativa actual exige más del 55%. En el caso de los vehículos comerciales ligeros, la diferencia es aún mayor.

Sin flexibilidad, las compañías automovilísticas se verán obligadas a invertir en el cumplimiento de la normativa en lugar de en las tecnologías que Europa necesita.

Pide a Europa que los coches con combustibles renovables se consideren de 0 emisiones

Por lo tanto, Toyota insta a los legisladores de la Unión Europea a que tengan en cuenta una serie de consideraciones:

  • Reconocer como vehículos de cero emisiones aquellos que funcionan exclusivamente con combustibles renovables, según una definición de la UE alineada con la Directiva de Energías Renovables (RED III).
  • Introducir un plazo de cumplimiento de cinco años, desde 2028 hasta 2032, para facilitar la transición hasta 2030 y 2031; y establecer un objetivo de reducción del 90% de CO2 para 2035, con flexibilidades adicionales para los combustibles renovables y el acero verde para cerrar la brecha restante.
  • Tratar los vehículos comerciales ligeros por separado, con un objetivo de reducción del 35% para 2030 y del 80% para 2035, y un promedio quinquenal para reflejar las necesidades de los clientes empresariales en cuanto a autonomía, capacidad de carga y tiempo de actividad.
  • Revisar los objetivos periódicamente si la demanda o la infraestructura no evolucionan según lo previsto.

“El aislamiento nos debilita. Europa cuenta con las capacidades, el talento y los socios de confianza necesarios para liderar, pero la legislación debe reflejar la capacidad y la voluntad de los clientes para adaptarse al cambio. ‘Hecho con Europa’ es nuestra principal petición, porque juntos somos más fuertes”, concluye Matt Harrison, director corporativo de Toyota Motor Europe.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España