Kenta Kon, CEO de Toyota, ha visto un reto en la marca: "Debemos analizarlas con mayor detenimiento"

Kenta Kon, CEO de Toyota
Kenta Kon, CEO de Toyota

El nuevo CEO de Toyota, Kenta Kon, pretende solucionar la conviviencia que la compañía tiene en su amplia oferta de modelos y variantes, simplificando las gamas de Toyota y Lexus.

Toyota es uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo. La compañía japonesa lleva seis años consecutivos (desde 2019) liderando el ranking de empresas que más coches vende a nivel global. Su posición en el mercado es de absoluto dominio, con una solidez a nivel empresarial que se ve respaldada por las cifras de negocio. Sin embargo, el recién nombrado CEO de Toyota, Kenta Kon, ha detectado un problema dentro de la compañía que pretende solucionar para que no exista ningún tipo de brecha en la estructura por la cual la empresa deje de ser rentable en el futuro.

El año pasado, Toyota Motor Corporation comercializó un total de 10.536.807 coches en todo el mundo, incluyendo en este recuento las cifras logradas por Lexus, la firma premium de la compañía. Esto supuso un crecimiento interanual del 3,7%, un aumento que viene de la mano del aumento en el volumen de ventas y no tanto en un incremento de los márgenes de beneficio de cada unidad comercializada.

Dicho de otro modo, los beneficios de Toyota se deben a un aumento en las ventas, no a que obtiene un mayor rendimiento económico en cada coche que comercializa. Y esto, según el CEO de la compañía, se puede solventar en el momento en el que la amplia cartera de productos que vende a través de sus marcas se reduzca, lo que aliviará la carga de trabajo que tienen sus ingenieros.

Una gama de modelos demasiado amplia

Kenta Kon, tras asumir el cargo de CEO de Toyota el pasado 1 de abril, ha puesto en marcha una iniciativa por la cual buscará maneras de mejorar la situación de la compañía identificando problemas persistentes que necesitan una solución. Esto llevó al ejecutivo a visitar los centros de I+D de Toyota, donde se percató de que sus ingenieros están sobrecargados de trabajo debido a la gran cantidad de modelos y variantes que engloban sus marcas.

El director del mayor fabricante de coches del mundo sugiere que la extensa cartera de productos podría beneficiarse de algunos recortes.

“Si visitas un departamento de desarrollo, observas problemas como la creciente cantidad de modelos, especificaciones y variantes que se crean, lo que a su vez eleva los costes”, señala Kon. “Si dentro de esas actividades hay áreas que no aportan valor real o donde el trabajo no se realiza de manera eficiente, debemos analizarlas con mayor detenimiento”.

Según explica el nuevo máximo responsable de la compañía, la proliferación de configuraciones diferentes está generando procesos menos eficientes. Por ello, Toyota pretende revisar aquellas actividades que no aporten un valor real al producto final o que puedan optimizarse para reducir costes y mejorar la productividad.

Por el momento, la marca japonesa no ha detallado qué vehículos podrían verse afectados por esta estrategia de recortes y simplificación de versiones y especificaciones. Sin embargo, ya sabemos que la compañía ha decidido para sus planes de lanzar una berlina eléctrica de lujo, el Lexus LF-ZC, cuya llegada al mercado estaba prevista para los próximos años.

La decisión se ha tomado debido a las fluctuaciones de la demanda y a la elevada carga de trabajo asociada al desarrollo y la producción del modelo. En otras palabras, Toyota consideró que el volumen potencial de ventas no justificaba la inversión necesaria para lanzar este coche eléctrico de lujo.

Apuesta por la tecnología híbrida, sin dejar de lado el coche eléctrico

Por otro lado, apenas unos meses después de la llegada de Kenta Kon a la dirección de Toyota, el sucesor de Koji Sato ya ha dejado claro que pretende introducir ajustes en distintos ámbitos de la compañía. Uno de los más importantes será el aumento de la capacidad de producción de vehículos híbridos, una tecnología que continúa siendo fundamental para Toyota.

Al mismo tiempo, el fabricante japonés no tiene intención de abandonar su conocida estrategia multienergía. Kon ha asegurado que la compañía no va a “pisar el freno de golpe” respecto a la oferta de diferentes sistemas de propulsión. Esto significa que Toyota seguirá apostando por motores de gasolina, híbridos convencionales, híbridos enchufables e incluso algunas mecánicas diésel, en lugar de centrar todos sus recursos exclusivamente en los vehículos eléctricos.

Esta postura encaja con la visión defendida durante años por el presidente del consejo de administración, Akio Toyoda. A comienzos de 2025, Toyoda afirmó que los coches eléctricos nunca superarían el 30% del mercado mundial. Sin embargo, recientemente ha reconocido que la industria parece avanzar cada vez más hacia la electrificación total, mientras que él se encuentra entre los pocos dirigentes del sector que continúan defendiendo el papel de los motores de combustión interna en el futuro del automóvil.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España