Un mecánico advierte de que muchos conductores se cargan ellos mismos las transmisiones: "Así es como se dañan"

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En las cajas de cambio automáticas, más importante incluso que hacer el mantenimiento para preservar su integridad, es que evites esta práctica habitual durante la conducción.
Por lo general, las cajas de cambio suelen ser las grandes olvidadas en el mantenimiento del coche. La transmisión es una parte esencial del tren motriz de cualquier vehículo, y requiere tanta atención como el motor y unos cuidados mínimos. Y cuando se trata de una caja automática, es necesario ser aún más meticuloso. Así lo señala un mecánico a través de las redes sociales, que recuerda que no hacer el mantenimiento o tener malos hábitos en la conducción tiene consecuencias graves: “Así es como acabas destrozando las cajas de cambio”.
RCJMobileMecanics es un mecánico que ha publicado un vídeo en las redes sociales que no ha tardado en hacerse viral, explicando cuál es el motivo por el que las cajas de cambio automáticas suelen averiarse con mayor frecuencia. Para este mecánico, este hábito es más perjudicial para la transmisión que, incluso, no respetar los intervalos de mantenimiento.
Evita una avería muy cara en la transmisión
“Imagina que estás dando marcha atrás y pones la palanca en posición de avance antes de detenerte por completo”, comienza explicando el mecánico. “Lo que estás haciendo es forzar los engranajes” al realizar esta maniobra sin esperar a que el vehículo se pare . “Así es como acabas destrozando las cajas de cambios”, añade.
El problema de cambiar de marcha antes de que el coche se haya detenido por completo es que la transmisión tiene que gestionar un cambio de sentido mientras las ruedas todavía están girando. Por ejemplo, cuando un conductor da marcha atrás y selecciona la posición D en la palanca para avanzar, pero el vehículo continúa desplazándose hacia atrás, la caja de cambios debe pasar de transmitir movimiento en un sentido a hacerlo en el contrario.
En una transmisión automática convencional, esta operación implica la actuación de distintos componentes internos, como los paquetes de embragues y los conjuntos de engranajes, que deben soportar esfuerzos adicionales para adaptar el movimiento del vehículo a la marcha seleccionada. En este caso, lo que sucede es que se somete a la transmisión a esfuerzos innecesarios que pueden aumentar la fricción, la temperatura del aceite y el desgaste de sus componentes.
Hacerlo una vez no va a acabar con el coche en el taller por una caja de cambios rota, ya que incluso muchos coches modernos incorporan sistemas electrónicos de protección que impiden pasar la palanca de una posición a otra, ya sea por error o por un mal hábito de conducción. Sin embargo, repetir esta maniobra durante años puede terminar pasando factura y contribuir a una avería cuya reparación va a ser muy cara.
De hecho, fabricantes como Hyundai y Nissan advierten en sus manuales que hay que detener completamente el vehículo antes de seleccionar la marcha atrás o cambiar entre avance y retroceso, ya que hacerlo en movimiento puede dañar la caja de cambios.
¿Cómo es y cuánto cuesta el mantenimiento de una caja de cambios automática?
Todavía existe la creencia de que las cajas de cambio automáticas son mecanismos que no necesitan mantenimiento. De hecho, hay concesionarios que, incluso sus propios comerciales, tratan de vender estas transmisiones como un componente sin mantenimiento, cuando la realidad es que son sistemas complejos con multitud de componentes (muchos de ellos electrónicos) que deben funcionar perfectamente para que la transmisión no dé problemas.
Por ese motivo es tan importante hacer un mantenimiento preventivo en las transmisiones automáticas. Llegado el momento, se debe sustituir el aceite de la caja de cambios, conocido como ATF. Este fluido se encarga de lubricar los componentes internos, refrigerarlos y, en las cajas de convertidor de par, transmitir la presión hidráulica necesaria para realizar los cambios de marcha.
Como cualquier otro lubricante, con el paso del tiempo y los kilómetros el aceite de la caja de cambios pierde propiedades y acumula residuos que pueden acelerar el desgaste de sus componentes, de ahí que sea necesario sustituirlo respetando los intervalos establecidos por el fabricante.
La operación de mantenimiento suele incluir el vaciado del aceite usado, la reposición del fluido especificado por el fabricante y, cuando corresponde, la sustitución del filtro y las juntas. También es necesario comprobar el nivel siguiendo el procedimiento establecido para cada caja de cambios, ya que algunas requieren controlar la temperatura del aceite durante la operación.
En cuanto a la periodicidad, no existe un kilometraje estándar. Según el vehículo y las condiciones de uso, el fabricante puede establecer intervalos de entre 50.000 y 60.000 kilómetros, mientras que en otros casos ese intervalo puede llegar hasta los 120.000 kilómetros.
En España, el mantenimiento de una caja automática suele costar entre 150 y 400 euros, dependiendo del modelo y del trabajo necesario. En algunas transmisiones, la sustitución del aceite se hace con una máquina de intercambio, lo que eleva la factura hasta los 600 euros.
