Ayrton Senna, leyenda de la Fórmula 1: "Seas quien seas, sea cual sea tu posición social, sea alta o baja, ten siempre mucha fuerza y mucha determinación"

Ayrton Senna motivaba a todos a luchar por sus sueños
Ayrton Senna motivaba a todos a luchar por sus sueñosAP
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El piloto brasileño de F1 es uno de los grandes iconos de este deporte, y aunque perdió la vida en el circuito de Imola, su legado sigue muy vivo.

Hay personas que son recordadas para la eternidad y uno de estos casos es Ayrton Senna. El piloto brasileño demostró una gran habilidad y llegó a ser campeón del mundo de Fórmula 1 hasta en tres ocasiones, pero su temprana muerte nos privó de ver más grandes carreras del brasileño. Aunque lo que sí dejó y aún a día de hoy se recuerda son algunas de sus frases célebres que son difíciles de olvidar para el seguidor de la máxima categoría del automovilismo, como por ejemplo: "Cuando Dios quiere que algo suceda, nadie puede cambiarlo".

No solo marcó un antes y después en la pista, sino que delante de los micrófonos también dejó frases que han trascendido en el tiempo. Cuando se bajaba la visera del casco siempre quería sacar el máximo de cada vuelta por mucho riesgo que pudiera haber y eso definía su forma de competir en búsqueda de la victoria. Además, era una persona creyente que motivaba a todas las personas a luchar por sus sueños. Su accidente en 1994 cortó una de las trayectorias más prometedoras de este deporte y nos dejó sin una persona que era más que un piloto.

Ayrton Senna, un piloto diferente

El brazuca empezó su andadura en la Fórmula 1 en 1984 y disputó un total de 161 Grandes Premios. En estos demostró un nivel al alcance de muy pocos corredores y eso le hizo entrar en el olimpo de las leyendas de este deporte. Este nivel llegó a su máximo esplendor cuando consiguió coronarse con McLaren como campeón del mundo en 1988, 1990 y 1991. En estos años protagonizó unas batallas épicas con Alain Prost y ambos dejaron una rivalidad para la historia.

Senna era un competidor que arriesgaba al máximo para ganar
Senna era un competidor que arriesgaba al máximo para ganarAP

Todo se truncó en el año 1994, concretamente el 1 de mayo, durante el Gran Premio de San Marino. Con 34 años de edad, el tricampeón iba a sufrir un trágico accidente cuando corría para Williams. Esta pérdida dejó en shock al Gran Circo en un año en el que Michael Schumacher consiguió su primer mundial. A pesar de morir tan joven, el brasileño dejó grandes declaraciones que aún a día de hoy ayudan a mucha gente y generan muchas reflexiones.

El final de Senna es conocido por todos, pero es que él nunca frenaba por miedo al riesgo cuando corría. "Si algún día tengo un accidente, prefiero morir. Soy una persona demasiado activa como para pasar el resto de mi vida en silla de ruedas", expresó durante sus años en la máxima categoría mientras dejaba el máximo en cada curva.

A pesar del riesgo al que se enfrentaba prueba tras prueba, Ayrton nunca cambió su forma de pilotar y nadie podía hacerle cambiar de opinión. "No sé pilotar de otra forma que no sea arriesgada; cuando tengo que sobrepasar el límite, lo sobrepaso. Cada piloto tiene uno; el mío está un poco más allá", explicaba el icónico corredor, que aseguraba que nunca dejaría de competir por el peligro que esto conlleva, pues la muerte podía aparecer cruzando una calle y siendo atropellado, dicho por él mismo.

Su accidente en 1994 dejó a la Fórmula 1 de luto
Su accidente en 1994 dejó a la Fórmula 1 de lutoAP

Su conexión con Dios y su hambre por ganar en Fórmula 1

En su carrera tuvo que aprender a ganar, pero también a perder, pues la rivalidad era de un nivel muy alto con otros corredores como Prost o Mansell. Él aceptaba que otros fueran campeones del mundo, pero siempre quería dejar clara la diferencia de estos con los 'grandes campeones'. La victoria la tenía en su cabeza siempre, y esto le llevó a dejar una de sus frases más icónicas: "Lo importante es ganar. Siempre. Eso de que lo importante es competir es pura demagogia".

Muchos corredores de hoy en día le tienen de ídolo, entre ellos Fernando Alonso. Y a día de hoy podemos ver semejanzas entre el piloto ovetense y la leyenda brasileña. Uno de los ejemplos más claros es su intención de siempre pasar al coche que tiene delante, sea como sea: "No hay curva en la que sea imposible adelantar. Solo es cuestión de decidir cuál es el mejor momento para hacerlo".

Si algo ha acompañado a Senna durante sus años en la Fórmula 1, además de su ambición por ganar, es su creencia en Dios. En cada carrera, él no iba solo en el monoplaza, iba acompañado desde arriba: "Sentí su presencia. Lo visualicé, vi a Dios. Fue un momento especial en mi vida. Un sentimiento inmenso. Lo he registrado en mi memoria y permanece como una parte de mí. Cuando Dios quiere que algo suceda, nadie puede cambiarlo".

Ayrton Senna se convirtió en una leyenda de la Fórmula 1 de manera indiscutida, y el tres veces campeón dejó mensajes para animar a todos a cumplir los sueños que cada uno tenga, como hizo él: "Seas quien seas, sea cual sea tu posición social, sea alta o baja, ten siempre mucha fuerza y mucha determinación, hazlo todo con mucho amor y con mucha fe en Dios, que un día llegarás a tu meta". Han pasado 32 años de su muerte, pero cada temporada vemos homenajes hacia su persona y es que el brasileño nunca ha sido olvidado en este deporte.

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España