Ya he conducido el nuevo BMW Serie 3 antes de que salga a la venta, y estas son mis primeras impresiones: “aún más deportivo, aún más cómodo, y aún más conectado”

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Su camuflaje hace pensar que estamos ante un modelo a medio terminar. Sin embargo, el prototipo del nuevo Serie 3 esconde un coche extraordinariamente bien resuelto. Hemos podido conducir el M350 xDrive de 443 CV.
El octavo Serie 3 es un diez. ¿Cómo? Es muy sencillo: BMW fabrica el Serie 3 desde 1975. Una berlina de clase media para todo, con motores magníficos y un carácter deportivo como seña de identidad. A partir del otoño de 2026 llegará la octava generación. Una variante de combustión de la Neue Klasse, con una conectividad sobresaliente y un sistema de regulación dinámica de la conducción rapidísimo gracias a la supervisión electrónica.
Por lo tanto, ya hemos podido conducir una unidad camuflada, prácticamente de producción. Nuestra conclusión: sobresaliente, y un 10 con matrícula de honor en el apartado de su extraordinario desempeño dinámico.
El BMW M350 toma prestado el cerebro electrónico de la Neue Klasse
Pero vayamos por partes. La nueva familia del Serie 3 recibe el código G50 y contará con motores de cuatro y seis cilindros, todos equipados con un motor de arranque-generador de 48 voltios integrado en el cigüeñal. Así serán más potentes y, al mismo tiempo, más eficientes.
La familia G50, derivada de la Neue Klasse, guarda una estrecha relación con los modelos eléctricos i3 e iX3. De estos inteligentes compañeros hereda el nuevo Serie 3 su cerebro de conectividad. Esto significa que todas las versiones incorporarán en el futuro un sistema multimedia con Panoramic iDrive y BMW Operating System X, control por voz con inteligencia artificial integrada y una comunicación rapidísima entre la regulación de la conducción, la gestión del sistema de propulsión y el control de la suspensión.
Sin embargo, esto no se aplica a la estructura inferior de la carrocería. Mientras que los modelos i3 y compañía alojan las baterías en la parte baja, el piso de las versiones de combustión deja más espacio hacia abajo. Por eso, los anclajes de los asientos se sitúan medio nivel más abajo, mientras que entre ellos el Serie 3 debe alojar el sistema de escape y el árbol de transmisión. Esto nos lleva a la versión especial que ya hemos podido conducir.

Acelera como un deportivo más ligero
El M350 xDrive de 443 CV (atención, en el futuro prescindirá de la «i» en su denominación) será, en principio, la versión tope de gama, con cambio automático de ocho velocidades y tracción total, además de una configuración específica. Junto al reparto de fuerza, rapidísimo y variable en cuestión de milisegundos, también será posible seleccionar (mediante un botón) la tracción exclusivamente trasera.
Si, además, el cliente elige para el 350 el paquete M más completo, contará con una dirección de desmultiplicación variable, grandes llantas con neumáticos de distinta medida en cada eje (245/35 R 20 delante y 275/30 R 20 detrás), un sistema de frenos de mayores dimensiones, amortiguadores adaptativos y asientos delanteros con más sujeción lateral. Todo ello contribuye a elevar aún más el placer de conducción.
En total, dispone de 580 Nm de par máximo. El motor, un seis cilindros de tres litros sobrealimentado mediante el sistema TwinPower Turbo, ya nos resulta familiar por otros modelos de BMW. Sin embargo, aquí se muestra especialmente despierto y contundente. El motor eléctrico se encarga de suavizar con éxito el típico vacío entre el ralentí acelerado y la llegada de la presión de sobrealimentación. No en vano, aporta 40 Nm adicionales a la transmisión.
La salida desde parado, que también puede realizarse mediante el Launch Control con una representación gráfica muy bien escenificada en la pantalla principal, demuestra hasta qué punto trabajan en perfecta sintonía el motor, la transmisión y el cambio. Sin pérdidas por fricción en el embrague del convertidor de par, sin el más mínimo deslizamiento de las ruedas y sin movimientos de la zaga, el 350 sale disparado. Engrana las marchas con ligeras subidas de régimen y pequeños tirones que ponen los pelos de punta. Pese a sus aproximadamente 1,8 toneladas de peso en vacío, acelera como un deportivo más ligero.
Un deportivo de raza y un compañero ideal para el día a día
BMW ha trabajado a fondo en el nuevo Serie 3 para ampliar todavía más su versatilidad, desde la comodidad cotidiana hasta la diversión deportiva al volante. Entre las mejoras figuran unas barras estabilizadoras de mayor diámetro, montadas con precarga para reaccionar más rápidamente ante los movimientos de la carrocería; una mayor distancia entre ejes, vías más anchas y una mayor rigidez en los anclajes de los brazos de suspensión. También se ha buscado una distribución de pesos que no cargue demasiado el eje delantero. El resultado nos entusiasma.

El Serie 3 demuestra una versatilidad extraordinaria. Se desenvuelve igual de bien como una berlina cómoda y relajada, con un buen confort de rodadura, una suspensión de respuesta sensible y un recorrido de trabajo generoso de los muelles de acero, que como una máquina de conducir activa, estrechamente conectada con el asfalto.
A esto se suma una dirección excepcionalmente precisa y sensible. Recupera correctamente la posición central por sí sola, no exige demasiado esfuerzo y cuenta con una desmultiplicación adecuada a cualquier velocidad.
Como consecuencia, el 350 se deja guiar con precisión, responde de forma muy inmediata al giro del volante y transmite una sensación de aplomo sin resultar molesto por una sujeción lateral demasiado rígida. En pocas palabras: ágil, dinámico y divertido, sin pecar de dureza. Simplemente, magnífico.
Conclusión
Después de presentarnos interesantes modelos eléctricos, BMW nos muestra un clásico perfectamente adaptado a los nuevos tiempos. El próximo Serie 3 convence por una versatilidad todavía mayor, capaz de combinar las exigencias del día a día con la diversión al volante si te quietes escapar a tomar curvas el fin de semana. Además, ofrece enormes reservas de seguridad y una conectividad de primer nivel.


