Llega 2026 y estos son los 10 coches diésel más recomendables que puedes comprar

Ya no quedan tantos, pero si quieres un coche con motor de gasóleo en el mercado todavía quedan opciones interesantes que tener en cuenta.
Ya estamos en 2026 y hablar de coches diésel puede parecer un anacronismo. Hace mucho tiempo que al gasóleo se le ha demonizado hasta el extremo, pero, pese a ello, por suerte hay marcas que siguen contando con él en sus gamas. Nosotros queremos darle parte del protagonismo que se merece, así que estos son 10 de los coches diésel más recomendables que puedes comprar.
A pesar de estar de capa caída, lo cierto es que el diésel sigue estando presente en reductos. En los segmentos de acceso prácticamente ha desaparecido, en compactos y berlinas medias sigue habiendo alternativas y en vehículos más grandes, como SUV y furgonetas es más habitual encontrarlo. Además, es una buena base para combinar con sistemas híbridos, que hacen que la eficiencia se potencie.
Fiat Tipo

El Fiat Tipo es el diésel más barato que puedes comprar a día de hoy en España. Su oferta mecánica no ha hecho más que reducirse, pero la marca italiana ha considerado que la opción de gasóleo es la que se merecía sobrevivir.
Se trata del motor 1.6 Multijet de 130 CV, asociado a un cambio manual ya un sistema tracción delantera, con un consumo homologado de 4,6 l/100 km y emisiones de CO₂ de 120 g/km. No es una bala, pero gasta poco.
Seat León

El compacto español, disponible también con carrocería familiar, cuenta con una gama mecánica algo veterana frente a sus rivales, algo que en este caso juega a su favor, ya que permite seguir disfrutando de motores diésel, comunes a otros modelos del Grupo Volkswagen.
El conocido 2.0 TDI de cuatro cilindros se ofrece con 115 CV y cambio manual, o con 150 CV y transmisión automática. Ambas versiones destacan por su bajo consumo, con cifras homologadas de 4,6 y 4,7 l/100 km, respectivamente, teniendo más pegada (como es lógico) el segundo.
Renault Clio

No mires a la nueva generación del Renault Clio, porque ya no contempla motores diésel, pero la anterior aún se comercializa, así que tienes ante ti la última oportunidad de hacerte con un utilitario de gasóleo, porque es el único que queda en el mercado. No permite configuración personalizada, aunque existen numerosas unidades en stock, por lo que es sencillo encontrarlo.
Equipa un motor 1.5 de cuatro cilindros con 100 CV, unido a una transmisión manual. Ofrece prestaciones correctas (0-100 km/h en 11,4 segundos y 188 km/h de velocidad máxima) y una eficiencia difícil de igualar sin electrificación: 4,1 l/100 km y 109 g/km de CO₂.
Ford Focus

El Ford Focus está preparando su despedida, lo significará decir adiós a uno de los representantes más clásicos de las carrocerías compactas en nuestro país. Lo bueno es que uno de los diésel más asequibles, pero la pega es que, al contrario de lo que ocurre con sus mecánicas de gasolina, no está asociado a un sistema microhíbrido.
Bajo el capó cuenta con un motor 1.5 EcoBlue de 115 CV y 250 Nm, con tracción delantera y cambio automático de ocho relaciones. Acelera de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos y registra un consumo de 5 l/100 km.
Seat Ateca

Muchos modelos de Seat pecan de no tener suficientes opciones electrificadas. El Ateca es uno de ellos, pero lo compensa con una gama de combustión amplia en el que la alternativa diésel es una de las más interesantes para un vehículo de su tamaño.
Solo está disponible con el 2.0 TDI de 150 CV y cambio DSG, con un consumo homologado de 5,2 l/100 km, porque el bloque de acceso de 115 CV que se ofrece en el León parece que se queda corto, según Seat.
Kia Sportage

Un ejemplo de como la combinación de motor diésel con tecnología microhíbrida es sinónimo de alegrías, porque es un combo de eficiencia. En el caso del Sportage, hablamos de un motor 1.6 CRDI de 136 CV, con cambio manual y tracción delantera, solvente pero sin alardes que, eso sí, homologa un consumo de 5,1 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 132 g/km.
Volkswagen Golf

Si hay Seat con motor de gasóleo, también los va a haber Volkswagen. La sinergia dentro del Grupo VAG hace que compartan motores, así que el primero del León, el Volkswagen Golf, también se ofrece con sus mismas mecánicas de gasóleo.
El motor 2.0 TDI se ofrece con 116 CV y cambio manual, con un consumo de 4,3 l/100 km y emisiones de 113 g/km de CO₂. También hay una alternativa más potente del mismo propulsor, con 150 CV y cambio DSG de siete marchas, que mantiene cifras contenidas de 4,5 l/100 km y 130 g/km de CO₂.
Peugeot 308

Dentro del Stellantis, los compactos de sus distintas gamas siguen conservando una opción de gasóleo que, aunque es solo una, ofrece un equilibrio entre rendimiento y eficiencia que se adapta a las necesidades del segmento. Monta un bloque 1.5 de 130 CV, con cambio automático y tracción delantera, que le permite homologar un consumo de 4,9 l/100 km y unas emisiones de 129 g/km de CO₂.
Volkswagen T-Roc

Su situación recuerda a la del Clio: la nueva generación solo se vende con etiqueta ECO, pero la anterior mantiene versiones diésel que todavía están a la venta. La opción de acceso es el 2.0 TDI de 116 CV, con cambio manual, consumo de 4,8 l/100 km y emisiones de 125 g/km de CO₂. Por encima se sitúa la variante de 150 CV con cambio DSG de siete velocidades, que eleva ligeramente las cifras hasta 5 l/100 km y 130 g/km.
Mercedes Clase C

Cierra la lista una opción que es una rara avis: un híbrido enchufable diésel. Mercedes es la única marca que comercializa este tipo de mecánica, que ofrece en varios de sus modelos, pero nos quedamos con el Clase C como representante.
Hablamos de una versión que tiene 313 CV de potencia, así que en ese aspecto va sobrada para acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos, pero que además puede funcionar durante hasta 117 km en modo cero emisiones, es decir, sin gastar nada. Y, cuando se acaba la pila, su consumo combinado es de solo 1,6 l/100 km.
