Comprar un coche diésel, estas son las 10 mejores opciones por calidad precio

El coche diésel ha pasado en relativo poco tiempo de ser la opción dominante en Europa a convertirse en una alternativa casi extinta dentro del mercado. La persecución por parte de las normativas de emisiones, sumada a la llegada de las mecánicas electrificadas ha hecho que pierda mucho protagonismo. Hay menos entre lo que elegir, pero a pesar de ello sigue siendo una alternativa interesante: estos son las 10 mejores opciones por calidad precio.
Y es que, aunque su situación sea precaria, los beneficios y puntos fuertes que tiene no han desaparecido: en trayectos largos, especialmente en autopista, el diésel sigue siendo una de las motorizaciones más eficientes, con consumos ajustados y una autonomía difícil de igualar por otras tecnologías; mantienen una relación calidad-precio muy competitiva, son vehículos pensados para conductores que recorren muchos kilómetros al año y garantizan bajos costes de uso.
Eso sí, en los últimos meses han recibido otro varapalo más, con una subida del precio del diésel que lo ha catapultado por encima del coste de la gasolina, lo que les ha restado algo de atractivo.
Alfa Romeo Giulia

Su motor 2.2 diésel se ofrece con potencias de 160 y 210 CV, es un propulsor de cuatro cilindros con una entrega de par muy sólida desde bajas revoluciones, lo que le permite acelerar con contundencia sin penalizar el consumo que, en condiciones reales, puede moverse alrededor de los 5 l/100 km, lo que lo convierte en una berlina eficiente para viajes largos. Tiene el estilo de las versiones de gasolina, pero con un plus de eficiencia que le diferencia éstas.
BMW X1

El X1 diésel es uno de los SUV compactos premium más equilibrados del mercado. Utiliza el conocido bloque 2.0d del fabricante alemán, con potencias que van desde los 150 hasta los 190 CV, así que el rendimiento está de sobra garantizado, contando con el añadido de unos consumos medios que se sitúan en torno a los 5 – 5,5 l/100 km. Puede asociarse a tracción delantera o total xDrive, siempre con cajas de cambios automáticas.
Citroën Berlingo

Citroën eliminó durante un tiempo el diésel de la oferta del Berlingo, dejando únicamente la variante eléctrica, pero la jugada no salió bien y la marca tuvo que volver atrás. Ahora, vuelve a ofrecerse con el motor 1.5 BlueHDi en versiones de 100 y 130 CV, un bloque solvente ya sea para familias o para tareas profesionales. Su consumo puede bajar incluso de los 5 l/100 km, así que es una mecánica óptima para quienes recorren muchos kilómetros a lo largo del año.
KGM Rexton

El KGM Rexton es uno de los grandes desconocidos del mercado, un vehículo robusto y con capacidad todoterreno. Solo está disponible con un motor diésel 2.2 de 202 CV de potencia y un elevado par motor, lo que le permite moverse con solvencia a pesar de su gran tamaño. Asociado a tracción total y cambio automático, al ser tan grande no es precisamente un mechero, con un consumo que ronda los 7 – 8 l/100 km, pero que sería mucho mayor si empleara una mecánica de gasolina.
Kia Sportage

El Sportage diésel representa uno de los mayores equilibrios del segmento SUV compacto y lo mismo se podría decir de su primo, el Hyundai Tucson. Su motor 1.6 CRDi está disponible con potencias de 115 y 136 CV, con o sin microhibridación ligera, así que incluso puede lucir la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), además de contener el consumo, que puede situarse desde los 4,5 – 5 l/100 km, lo que a todas luces es muy frugal para un C SUV.
Mazda CX-60

Cuando Mazda lanzó el CX-60 diésel fue una sorpresa, pero la marca japonesa hace las cosas a su manera y, siendo objetivos, este tipo de mecánica para un todocamino de este tamaño tiene toda la lógica del mundo.
Incorpora un motor 3.3 de seis cilindros en línea con tecnología mild hybrid, disponible con potencias de 200 y 254 CV. A pesar de su cilindrada, el consumo es contenido, situándose en torno a los 5,5 – 6 l/100 km, gracias a un conjunto muy eficiente, tanto por la naturaleza del propio bloque como por el apoyo que supone la electrificación.
Peugeot 308

El Peugeot 308 tiene una gama de motores de lo más variada entre los que al diésel es al que menos bombo se le da. Sin embargo, hablamos de un coche compacto para el que un motor 1.5 BlueHDi de 130 CV le sienta como un guante: tiene la pegada suficiente para moverlo con soltura, se combina con una caja de cambios automática de 8 velocidades que hace que sea cómodo en el día a día y homologa un consumo de tan solo 4,9 l/100 km.
Seat León

Dentro del Grupo Volkswagen son muchos los modelos que todavía se ofrecen con mecánicas diésel. En el caso del compacto español, utiliza el motor 2.0 TDI en versiones de 115 y 150 CV, escalonadas como versión de entrada y otra de mayor rendimiento. Sus consumos rondan los 4,5 – 5 l/100 km, así que son variantes pensadas para echarles kilómetros y kilómetros encima gastando bastante poco.
Skoda Superb

El Skoda Superb es primo hermano del León, pero en formato de berlina y, todavía más interesante, disponible con carrocería Combi familiar, que le otorga un extra de espacio que potencia su versatilidad. En su caso no está disponible la versión de acceso del motor 2.0 TDI, solo puede montar la de 150 CV, combinada con el cambio automático DSG de 7 velocidades y con un consumo de 5 l/100 km. Todo un “tragamillas” para la familia.
Toyota Land Cruiser

El Toyota Land Cruiser seguramente sea el modelo más especial de la lista, porque se trata de un todoterreno con todas las letras. Este tipo de vehículos gusta de las mecánicas diésel, por la fuerza que tienen desde el punto más bajo del cuentarrevoluciones. Está equipado con un motor 2.8 de cuatro cilindros, que desarrolla de 204 CV de potencia y, además, tras su última actualización además tiene microhibridación. Eso no solo le da etiqueta ECO, también le permite rebajar algo su consumo, aunque sigue siendo el más elevado del listado: 10,2 l/100 km.

