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Mucho se habla del final del diésel, pero el segmento compacto sigue apostando por las virtudes de este motor: una relación potencia/consumo inmejorable sigue siendo su mejor baza. Te traemos cinco ejemplos: Fiat Tipo, Honda Civic, Hyundai i30, Renault Mégane y Volkswagen Golf. Comparativa: 5 compactos diésel.

Puesto 5 con 486 de 750 puntos: Fiat Tipo 1.6 MultiJet

El barato Fiat es un coche sencillo en su concepción, pero lleno de virtudes. Tiene un cockpit con plásticos sin muchas concesiones al refinamiento, pero hay algo en él que lo convierte en honesto, auténtico, y despierta simpatía. El manejo de los elementos de control es realmente fácil, la instrumentación se abarca de un vistazo, los asientos mantienen bien el cuerpo. Y su motor es de lo más voluntarioso y deja a sus oponentes con un palmo de narices: ofrece las mejores prestaciones en recta.

VÍDEO: El Fiat Tipo en acción

Eso sí, su respuesta es la más ruda. ¡Un diésel típico! La suspensión no es tan firme como para ser deportiva, pero por desgracia tampoco es muy blanda. Especialmente con las ruedas de 18 pulgadas, es algo incómoda en el día a día. Pero te compensa con un equipamiento de serie generoso para su contenido precio.

Puesto 4 con 491 de 750 puntos: Renault Mégane dCi 130

Los franceses saben de motores diésel, y mucho. El dCi gira con un nivel de ruido y vibraciones realmente bajo, y apenas se hace notar. Una pena que el cambio tenga unos recorridos tan imprecisos. Sobre el papel, el Renault es el más potente, y por eso saca pecho en las aceleraciones, aunque al mismo tiempo es austero en el consumo.

5 compactos diésel

Por otro lado, el manejo de sus elementos de control es farragoso, sobre todo su gran pantalla táctil. Y en la segunda fila tiene poco espacio comparativamente. Tampoco nos ha gustado el poco agarre de sus asientos, con unas secciones laterales demasiado blandas.

Puesto 3 con 503 de 750 puntos: Honda Civic 1.6i-DTEC

¿Cómo aplicar el adjetivo "genial" a un coche? Honda sabe cómo hacerlo. El Civic, en todas sus generaciones, ha combinado chasis deportivos con practicidad interior basada en sus inteligentes soluciones para las plazas traseras, buenos motores y diseños originales. El Civic siempre ha sido tan bueno como especial. ¿Y qué pasa en esta generación? Que es sobre todo especial, pero descuida algunos aspectos.

Por ejemplo la fila trasera, que se pliega para tener más espacio para equipaje, pero queda un desnivel que incomoda la carga. El espacio delantero es desahogado, pero detrás falta aire para los hombros. Además, la postura en la segunda fila no es muy cómoda. Su motor diésel cumple la Euro 6d, si bien, según sube de vueltas, se vuelve ruidoso y aparecen las vibraciones. La suspensión trabaja bien en general, pero gestiona mal algunas irregularidades, como las juntas de la carretera. Y el pedal del embrague debería ser algo más blando. Y en comportamiento, el eje trasero es algo nervioso. A cambio, tiene los mejores frenos.

Puesto 2 con 506 de 750 puntos: Hyundai i30 1.6 CRDi

Cinco años de garantía y precios contenidos son unas cartas de presentación formidables. Por los menos de 30.000 euros que cuesta este modelo, el equipo de serie incluye casi todo lo que puedas imaginar: keyless go, cámara de visión trasera, regulador de velocidad, y un largo etcétera. Y este Hyundai te trata bien en el día a día: detrás, incluso adultos de gran talla irán cómodos.

5 compactos diésel

Por desgracia, el motor es algo ruidoso y no demasiado vivo a la hora de subir de vueltas, y la dirección imprecisa no invita a una conducción deportiva. Y es el más pesado del lote.

Puesto 1 con 520 de 750 puntos: Volkswagen Golf 1.6 TDI

El polifacético Volkswagen tiene pocas debilidades reseñables: ahorrador, potente, cambio de inserciones limpias y precisas, buenos frenos, comportamiento equilibrado, buen confort, acabados intachables... Por eso es el ganador. Por desgracia, como acostumbra, este Golf es un modelo caro. Con los extras de esta unidad supera holgadamente los 35.000 euros.

Volkswagen Golf

Y no es perfecto en todo. La suspensión, cuando va muy cargado, se vuelve algo rebotón sobre asfalto irregular. Pero por lo demás, hay poco que achacarle.

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