Subaru y coche eléctrico eran dos conceptos casi opuestos. Hasta ahora: el E-Outback, el Uncharted y el Solterra llegan con argumentos sólidos para atacar al mercado desde 33.500 euros

Tres nuevos eléctricos colocan a Subaru en una posición clave frente a la fuerte ofensiva china... y a sus socios de Toyota, con los que ha compartido desarrollo y costes. El resultado es una gama formada por Uncharted, Solterra y E-Outback.
Subaru no se ha llevado bien con la electrificación tradicionalmente. No lo digo yo; lo dice la propia marca. Pero ahora llegan tres coches eléctricos que van a ayudar a esta marca japonesa a dar un paso al frente en un mundo en el que los coches chinos a batería crecen desbocados y en el que hasta ahora tenía una presencia testimonial con un modelo, el Solterra, que no había sabido ganarse el cariño del gran público. Junto a él, el Uncharted y el E‑Outback se preparan para hacerse con un trozo del mercado.
Estos tres modelos son fruto de la colaboración con Toyota, ya que este gigante japonés tiene el 20% de Subaru y ha participado en el desarrollo de los coches eléctricos que la marca va a lanzar al mercado a partir de la vuelta del verano.
Además, creo de verdad que podrían añadir un poco de movimiento a un tipo de coches que tiene todas las papeletas para convertirse en el principal actor de la movilidad a partir de 2030, cuando los límites a las emisiones fijados por la UE (50 gramos) hagan poco apetecible para los fabricantes de coches de combustión seguir gastando millones para que sus motores cumplan con las normas Euro que estén por llegar (la Euro 7 se aplicará en diciembre de 2027).
La colaboración de Subaru y Toyota: quién hace qué en el grupo
Antes de ver los modelos de la ofensiva eléctrica, creo que es interesante saber quién ha hecho qué en esta unión, que ha resultado especialmente fructífera para Toyota, quienes con el C‑HR+ se han colocado en el segundo puesto de la lista de ventas de coches eléctricos, solo por detrás del Model 3 y por delante del Model Y.
Esta unión viene de hace unos pocos años con el Solterra, que llegó como gemelo casi clónico del BZ4X y con la tracción integral como parte de su oferta técnica.
Ahora, en 2026, esa colaboración ha dado dos retoños más: el Uncharted (un SUV coupé que tiene en el C‑HR+ su espejo) y el E‑Outback, la apuesta completamente eléctrica y por ahora sin modelo equivalente en Europa, ya que en otros países está el BZ4x Touring.
Las tareas de Subaru se han centrado en la tracción integral permanente y los sistemas de seguridad y la dinámica (diferente para cada marca). Además, fabrican el ya mencionado Subaru E‑Outback.
En cuanto a Toyota, son los que han puesto la plataforma e‑TNGA y toda su tecnología eléctrica, lo que no es poca cosa. De paso, se encargan de fabricar tanto el Solterra como el Uncharted.
La llegada de Subaru al segmento eléctrico con tres modelos este año y cinco más hasta 2029
Los tres modelos que va a utilizar la marca japonesa ya los he mencionado antes: primero llegará el Uncharted (justo después del verano) y luego, tanto el renovado Solterra como el E‑Outback, lo harán a finales del último trimestre como modelos 4x4 y, hacia mediados del año que viene, como 4x2.
En 2028 la marca ha anunciado un SUV del segmento B y en 2029 nada menos que cuatro modelos completamente Subaru.
Subaru Uncharted: el acceso a la gama eléctrica y un posible éxito
El primer modelo en llegar es un SUV coupé con tracción integral y mayor altura libre al suelo, 211 mm, para reforzar su aspecto más campero.
La carrocería, que tiene un frontal que comparte con el resto de Subaru eléctricos, cuenta con seis puntos de luz y un Cx de 0,27, un valor muy decente (es 0,01 peor que el Toyota por su mayor altura).
Con respecto a su hermano de Toyota, tiene una dirección más directa y una suspensión más firme para darle un feeling algo más dinámico. Además, cuenta con el sistema de modos de conducción X‑Mode con un sistema de descenso y subida de pendientes con velocidad variable entre 2 y 10 km/h.
La gama del Subaru Uncharted tendrá dos baterías, una de 58 kWh para 451 km. Será 4x4 y tendrá 169 CV. Esta formará parte del acabado Active, que, aparte de llantas de 18”, ya contará con todo lo habitual en los modelos actuales y, cómo no, una gigantesca pantalla de 14”. Este modelo tendrá un precio de 33.500 euros, unos 2.000 euros menos que el C‑HR+ base.
La gama intermedia tiene el acabado Field. Ya suma llantas de 20”, una batería de 77 kWh (490 km) y un motor de 227 CV. Este cuesta 37.500 euros (2.000 más que el Toyota).
También hay una versión de tracción integral con dos motores de 227 CV para una potencia total de 343 CV. Homologa 490 km y utiliza la batería de 77 kWh. Su precio, 42.500 euros.
Más adelante también llegará una variante STI que solo tendrá el modelo de Subaru, pero de la que no se sabe nada salvo que se basará en el propio Uncharted: bienvenido a la era de los deportivos eléctricos.
A finales de año, el Solterra y el E‑Outback
Los otros modelos probablemente no tendrán tantas ventas, aunque se podría decir que también tienen su público.
El Solterra fue el primer Subaru eléctrico y, aunque no puedo decir que sea un modelo que te haga gritar de emoción, sí cumple con su cometido de una manera bastante solvente, especialmente en terrenos resbaladizos. Ahora, la versión 2027 llega con nuevo frontal y dos versiones: 4x2 con 227 CV por 41.000 euros y 4x4 con 343 CV por 43.500 euros.
El caso del Subaru E‑Outback es especial. Se podría decir que es el modelo gracias al que muchos aman la marca japonesa y que ha conseguido que, según J.D. Power, sea el número 1 en 2025 en índice de satisfacción y esté ubicada en el Top 3 de satisfacción de sus propietarios.
Si supera la prueba, este nuevo modelo completamente eléctrico llegará con una imagen innegablemente Outback y dos versiones. Este año llegará el 4x4 con dos motores y 381 CV y el año que viene un 4x2 con 227. Sus precios, 44.000 euros para el tracción delantera y 47.000 para la versión 4x4.

Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.



