Mclaren y Singer se unen para crear una tecnología que funciona con cualquier batería y puede reducir una carga de 30 minutos a 10 minutos

Ingenieros de ambas compañías buscan desmentir algunos de los mitos más famosos sobre los vehículos eléctricos y la recarga de sus baterías.
Hydrohertz, una nueva compañía británica gestionada por ingenieros que previamente han trabajado para McLaren, Singer Design y Land Rover, creen haber dado con la clave para uno de los mayores obstáculos a la hora de comprar un coche eléctrico.
Este grupo de profesionales ha encontrado la estrategia ideal para mantener las baterías lo suficientemente frías y así cargarlas a su máxima velocidad sin afectar a su rendimiento y funcionamiento en carretera.
El elemento ya tiene nombre propio: Dectravalve
Estamos hablando de la unidad de control inteligente y compacta Dectravalve, y su funcionamiento consiste en la gestión precisa de la temperatura de cada una de las partes de la batería de un coche eléctrico. Estos ingenieros han logrado influir de manera independiente en cada bloque de la batería, en vez de un tratamiento conjunto como suele ser lo habitual.

Es decir, cada celda de la batería se mantiene a la misma temperatura óptima, sin puntos más calientes que otros, sin la refrigeración desperdiciada, ni una limitación térmica que puede afectar al deterioro de la batería a largo plazo.
Todos estos avances tecnológicos han llevado a conseguir un logro que gustará a muchísimos conductores de vehículos eléctricos. Tras las investigaciones realizadas, este grupo de ingenieros han logrado una carga del 10 al 80% en poco más de 10 minutos.
Teniendo en cuenta que, de media, un vehículo eléctrico de 400 voltios conectado al cargador más rápido del mercado tarda alrededor de 30 minutos, esta investigación promete revolucionar el mercado.
De hecho, sigue siendo un poco más lento que llenar el depósito de un coche de gasolina, pero no está muy lejos de la realidad. Y la recarga más rápida no es la única ventaja prometida.
Gracias a que la Dectravalve mantiene la batería en su punto óptimo en todo momento, y no solo durante la carga, Hydrohertz afirma que puede aumentar la autonomía real hasta en un 10 %, lo que podría suponer entre 48 y 64 km (30 o incluso 40 millas).
Entre otras de las ventajas que promete esta investigación sobre la recarga de baterías de coches eléctricos destaca una mayor duración de la batería y un menor riesgo al sobre calentamiento de esta. Todo ello sumado a una aceleración máxima de mayor constancia para los vehículos eléctricos de mayor rendimiento o en condiciones extremas.
Hydrohertz probó su sistema con una batería LFP de 100 kWh y los resultados son impresionantes. La celda más caliente se mantuvo por debajo de los 44,5 °C (112 °F), con una variación de tan solo 2,6 °C (37 °F) en todo el paquete. La mayoría de los sistemas actuales experimentan fluctuaciones de 12 °C (54 °F) o más, lo que obliga a los cargadores a reducir la velocidad cuando la temperatura supera los 50 °C (122 °F).

Un sistema compatible con cualquier tipo de batería
Desde Hydrohertz confirman que estos estudios están enfocados a cualquier tipo de batería. Es decir, que estos conocimientos sean aplicables tanto a las baterías actuales como las futuras que acelerarán la movilidad eléctrica.
Estas declaraciones dejan entre ver que las conclusiones de la investigación no serán exclusivas, y por tanto, en un futuro puede ser un factor común en la mayoría de los vehículos eléctricos.
Junto a ello, estas declaraciones se traducen en que es mucho más económico que desarrollar una batería completamente nueva desde cero, lo que podría convertirlo en una opción atractiva para los fabricantes de automóviles que buscan optimizar el rendimiento de sus diseños existentes en lugar de invertir grandes sumas en baterías de estado sólido.
“La industria automotriz ha estado esperando que la tecnología de baterías alcance las expectativas de los consumidores, pero el progreso ha sido lento y costoso”, afirma Paul Arkesden, CEO de Hydrohertz.
“El desarrollo de una nueva tecnología química puede tardar una década y requerir miles de millones de dólares en inversión. Nosotros hemos adoptado un enfoque diferente. Para los fabricantes de equipos originales, esto significa vehículos eléctricos mejores y más prácticos ahora, sin tener que esperar a la próxima generación de tecnología de baterías" defiende el directivo.


