Comparativa

Comparativa BMW Active Tourer/Mercedes B/VW Golf Sportsvan

Versiones comparadas:

David López

26/12/2014 - 10:00

Monovolumen, pero con clase. Así son los tres protagonistas de esta comparativa. El Volkswagen Golf Sportsvan se trave a competir con los BMW Serie 2 Active Tourer y Mercedes Clase B.

Tras Volkswagen Golf Sportsvan, BMW Serie 2 Active Tourer y Mercedes Clase B 200 Sports Tourer se esconden monovolúmenes compactos y, sobre todo, muy prácticos. Tipos como, por ejemplo, el Clase B de Mercedes. Acaba de recibir un lavado de cara y ahora tiene un interior más refinado y más tecnológico (asistentes, multimedia...), y puede medirse con la competencia más avanzada. Así, el Mercedes B 200 CDI se enfrenta aquí al Volkswagen Golf Sportsvan 2.0 TDI y al BMW 218d Active Tourer.
Tres modelos bastante similares con potencias que van desde los 136 a los 150 CV, la horquilla de precios oscila entre los 29.780 euros del Volkswagen y los 32.696 del BMW. Los tres llevan ahorradores motores diésel y tienen aptitudes para viajes en familia. ¿Cuál llegará a lo más alto del podio?

Mercedes Clase B 200

El Mercedes tiene buenas posibilidades. Y es que junto al lavado de cara se ha metido mucha tecnología. ¿Aparcamiento automático? No hay problema. ¿Frenar de forma autónoma en situaciones de emergencia? También lo hace. ¿Leer las señales de tráfico? Tarea fácil para este Mercedes. Pero por desgracia las innovaciones no incluyen el motor y en este apartado se queda un poco por detrás de sus congéneres. Su CDI es algo ruidoso y tosco en su respuesta, especialmente cuando pisas a fondo, y consume un poco más que sus rivales. A cambio, la suspensión filtra con eficacia y resulta confortable hasta por asfalto irregular. Junto a los cómodos asientos y una dirección, comparativamente más indirecta, en general transmite mucha más suavidad que dinamismo. El Mercedes no ha nacido para luchar contra el crono. En él, lo que prima es que los pasajeros viajen cómodos.

BMW Serie 2 Active Tourer

Al subirte al Active Tourer inmediatamente tendrás la sensación de que lleva un chasis propio de un vehículo mucho más deportivo. Y esto le confiere una respuesta un tanto nerviosa si circula sobre asfalto bacheado. Sobre irregularidades más leves y prolongadas se comporta algo mejor. Y si va cargado, los muelles enseguida encuentran su tope (los del Mercedes y el Volkswagen tienen más margen). En recta a buen ritmo exige ir haciendo continuas y pequeñas correcciones en el volante. Otro detalle que puede resultar molesto es que la columna de dirección tiene una leve inclinación hacia el conductor. Pero las bondades de su motor 218d compensan todo esto. El dos litros empuja con fuerza a cualquier régimen (a veces carga mucho de trabajo al eje delantero), sus 150 CV y 330 Nm de par desde solo 1.750 rpm aseguran solvencia de sobra desde el principio e incluso rodando rápido apenas se siente o se oye. Por desgracia, es un poco tragón: 5,9 litros, el mayor consumo de esta prueba, aunque activando su modo Eco Pro y conduciendo con prudencia, no te debería resultar difícil bajar de cinco litros.

Volkswagen Golf Sportsvan

En la prueba del Volkswagen Sportsvan todo parece funcionar en su justa medida y da una sensación general de coche redondo. El chasis mantiene al Volkswagen con facilidad en su trayectoria y al mismo tiempo resulta confortable para los pasajeros. Su motor, un 2.0 TDI de 150 CV, desarrolla fuerza de forma homogénea sin renunciar al típico empuje del turbo, que no cesa hasta que la aguja llega a las 5.000 vueltas. Y en prestaciones puras se pone por delante de sus rivales. A eso hay que añadir unos asientos excepcionales, una dirección precisa y un cambio directo y muy agradable de accionar. Muy recomendable es la opcional caja automática DSG de siete relaciones, aunque cueste algo más de 3.000 euros. Y también se pone por delante de sus rivales en la materia más valorada de un monovolumen: practicidad diaria. Carga, maletero, versatilidad... Todos estos parámetros hacen que el Golf sea, sin duda, el más satisfactorio en un uso diario. Y sin costar un mundo (no en vano es el más barato de los tres), ofrece incluso ciertas dosis de lujo.

Llega la hora de elegir un vencedor de la prueba. ¿Equilibrio, practicidad y calidad? Este trinomio solo se da en Volkswagen, al menos en la categoría de los monovolúmenes compactos. Prácticamente no hay nada que criticarle al Sportsvan porque, además, su precio es el mejor. Sus rivales lo compensan con un refinamiento algo superior. Pero finalmente el BMW y el Mercedes, a pesar de ser muy buenos productos, quedan por detrás del VW. Y no parece que le vayan a hacer sombra, por ahora...

En nuestro comparador de seguros hemos calculado lo que costaría asegurar un Volkswagen Golf Sportsvan 2.0 TDI. Para calcular el precio, tomamos como referencia un hombre de 40 años, con 20 de antigüedad de carné y sin siniestros, que vive en Madrid, utiliza el coche a diario, aparca en un garaje colectivo y recorre hasta 20 000 kilómetros al año. Con estos datos, el seguro a todo riesgo más asequible lo ofrece Nuez, por 425 euros.
Este coste podría ser menor si optas  por una póliza a todo riesgo con franquicia. En este caso, la más barata sería la de Balumba. Cuesta 351 euros con franquicia de 290 euros.

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David López

Director Online

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