Skip to main content

Prueba

Prueba: Volkswagen T-Roc 2.0 TSI 190 4 Motion DSG

Prueba Volkswagen T-Roc 2.0 TSI 190 4Motion
Nota

7

Nuevo SUV en el segmento de moda

Las fotos de la prueba del Volkswagen T-Roc 2.0 TSI 190 4Motion te dejan clara una cosa: se trata de un SUV urbano con una pinta estupenda que, sobre el papel, es uno de los más apetecibles de los coches nuevos que están llegando en este inicio de 2018.

El T-Roc 2.0 TSI que he probado tiene el acabado Sport. Aunque de serie monta llantas de 17 pulgadas, las de las fotos son de 19", lo que le da bastante más presencia. También lo hace la pintura bitono: hay dos acabados para el techo, blanco y negro, que se pueden combinar con 11 colores. Pero eso seguro que ya lo sabes de cuando leíste acerca del nuevo Volkswagen T-Roc, así que vamos a meternos en faena.

El nuevo Volkswagen T-Roc R-Line ya se ha presentado

Al arrancar el motor del T-Roc 2.0 TSI me recibe el sonido de este bloque de inyección directa que comparte con el Volkswagen Golf GTI. Pero no pienses que tengo un deportivo entre manos: aunque hablamos prácticamente de lo mismo, aquí hay 190 CV, 320 Nm... y un 'lastre' en forma de tracción integral 4Motion y cambio DSG. Porque es así del único modo que puedes pedir el Volkswagen T-Roc en este acabado.

En marcha con el T-Roc

¿Y eso se nota? Sí y no. Veras: si te digo que conduzco un coche con un dos litros de cuatro cilindros y turbo del grupo Volkswagen, probablemente pienses en un Volkswagen Golf o un Seat León, por ejemplo. Uno deportivo. Pero no es el caso. El bloque es rápido como el que más, pero cuando al pisar a fondo puede que esperes algo más de punch.

Empuja con ganas desde unas 2.000 vueltas y sube de manera muy lineal hasta más allá de las 5.000. Pero si te soy sincero, en el último tramo te demuestra que no está cómodo. Mejor aprovechar su buena zona media y disfrutar de la carretera, donde este Volkswagen se encuentra, en todo caso, en su salsa.

En autopista a 120 km/h gira a 2.000 vueltas y lo cierto es que aunque lleva mucha rueda y poco flanco no es incómodo. La suspensión, firme, filtra razonablemente bien y si encaras una zona de curvas vas a notar una buena puesta a punto en la que apenas tienes balanceos y cabeceos. 

Prueba: Volkswagen T-Roc 2.0 TDI 150

En carreteras secundarias he disfrutar de la prueba del Volkswagen T-Roc 2.0 TSI sin necesidad de ir rápido. Como se tiene bien y el motor tiene gracia (que no punch, como te contaba antes), puedo adelantar con solvencia. Esto también es debido a la caja DSG de siete velocidades, que te facilita la vida: pisas el acelerador y te olvidas.

Sin embargo, el terreno donde mejor he notado al T-Roc durante la prueba ha sido en ciudad. Sale con brío de los semáforos y, como aquí no necesitas subir de vueltas a lo bestia, no vas a echar en falta más caballos.

Entre rotondas, cruces, furgonetas de reparto y demás fauna urbana, me agrada la maniobrabilidad. Gira bien, con un tacto preciso del volante (también en carretera lo agradecerás) y, sobre todo, tiene una buena visibilidad (un poco más justa en el tres cuartos trasero).

Para terminar esta prueba del Volkswagen T-Roc 2.0 TSI, quizá el aspecto más negativo: la habitabilidad. No se pueden pedir peras al olmo, pero la línea coupé del techo le resta unos centímetros muy valiosos, sobre todo si tienes en cuenta que algunos de los rivales del T-Roc son modelos tan solventes como el Opel Mokka X

¿Te gusta el T-Roc de Volkswagen? Aquí tienes todos los coches nuevos

 

 

Prueba Volkswagen T-Roc 2.0 TDI

Conclusión

Lo mejor

Imagen potente, equipamiento de seguridad y conectividad

Lo peor

Plazas traseras, motor con falta de genio para ser el 2.0 TSI

Lecturas recomendadas

Y además