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Prueba

Prueba Toyota Prius 125H AWD-i: un ecológico de lo más integral

Prueba Toyota Prius 125H AWD-i
Nota

8

Ecológico a más no poder...

El Toyota Prius es el híbrido por excelencia, con más de 20 años ya de comercialización. Y la gran novedad de esta actualización de su cuarta generación es la incorporación de un sistema de tracción integral, que luego veremos. Pongo a prueba el Toyota Prius 125H AWD-i.

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La unidad del Prius que yo he probado ha llamado mucho la atención. No solo por su nuevo color Azul Indigo que, por cierto, es la única opción que deberás pagar aparte, sino también por sus líneas, que siguen siendo de las más futuristas que hay en el mercado, aunque se han suavizado. Además, este tipo de carrocería, a medio camino entre una berlina y un coupé, es de lo más interesantes en términos de espacio, ya que, a pesar de su línea de techo descendente, hay suficiente hueco para la cabeza y las piernas de adultos de talla media. Y a eso suma un maletero muy capaz, con líneas muy aprovechables y con asientos traseros abatibles, que lo convierten prácticamente en una furgoneta.

Muchas novedades

En su interior también las tapicerías han evolucionado y la negra que ves en las fotos se puede cambiar por una blanca sin coste extra. Pero hay más mejoras, como por ejemplo un Head-Up Display (también de serie)  más evolucionado y que ahora también te muestra las indiciaciones del navegador, una base de carga inalámbrica más grande o una interfaz multimedia revisada más rápida y compatible con órdenes gestuales.

Como ves, su equipamiento es de lo más completo, así que el precio no se te hará bola... si tienes en cuenta todos los elementos que lleva de serie y por los que casi todas las marcas te pedirán dinero extra. Entre otras cosas, tienes faros LED, arranque sin llave, sensor de parking delantero y trasero con cámara, control de crucero adaptativo, climatizador bizona, asientos calefactables, dos enchufes de 12V, avisador de cambio de carril o siete airbags. 

Pero la gran novedad es su tracción integral, que se ha implementado a través de un motor eléctrico adicional muy ligero, ubicado en el maletero (resta unos 50 litros de espacio). ¿Y cómo funciona este motor? Es algo peculiar. Tiene unos 7 CV de potencia y se encarga de mover las ruedas traseras de manera independiente, es decir, sin conexión mecánica con el motor principal. Impulsa el vehículo siempre de 0 a 10 km/h y solo si detecta que las ruedas delanteras pierden tracción de 10 a 70 km/h.

Prueba Toyota Prius 125H AWD-i

En el cuadro de instrumentos tienes un gráfico que indica cómo está actuando la tracción total y el nivel de par que está desviando a las ruedas traseras. El objetivo no es tanto impulsar el vehículo por sí solo, sino dotar al Prius de mejor capacidad de tracción en superficies deslizantes. Y lo hace muy bien. En asfalto mojado, por ejemplo, y al afrontar una curva cerrada, se nota como en cuanto las ruedas delanteras pierden adherencia, entran en funcionamiento las traseras para mitigar el subviraje y hacer que la trazada se mantenga en su sitio.

Prueba Toyota Prius 125H AWD-i
El cuadro te muestra la potencia que se envía a las ruedas traseras

Pero claro, todo esto tiene que suceder a menos de 70 km/h o el sistema no actuará. Para comprobar el sistema tuve que forzar mucho el viraje y acercarme a ese límite. Esto demuestra que este sistema va a funcionar mucho mejor si, por ejemplo, subimos a esquiar por una carretera nevada o con hielo, o simplemente en un temporal de invierno. En ese caso, se debe circular a baja velocidad, buscando traccionar mejor en una superficie muy resbaladiza. En esta época no he podido encontrar esas condiciones climatológicas, pero sobre mojado ya he podido ver lo bien que funciona el sistema, de forma automática y prácticamente sin que lo percibas.

El hecho de que este Toyota esté orientado, sobre todo, a climas fríos, lo corrobora el tipo de batería que monta, de NiMh (hidruro de níquel), más tolerante a las temperaturas bajas y como la que montaba el Prius de 2016. Los de tracción delantera ahora tienen una de iones de litio.

Prueba Toyota Prius 125H AWD-i
El motor no recibe cambios, y la transmisión CVT tampoco...

Su peso es similar al Prius con tracción delantera, por lo que frenos, suspensión o dirección siguen resultando de lo más agradables para el conductor y el pasaje. Eso sí, el motor hace bastante ruido al acelerar, pero el cambio CVT ya es conocido... 

Si hablamos de dinero, esta tracción a las cuatro ruedas tiene un sobrecoste de unos 3.000 euros, por lo que tú debes decidir si las carreteras que vas a transitar merecen este gasto extra. Y respecto al consumo, este pequeño motor eléctrico prácticamente no tiene ninguna incidencia en él, por lo que, con un uso normal, el gasto estará en torno a los cinco litros cada 100 km

Mi opinión

El referente entre los híbridos añade ahora un peculiar sistema de tracción integral que ayuda en carreteras muy deslizantes. La pena es que no funciona a más de 70 km/h. Eso sí, cuando todo el mundo se quede tirado en esas fuertes nevadas de invierno, tú podrás seguir avanzando. Una ventaja que lo hace todavía más interesante.

Conclusión

Lo mejor

Espacio interior, maletero, equipamiento y sistema de tracción

Lo peor

Sonoridad del motor, cambio automático CVT y velocidad (70 km/h) sistema de tracción total

Y además