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Prueba: Jeep Grand Cherokee 2017

Prueba: Jeep Grand Cherokee 2017

Luis Guisado

24/04/2017 - 13:50

Probar un Jeep Grand Cherokee en 2017 puede parecer extraño: un todoterreno en estos días parece tan inusual como un dinosauio. Pero mola incluso más...

Me encanta probar coches como el Jeep Grand Cherokee 2017. El creador del segmento de los SUV de lujo en 1992 se ha quedado solo en un nicho que parece que estos días está un poco abandonado: el de los coches que parecen todoterreno y de hecho son todoterreno: reductora, aptitudes offroad fuera de toda duda (¡y lógica!) y aspecto a medio camino entre campero y refinado...

No te voy a decir que un Jeep Grand Cherokee 2017 sea ideal para carretera. Modelos de la competencia como los BMW X5 o el Mercedes GLE y demás se encargan de dejar claro que sobre el asfalto no hay nada que hacer. Pero sácalo de la carretera y verás.

Prueba del Grand Cherokee diesel de 250 CV

Pero empecemos por el principio: en mis manos tengo la llave de un Grand Cherokee 3.0 V6 Diesel (atrás quedaron los tiempos del 'CRD'). Es un Overland, uno de los acabados superiores, lo que significa que lleva un motor con 250 CV (existe una versión descafeinada de 190), que pesa 2,4 toneladas y que monta llantas de 20 pulgadas. Como te puedes imaginar, no es un modelo para correr, sino para conducir a la americana: aprovechar la comodidad del tarado de las suspensiones y de la asistencia de la dirección para circular en casi completo silencio y bien recogido por unos asientos de buenas formas y mullido.

En autopista, el Jeep Grand Cherokee 3.0 diésel de esta prueba se ha mostrado un rutero incansable. Bueno, como la versión de antes de este ligero 'facelift', ya que se han introducido algunas modificaciones en la suspensión y en la dirección para hacerlos más cómodos y con algo más de 'feeling'. El cambio de ocho velocidades trabaja con suavidad hasta el punto de que tienes que prestar atención para notar los puntos del cambio. Menos me ha gustado la posición de las levas del cambio, que están situadas encima de los mandos posteriores del volante multifunción. Conclusión: hay muchos botones detrás del aro.

En carreteras en buen estado el confort de marcha está fuera de toda duda. La sensación es que es blando, pero no desde el punto de vista negativo, sino en el positivo: si el asfalto está bien, parece que vas en una alfombra voladora tanto delante como detrás (donde la suspensión no se nota muy seca). Cuando la carretera se estropea, los Continental CrossContact 265/50 montados sobre llanta de 20 pulgadas hacen lo que pueden: al ser tan grandes no se dejan una grieta sin pisar y el perfil bajo hacen que no haya suficiente elemento elástico para amortiguar los agujeros más profundos.

Pero donde se encuentra bien el Gran Cherokee 2017 es fuera de la carretera.

El acabado específico Trailhawk es el más campero de la familia. De hecho, monta llanta de 18 pulgadas y neumáticos AllSeason, así como un sistema de avance automático que se denomina Select-Speed. Esta 'virguería' te permite ir a una velocidad entre 1 y 8 km/h sin necesidad de pisar el acelerador. Así puedes subir, bajar, vadear, superar trialeras o todo lo que te dé la gana con la seguridad de que casi con toda probabilidad vas a superar el obstáculo con nota. Vale que se pierde algo del glamour, pero a cambio te lo pasas en grande sabiendo que el coche no corre tanto peligo... Vale que no vaya a adelatar al Jeep Wrangler 2018 (al que ya hemos cazado), pero no está nada mal.

Como conclusión a esta primera prueba del Jeep Grand Cherokee 2017, creo que estoy ante unos de los coches más cómodos para viajar. No ha nacido para dejar atrás a un Porsche Cayenne GTS, pero probablemente cuando hagas un trayecto largo te vas a bajar del coche igual de cómodo o más. Eso sí, de lo que no hay duda es de que llegará el primero cuando haya que salir de la carretera, por mucho paquete offroad que lleven sus rivales...

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