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Coches 4x4

BMW X3 20d xDrive: más potencia, menos consumo

Luis Guisado

El BMW X3 20d xDrive 2014 gana 6 CV y rebaja algunas décimas el consumo, aunque no se puede decir que revolucione su diseño. Sí que, gracias a estos cambios sutiles, el todocamino alemán se convierte en una apuesta segura... y cara.

El BMW X3 2014 (código F25) llega con una imagen ligeramente renovada (ya pudo verse en el Salón de Ginebra 2014) con la que mantenerse a flote. La verdad es que parece que no se han esforzado demasiado en BMW para ofrecer un lavado de cara radical, aunque ya sabes lo que dicen: si algo funciona... Los cambios del BMW X3 2014 están sobre todo en el frontal, que toma el aire de la familia X y estrena unos faros que ahora pueden ser ‘full led’ (los que aparecen en las imágenes).

Si te pones en plan Sherlock Holmes, también verás en el BMW X3 2014 unos retrovisores con intermitentes integrados, unos paragolpes retocados tanto delante como detrás... y poco más: llantas de diseño diferente y nuevos colores en la carrocería.

En el interior del nuevo X3, visualmente hay pocos cambios, lo que no tiene por qué ser malo. De hecho, cuando entro a su habitáculo me reencuentro con un puesto de manos sobrio, muy bien estructurado y con una funcionalidad fuera de toda duda. El iDrive está donde te lo esperas y creo que es uno de los mandos giratorios de este tipo que mejor funcionan, aunque el tamaño de los botones siempre te pide que en algún momento tengas que retirar la vista del frente para apuntar mejor.

En este apartado me gusta más la solución del MMI de Audi, aunque el de Baviera ofrece una funcionalidad que los de Ingolstadt no tienen: las techas de memoria (que lamentablemente en un Q5 no encuentras) son programables no solo para la radio, sino también para funciones. Por ejemplo, puedes hacer que en el 1 aparezca tu emisora de música favorita y en el 2 la visualización 3D de los mapas del carísimo navegador (¡desde 1.886 euros!).

Sentado al volante del BMW X3 20d 2014 tengo sensación de desahogo y lo cierto es que también voy muy cómodo gracias a unos asientos de buen mullido y tamaño. Detrás, más de lo mismo: comodidad, buena postura y mucho espacio, aunque igual podían haber aprovechado para convertir la banqueta trasera en deslizable y haber hecho el respaldo trasero reclinable para ganar puntos en modularidad.

El X3 20d xDrive de las imágenes monta las llantas de 19 pulgadas estilo 608 (1.128 euros) con neumáticos 245/45 delante y 275/40 detrás. Tienen poco perfil y encima runflat, por lo que transmiten demasiado los baches a los ocupantes de la segunda fila. A cambio, ofrecen una dinámica superior.

El chasis del BMW X3 ofrece una puesta a punto casi sobresaliente y el reparto de par de esta versión xDrive funciona como esperas en un coche de este tipo: rápidamente y sin hacerse notar, incluso si te da por arrancar en una cuesta arriba con arenilla y piedras sueltas. Gracias a esto, me atrevería a decir además que el X3 es el más deportivo de los SUV de su segmento, muy por encima de sus rivales clásicos (Audi Q5Mercedes GLK).

Y ya que te hablo de la dinámica, llego al motor de 1.995 cc del nuevo BMW X3 20d: hasta ahora tenía 184 CV (el N47D20 que tantos quebraderos de cabeza dio a la marca hace unos de años). Con el restyling los ingenieros han dotado a este cuatro cilindros de 6 CV más y, cómo no, todo ello mejorando la eficiencia: según la marca, con la caja automática se mejora el consumo un 0,7 por ciento... aunque durante la prueba, con 6,7 litros, no me he podido acercar ni de lejos a los 5,2 litros que promete: este dato ha sido homologado con las llantas de 17” modelo 306 y neumáticos de baja fricción en medida 245/55 R17.

En cuanto al funcionamiento, como siempre, mejor que notable: responde bien desde muy abajo (a partir de 1.500 rpm) y estira hasta las 4.500 con brío y ganas (luego ya parece perder fuelle, pero sigue adelante). La electrónica aquí hace milagros: en modo Sport parece que llevas un purasangre, mientras que en ECO Pro te dan ganas de buscar el agujero por donde se escapan los CV... y, por qué no decirlo, las gotas de combustible...

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