Prueba

Audi A3 clubsport quattro: 525 CV al límite en circuito

Audi A3 clubsport quattro: 525 CV al límite en circuito

Luis Meyer

01/07/2014 - 07:51

¿Quieres saber cómo se comporta el Audi A3 clubsport quattro de 525 CV? AUTOBILD.ES te lo cuenta. Nos hemos puesto al volante.

Construcción ligera, rebaja de la cilindrada o propulsión híbrida o eléctrica. Las cada vez más exigentes normativas de emisiones de CO2 se lo ponen muy difícil a los fabricantes. ¿Se acabaron los coches apasionantes? No hay que alarmarse. Algunas marcas se escapan puntualmente de esta tendencia verde y nos dan creaciones radicales. Como el Audi A3 clubsport quattro

AUTOBILD.ES lo ha probado donde mejor se desenvuelve: en circuito. Entramos en sus mullidos y amplios asientos de cuero, nos apretamos el cinturón y pulsamos el botón rojo de arranque integrado en el volante. Y entonces entra en escena un bramido ensordecedor que hace temblar el suelo bajo nuestros pies y seguro que ha alterado la tranquilidad de quienes viven a un kilómetro a la redonda. 

Bajo el capó ha despertado un motor de cinco cilindros que ya conocemos de sobra, pero que esto no te lleve a engaño porque ha recibido unos cuantos retoques. Mientras en el Audi TT RS entregaba 360 CV, aquí la potencia sube hasta los 525 CV y los 600 Nm de par, gracias a un turbo más grande que sopla a un máximo de 1,5 bares. Berlinas pretendidamente potentes como el BMW M 235i de 326 CV o el Mercedes CLA 45 AMG de 360, a su lado, parecen hasta burguesas.

Y es que, si realmente queremos encontrar un rival digno para este Audi A3, deberíamos apuntar a otra marca del grupo: Lamborghini. Veamos: mientras el bramido inicial se agudiza a través de sus colosales escapes en formato LEO2 nos vemos catapultados hacia delante con el pie del acelerador pisado a fondo, y alcanzamos los 100 km/h en 3,6 segundos. Y todo esto sostenido por unos generosos neumáticos de 275 con llanta de 21 pulgadas. 

Eso sí, manteniendo los puños firmemente aferrados en torno al volante, porque la zaga hace gala de un vigor inusitado. Así de explosivo puede llegar a sentirse un coche hoy en día aunque no lleve propulsión sobre el eje posterior.  

Pero la sensación más impresionante a bordo de este Audi A3 clubsport quattro es que su ímpetu perece no tener fin. Rueda cada vez más rápido dejando todo detrás de sí y alcanzar los 250 km/h parece un juego de niños, deja en evidencia a todo un Audi RS 6 y se mantiene con decisión hasta los 310 km/h, con lo que solo dejaría paso a un Audi RS 7 o un Audi R8. Por cierto, debemos recordarte que estamos hablando de un modelo del segmento compacto.

Pero aún más estremecedor es cuando tomamos la primera curva. Y no porque este Audi A3 clubsport quattro lo haga mal, precisamente: su chasis helicoidal mantiene la carrocería unida al asfalto apoyado en el repartidor de par variable de la tracción total, lo que permite trazar trayectorias limpias a una velocidad fulminante. Lo que nos estremece es que repentinamente, por el espejo retrovisor, vemos que la luna trasera se oscurece y desaparece todo atisbo de luz. 

Y no es porque el cielo haya caído sobre nuestras cabezas por el cambio climático –de hecho, en Audi han hecho el esfuerzo de mantener las emisiones de esta creación por debajo de los 200 g/km-. El motivo se llama Airbrake, un enorme alerón que se despliega para reducir los tiempos de frenada y que, para que te hagas una idea, logra reducir la distancia de retención, desde los 250 km/h, en unos 12 metros.   

Pero no pienses que este coche te está pidiendo que seas conservador: en cuanto sales de la curva, pisas de nuevo el acelerador a fondo y el cambio de doble embrague inserta las marchas de modo fulminante, hasta la séptima, mientras el aullido bajo el capó se agudiza aderezado con puntuales explosiones a través del escape. Y es entonces cuando crees que vas a alcanzar la inalcanzable línea del horizonte. 

En la chicane hacemos ‘kick down’ y las ruedas chirrían y en la escapada llevamos la aguja del cuentavueltas al límite hasta que el Airbrake vuelve a ‘nublarnos’ la vista trasera. Bastan un par de vueltas iniciales para que el Audi A3 clubsport quattro ruede en estado de éxtasis y cuento los segundos para que un responsable de Audi me llame a boxes para que un ingeniero chequee que todo está en orden. Y es que los ejemplares únicos de este modelo, que han costado millones de euros, están hechos para lucirlos en salones del automóvil, no para exprimirlos en un circuito. 

¿Por qué nos han dejado hacer tal temeridad? Pues porque en breve Audi presentará su nuevo RS 3, que pasará a la gran serie a principios de 2015 y estará basado en el clubsport. Eso sí: con 100 CV menos, sin Airbrake y con la carrocería del Sportback.

Lecturas recomendadas

Todo sobre Audi

Audi

Buscador de coches