Prueba

BMW M235i: que no te dé miedo

Alfredo Rueda

¿Cómo puede ser que con más de 300 CV y tracción solo a un eje, el BMW M235i resulte tan equilibrado y eficaz? Sigue leyendo porque el secreto esta vez... no está en la electrónica.

Parece que si un coche rinde más de 300 CV, debe contar con una buena tracción integral para transmitir toda esta caballería al suelo con garantías. Bueno, eso sería hace 10 o 15 años, porque hoy ha evolucionado tanto la electrónica que este axioma se ha quedado anticuado. Y para muestra, este BMW M235i con tracción trasera y 326 CV.

Y es que los ingenieros de BMW han echado el resto con su compacto más deportivo. Para empezar con un motor de seis cilindros en línea con turbocompresor de doble entrada que le permite entregar su par máximo de 450 Nm a solo 1.300 vueltas y lo mantiene hasta las 4.500 rpm. Esto se transforma en poderío. Y lo notarás con solo acariciar el pedal derecho, al catapultarte hacia delante con una fuerza que difícilmente sospecharás.

Digo que no lo vas a sospechar porque el sonido del BMW M235i no es el de un deportivo puro y duro. Es el típico entre sofisticado y metálico proveniente de su mecánica de seis cilindros.

BMW M235i trasera

La reacción de la transmisión, sobre todo en los modos Sport y Sport+, acompaña a este propulsor como si fueran amigos de toda la vida, sin tirones y sin pérdidas de adherencia. De forma progresiva y contundente, pero suave y sin derrapajes incontrolados. La electrónica hace su trabajo, pero no entra demasiado en acción ya que este BMW Serie 2 es el único que cuenta con un diferencial posterior de deslizamiento limitado cuyo fin es mejorar la capacidad de tracción. Este elemento solo entra en acción si el control de estabilidad no está conectado. Pero se nota que el binomio cambio-motor está muy a gustito trabajando conjuntamente por el aplomo que demuestra, impropio, por otro lado, de sus características técnicas.

Chasis para todo

Lo bueno o, mejor dicho, lo mejor del BMW M235i es su... polivalencia deportiva. Puedes llevar a dos ocupantes en sus plazas traseras tanto de forma más o menos confortable (en la posición Confort sigue siendo algo duro) como de una manera rápida y algo más incómoda. Con dos vueltas de volante, una suspensión con ajustes específicos y unos frenos deportivos 'M' (con pinzas de color azul con cuatro pistones y discos de mayor tamaño); este Serie 2 tan especial puede pasar muy deprisa por zonas reviradas.

Además, es el único de sus hermanos que monta neumáticos con diferente medida en los ejes, más anchos detrás, lo que aumenta el agarre y la sensación de seguridad en rápidos cambios de apoyo.

Veo lógico que te importe menos su razonable consumo de 9,0 litros reales cada 100 kilómetros y más el que su zaga no se descontrole cuando demandes su caballería. No lo hará a menos que desconectes toda su electrónica y te pongas en plan cafre de verdad...

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Periodista apasionado de todo lo que tenga motor: Coches, motos y ahora, también, cacharritos con alas...