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Prueba del Nissan Ariya: el primer SUV 100% eléctrico de la firma nipona

Foto del redactor Hugo ValverdeFoto del redactor Hugo Valverde

La historia de Nissan con la electrificación comenzó con el Leaf, vehículo con el que ha conseguido subir al primer peldaño del podio al comercializar 577.000 unidades desde 2010. Ahora, la firma oriental suma a ese ‘expertise’ el obtenido con el Qashqai y el Juke para crear su primer SUV 100% eléctrico, que es el de la prueba, el Nissan Ariya.

Es el primero, pero no el último, puesto que la compañía va a seguir un ambicioso plan en el que en 2023 todos los nuevos modelos que venda en Europa serán electrificados. Además, no realizará inversiones en motores de combustión para que en 2030 todas las ventas sean de este tipo de coches. 

La compañía ha realizado la presentación internacional del Ariya en el Circuito del Jarama -denominado ahora Circuito de Madrid Jarama. Una jornada de tests poco convencional que no ha tenido ruta por carretera, ya que toda la prueba ha transcurrido en el trazado madrileño. Eso sí, la organización ha simulado conducción en autovía, carretera secundaria, puerto de montaña y ciudad.

Vídeo: probamos el Nissan Ariya

Diseño e interior

La primera impresión es buena. Su diseño, que es realmente parecido al del prototipo en el que se basa -fue presentado en el Salón del Automóvil de Tokio 2019-, destaca por la fluidez de sus líneas. 

Este inicia la nueva identidad de marca eléctrica de Nissan: 'Futurismo Atemporal Japonés', que es como se denomina este nuevo enfoque nipón que "se caracteriza por ser simple y poderoso". ¿Japonés? Sí, como pone de manifiesto la parte frontal del vehículo, que adopta el término iki y la parrilla, con un patrón kumiko tradicional en 3D; por no hablar del paquete exterior bi-tono de color cobre llamado Akatsuki. Solo has visto tanto nombre japonés junto en el 'Newteam' de Oliver Atom...

Se suma la parrilla carenada que muestra el camino a los vehículos eléctricos venideros y que se caracteriza porque las luces diurnas LED forman la famosa V-motion y porque el logotipo, el nuevo, está iluminado. 

De su perfil llama la atención sus cortos voladizos, las llantas de aleación de 19", aunque pueden ser de 20, y la pronunciada caída del techo, que se funde con un portón que equipa un gran alerón y unos pilotos con un novedoso diseño 3D.

Continúo con la prueba del Nissan Ariya. Abro la puerta desde una maneta clásica, nada de tiradores enrasados que podrían mejorar la eficiencia aerodinámica y, por tanto, la autonomía, y entro en un habitáculo con un puesto de conducción minimalista definido por el término japonés ma, en referencia a las aberturas espacio-temporales.

Prueba del Nissan Ariya

Llama la atención la ausencia de botones físicos y cómo lo ha resuelto la firma: con botones táctiles sobre una superficie de madera. Los del salpicadero, con tan solo pasar el dedo, activan o desactivan la función. En los hápticos de la consola central -esta puede desplazarse de forma longitudinal cuando el coche no está en marcha, una buena idea para ajustar el 'apoyabrazos' al gusto del conductor-, sí es necesario ejercer presión y apartar demasiado la mirada de la carretera por su ubicación. 

Funciones tan 'usables' para el conductor como el e-pedal o los modos de conducción las hubiera colocado más a la vista. Pero por suerte o por desgracia, más bien por desgracia, no trabajo en el equipo de diseño de la compañía.

Nissan Ariya Single Seater Concept: el SUV eléctrico hecho Fórmula E

Exhibe una buena calidad percibida, pero también al tacto. A pesar de que la parte superior del salpicadero es de plástico duro, los materiales acolchados de la zona media, los de los paneles de las puertas -incluso los de las posteriores-, la madera y la Alcantara consiguen, junto con los buenos ajustes y las dos pantallas de 12,3" que tenga un interior de nota alta.

Asimismo, se aprecia rápidamente la atención que se ha tenido por los detalles al observar el patrón Kumiko utilizado en varias zonas de la parte inferior del interior y las puertas.

Prueba del Nissan Ariya

Me desplazo a la segunda fila del SUV para ver el espacio que ofrece con sus 4.595 mm de longitud, 1.850 mm de anchura, 1.660 mm de altura -es el más alto de entre sus rivales- y 2.775 mm de distancia entre ejes. Además, la plataforma VE le permite tener unos cortos voladizos, por lo que se optimiza el hueco para las piernas, que es muy grande. Más justo es el de la cabeza, puesto que con mi 1,78 m son cuatro dedos los que la separan de rozar con el techo. Pero al César lo que es del César: la unidad de pruebas del Nissan Ariya equipa techo panorámico, que suele restar espacio. 

Y si hablamos del de carga, cubica 468 litros cuando se trata del 4x2 y 415 cuando es el 4x4. Tiene un doble fondo para guardar, por ejemplo, los cables, aunque estos pueden meterse en los huecos que hay en los extremos, uno a cada lado.

Motorizaciones

El Ariya está disponible con cuatro configuraciones: Ariya 63 kWh, Ariya 87 kWh, Ariya e-4ORCE 87 kWh y Ariya e-4ORCE 87 kWh Performance. El de la prueba es el Nissan Ariya 63 kWh, que como carece del apellido e-4ORCE es de tracción delantera -no habrá versión 4x4-.

Equipa un motor en la parte frontal que es capaz de rendir 218 CV. Gracias a él puede acelerar de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y alcanzar los 160 km/h de velocidad máxima. La batería, que va alojada en el piso, le permite recorrer hasta 403 km con tan solo una carga.

Comportamiento

Me acomodo en el asiento del conductor, que ofrece una posición bastante alta. El ajuste del volante de dos radios, que tiene un muy buen tacto gracias al tapizado en cuero -perforado en los extremos y con pespuntes en color cobre-, se realiza de forma eléctrica, tanto en altura como en profundidad.

Selecciono la D en el conmutador del cambio, que es el mismo que el del Nissan Qaqshqai e-power -y diferente al del resto de versiones automáticas de la gama del superventas-, y comienzo a moverme.

Como te he comentado al inicio de esta prueba del Nissan Ariya, todo el recorrido se ha dado en el Circuito del Jarama. En seis vueltas -unos 23 kilómetros- he podido conocer lo que ofrece la gran apuesta del fabricante de Yokohama.

Prueba del Nissan Ariya

Como coche eléctrico que es, tiene muy buena pegada desde parado, puesto que entrega todo su par, 300 Nm, desde cero. 

De frenar sus casi dos toneladas se encarga un sistema que realiza muy bien su función pero que tiene un tacto demasiado esponjoso; prefiero el del Qaqshqai e-power. Pero en cambio me gusta más la dirección del Ariya porque es más rápida y directa que la de su hermano híbrido. 

Equipa el famoso e-pedal, pero evolucionado. Este nuevo desarrollo no frena el vehículo por completo, por lo que no se puede realizar una conducción a un pedal como en el Nissan Leaf. Me parece un error, porque era un punto diferenciador con respecto a la competencia y, además, algo muy cómodo. Pero Nissan dice que ha escuchado a sus clientes y prefieren que no llegue a frenar del todo, sobre todo por las dificultades que tenían al aparcar. Pero como dicen en unos grandes almacenes: "El cliente siempre tiene la razón".

Prueba del Nissan Ariya

La suspensión balancea en los virajes, pero gracias a que las baterías van en el piso y, por tanto, el centro de gravedad es bajo, permite un paso por curva rápido. ¿Pero filtra bien las irregularidades de la calzada? Pues eso parece, pero no te lo puedo confirmar porque el asfalto del Jarama tiene un firme bien cuidado. Y aunque se fabrique en Japón, se ha adaptado el chasis al gusto europeo. 

Carga y precio

La carga puede realizarla con un cargador a 22 kW en 3 horas y 50 minutos (del 10 al 100%) y con uno de 130 kW en 35 minutos (del 10 al 80%).

Respecto al precio, Nissan aún no lo ha facilitado. En cambio sí que nos ha confirmado que el inicio de su comercialización está prevista para abril y su llegada a los concesionarios, para julio.

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Etiquetas: SUV

Valoración

Nota8

Ponemos a prueba el Nissan Ariya, el primer SUV 100% eléctrico que ha creado la firma japonesa. Intentará conseguir los éxitos cosechados por el Leaf y el Qashqai.

Lo mejor

Diseño interior. Espacio para las piernas en las plazas traseras. 

Lo peor

Los botones hápticos de los modos de conducción y el e-pedal no están muy a la vista.