Prueba

Lexus RC F: ya lo hemos conducido

Luis Guisado

El Lexus RC F utiliza el motor más potente fabricado hasta la fecha, un V8 de cinco litros con 477 CV que está basado en el que montaba el IS F. Su objetivo está más que claro: M4, RS5 y C63 AMG.

El Lexus RC F es el modelo más radical de la gama por el momento. Se trata de un coupé de 4,70 metros que busca el cuerpo a cuerpo con el BMW M4 y demás misiles alemanes, como el Mercedes C63 AMG o el veterano Audi RS5.

El Lexus RC F Carbon Package es la versión más deportiva

El nombre parece una declaración de intenciones: en el RC F la ‘F’ viene de Fuji Speedway, el circuito donde los de Lexus ponen a punto sus creaciones más potentes, y la explicación de la excelente dinámica de la que hace gala.

Para ponerme al volante de este modelo he tenido que trasladarme hasta el circuito de Monticello, que es una especie de Ascari, pero a unas 100 millas al norte de Manhattan. Aquí voy a comprobar si es solo una cara bonita o una máquina indómita con la que disfrutar a tope en cualquier tipo de trazado.

Para empezar, me gusta que en el nuevo Lexus RC F su diseño haya girado en torno a la aerodinámica. Según la gente de la marca, todo lo que ves está pensado para la aerodinámica y la refrigeración de todos los elementos mecánicos. Incluso en los bajos se ha trabajado para canalizar el flujo de aire y que circule entre las ruedas (aquí tienes los cuatro puntos más importantes de la aerodinámica del Lexus RC F).

En este apartado, incluso el alerón trasero móvil del RC F cumple su función. Sube a partir de 80 km/h y cuando frenas se sumerge al bajar de 40 (sube a 130 en modo ECO). Y, cómo no, lo puedes dejar subido todo el rato si tienes previsto una sesión de circuito con grandes velocidades, aceleraciones y frenadas. Y eso es precisamente lo que voy a hacer yo, así que presiono el botón que mantiene el spoiler posterior arriba.

Por cierto, en el Lexus RC F también puedo escoger varios modos de conducción: ECO, normal, Sport y Sport+, que actúan sobre cambio, suspensión, dirección y control de estabilidad. 

Activo el modo Sport+ (¿acaso lo habías dudado?), pongo el cambio en modo manual y salgo a pista. Antes me he dado un par de vueltas detrás que un piloto que conoce bien este circuito, pero en el Lexus RC 350, que no llegará a España. Me decía por el ‘walkie’ que me enfrentaba a algo más de 5 km, con 18 curvas, la mayoría ciegas, y muchas subidas y bajadas, así que debería tomármelo con calma.

Y así lo hago, Aunque en ocasiones rozo los 170 km/h, lo cierto es que no le exijo a fondo al Lexus RC F. Su respuesta es la de un deportivo 'premium'. Te lo defino mejor con la famosa frase ‘puño de hierro en guante de seda’. Sube de vueltas con rabia y te pones a 7.000 vueltas en un santiamén, momento en el que un pitido te recomienda que cambies de marcha, ya que si actúas manualmente sobre la caja automática convencional de ocho relaciones, llegarás al corte... ¡y ahí te quedas!

Seguro que te has quedado un poco frío al leer esto de “caja automática convencional”, pero lo cierto es que es la ZF de ocho relaciones que tan buen resultado da a otros modelos de marcas como BMW o incluso Bentley. Hace cambios contundentes y rápidos, y transmite a las ruedas traseras todo la fuerza sin que notes el típico resbalamiento del convertidor por donde se escapan los caballos en otros coches.

Y ya que menciono las ruedas traseras, en el Lexus RC F existe un diferencial de deslizamiento limitado Torsen que te ayuda a meterte en las curvas con solvencia y que, aquí viene lo bueno, está disponible ya en la versión básica (aquí te dejo un link con las versiones y precios del Lexus RC F).

En el resto de acabados el diferencial mecánico se sustituye por un sistema denominado TVD que reparte el par entre las ruedas traseras mediante un dispositivo mecánico activado electrónicamente. Básicamente es un LSD, pero más avanzado... y configurable en tres modos: normal, Slalom y Track. De menos a más contundente, manda más par a la rueda exterior trasera y así puedes entrar más rápido en una curva, además de salir casi minimizando el subviraje.

Tengo que confesar que a lo largo de las nueve vueltas (unos 50 km en total) no he notado demasiadas diferencias entre el sistema mecánico y el TVD, pero sí que he podido disfrutar de un Lexus RC F obediente al volante, muy neutro, apenas subvirador y que es complicado descolocar aunque lleves todo desconectado: existe un modo denominado Expert que se activa cuando presionas el botón del control de estabilidad y se queda latente: te deja ‘marcarte’ cruzadas muy serias, pero siempre está latente para evitar el trompo. ¡Te aseguro que es una gran ayuda para alguien como yo que de piloto solo tengo el carné del Gran Turismo!

Para terminar, déjame que te cuente algo de la estructura del RC F, que es todo un canto a la modularidad: la parte trasera es la del IS, la parte media del IS C (el cabrio) y el eje delantero proviene nada menos que del burgués GS. Esto último sorprende, puesto que el nuevo RC F es un modelo muy deportivo. La razón es que necesitaban un amortiguador más largo y poder meter ruedas mayores, por lo que el Lexus IS no les resultaba óptimo en el frontal. Aun así, te aseguro que las ruedas delanteras entran donde les dices y en ningún momento tienes la sensación de llevar un coche tranquilo o poco dinámico.

En cuanto a su conducción en carretera, nada que objetar. En las aburridas autopistas americanas es cómodo, sobre todo en modo ECO, que también actúa sobre la suspensión, y además se podría decir que es hasta moderadamente eficiente (recuerda que es un V8 de 5,0 litros).

El Lexus RC F estará presente en el Salón de París 2014. Echa un vistazo a las imágenes de esta galería con las novedades del Salón de París 2014.