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La opinión de
Jorge Morillo

Opinión: ¿Peugeot acierta al mantener su apuesta por i-Cockpit?

i-Cockpit
Tras ponerlo en liza en 2012, Peugeot mantiene fuerte su apuesta por el i-Cockpit. ¿Hace bien la marca francesa, o convendría un cambio de tercio en este aspecto? Lo analizamos.

Hace aproximadamente ocho años, en 2012, Peugeot dio a conocer el concepto i-Cockpit, algo que ha protagonizado desde entonces el interior de la gran mayoría de sus propuestas. Actualmente lo podemos ver desde el Peugeot 208 de nueva generación hasta el Peugeot 5008. Es decir, desde el utilitario de la marca del león hasta su gran SUV. Porque sí, el i-Cockpit presenta algunos elementos que pueden considerarse compactos, pero eso no impide que pueda adaptarse a los modelos de mayor tamaño.

Antes de meternos al grano y ver si Peugeot hace bien en mantener casi una década después el concepto, vamos a explicarlo. ¿Qué es el i-Cockpit? Se trata de una serie de soluciones para el interior del coche que, juntas, conforman esta solución. Lo primero y lo que más llama posiblemente la atención es el volante. Se trata de una pieza compacta, es decir, de pequeño tamaño. Menor que el de la media, desde luego. Según el fabricante galo, está pensado para un manejo ágil y rápido que derive en una conducción más precisa y placentera.

El volante se combina con un cuadro de mandos situado en una zona más alta de lo habitual. La idea es que se pueda consultar sin apenas desviar la vista de la carretera, algo para lo que también está pensado el Head-Up Display. Según Peugeot, esta disposición es ideal para que las informaciones más relevantes estén siempre a la vista, aunque eso es algo sobre lo que podríamos debatir largo y tendido. Un poco más abajo me explico.

i-Cockpit
El i-Cockpit de Peugeot está presente desde el 208 hasta el 5008.

El otro centro neurálgico del i-Cockpit de Peugeot es el salpicadero. Concretamente su parte central, que se encuentra presidida por una gran pantalla táctil desde la que manejar el sistema multimedia. Esto es algo que llamaba más la atención al principio, porque ahora casi todos los fabricantes disponen pantallas de elevado tamaño en esta posición. No obstante, resulta interesante ver cómo está orientada hacia el conductor para un manejo más fácil. Eso sí, que nadie olvide que esto ha de hacerse con el vehículo parado para evitar riesgos.

¿Por qué mantiene Peugeot el i-Cockpit?

La respuesta a esta pregunta es bastante sencilla. Porque funciona y porque a la gente le gusta. Especialmente desde el punto de vista del sistema multimedia se trata de una solución muy bien adoptada. Peugeot supo adaptarse al presente tecnológico que hoy en día tenemos con suficiente antelación para que sus modelos ofreciesen el máximo confort a la hora de ser utilizados. Ninguna pega en este sentido.

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Pero, ¿qué pasa con el volante? Vaya por delante que todo lo que se va a decir a partir de ahora es una percepción meramente personal -de ahí que sea un artículo de opinión-, y de ningún modo una crítica a la calidad de los habitáculos de Peugeot. Habrá a quién todo el i-Cockpit le cuadre, y será tan loable como lo contrario. Pero no, no es el caso. Y no lo es principalmente por dos motivos. El primero de ellos es el propio tamaño del volante. Por mucho que a veces nos quieran decir lo contrario, el tamaño sí que importa. Y personalmente siempre me he sentido extraño con una pieza tan pequeña. Es cierto que no le falta mucho para alcanzar las dimensiones ideales, pero siempre he tenido una sensación de incomodidad con lo que propone Peugeot. Para un servidor no mejora la experiencia de conducción. Prefiero un aro un poco más grande y, de paso, grueso.

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En segundo lugar está la interacción del cuadro de mandos con el propio volante. Vaya por delante que siempre suelo adoptar una posición de conducción extraña para el resto de la gente, con el asiento muy abajo, algo tumbado y cerca del volante. Pues bien, conduciendo así lo que generalmente logro con el i-Cockpit es que la parte de arriba del volante tape prácticamente toda la información que ofrece el cuadro de mandos.

¿Cuál es mi conclusión sobre el i-Cockpit ? A pesar de las pegas que le encuentro, sí, Peugeot debe mantenerlo porque a la mayoría de los conductores le convence. Pero no estaría de más darle una vuelta al diseño como tal para evitar 'puntos ciegos', si es que se les puede llamar así. Mejorar un concepto que funciona, en definitiva.

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