El Volkswagen Escarabajo no es el coche del pueblo, es este Citroën ZX que comparten una treintena de habitantes de un pueblo

Francia ha encontrado la solución perfecta a la movilidad en zonas despobladas: un Citroën ZX de casi 30 años que comparten los habitantes del pueblo. Los vecinos se organizan en un grupo de Telegram.
El Volkswagen Bettle, conocido popularmente como Escarabajo, se ganó el título del coche del pueblo desde su nacimiento en los años 40, pero el Citroën ZX podría arrebatarle este puesto. Este modelo mítico en Europa es automático, tiene un código para poder encenderlo y hasta un radio-cassette.
Un Citroën ZX azul encontrado en Pont-de-Barret, una pequeña localidad a la puertas de la Provenza, se ha convertido en toda una pieza de colección. Este vehículo con matrícula parisina era en su día la versión de gama más alta de la marca.
El Citroën ZX sigue circulando para acabar con la despoblación
Los habitantes del pequeño pueblo de 660 habitantes le han dado una segunda vida a este Citroën con casi 30 años. Pont-de-Barret ha diseñado una versión rural del concepto de coche compartido, casi una treintena de habitantes utilizan este vehículo coordinándose a través de un grupo de Telegram.
El pueblo de Pont-de-Barret se encuentra a 25 km de Montelimar, en el interior de Provenza en la zona conocida como Diagonal del Vacío, el equivalente francés a la España Vaciada. El transporte público no cubre las necesidades de los habitantes con autobuses que pasan un par de veces al día y sin trenes.
La única opción para moverse en Pont-de-Barret es mediante coche o moto, un nuevo problema para muchos habitantes en una localidad con una población envejecida. Cinco amigos y vecinos decidieron poner remedio creando un coche compartido para los habitantes del pueblo.
“La idea surgió de una observación: por un lado, muchos coches del pueblo permanecían en el garaje y, por otro, algunos habitantes no tenían vehículo. ¡Y aquí solo hay un autobús al día! Nos interesamos por las iniciativas de coche compartido y, muy pronto, nos lanzamos a la aventura”, comenta Xavier Charles, uno de los creadores de la iniciativa, para el medio francés Le Nouvel Obs.
25 céntimos por km con el Citroën ZX
El coche fue un regalo del abuelo de uno de los creadores de la iniciativa, que ha sido todo un éxito. Los vecinos lo usan de media entre dos y tres veces por semana, algunos usuarios incluso se han desprendido de su coche que apenas utilizaban.
Los habitantes solo utilizan este mítico Citroën ZX cuando hace mal tiempo, deben ir a la ciudad o puntualmente si dejan su vehículo en el taller. La iniciativa es sin ánimo de lucro, pero el uso de este coche compartido no es gratis: cuesta unos 25 céntimos por km, lo mínimo para cubrir la gasolina y el mantenimiento.
El sistema es completamente analógico, aunque los usuarios se organizan en un grupo de Telegram. “El protocolo es muy sencillo: la llave del coche está en el bar del pueblo, que abre de 7 de la mañana hasta las diez de la noche”, asegura Xavier.
Cada usuario apunta el día que ha utilizado el ZX, los kilómetros que ha realizado y el coste de la gasolina en caso de repostar. Este peculiar coche compartido ya ha recorrido 24.000 km desde finales de noviembre de 2021.
