Volkswagen está en contra de los aranceles al coche eléctrico. Y tiene sus razones

El fabricante de coches alemán teme las posibles represalias que pueda imponer China a los coches europeos. Ante ello, esta es la solución que propone Volkswagen.
Hace apenas unos días, el Parlamento Europeo aprobaba la imposición de nuevos aranceles sobre los coches eléctricos fabricados en China. Estos impuestos, que podrían superar el 30%, representarán un obstáculo significativo para la entrada de estos vehículos en el mercado europeo.
Volkswagen, por su parte, que se encuentra en plena búsqueda de alianzas para producir un coche eléctrico por menos de 20.000 euros, ha manifestado su preocupación por el impacto que estos aranceles tendrán sobre los fabricantes del Viejo Continente.
Modelos populares como el Dacia Spring o el Tesla Model 3, que son ensamblados en China, podrían ver afectada su competitividad en cuanto a precios. Asimismo, desde Volkswagen han expresado su inquietud ante la posibilidad de que China responda con medidas similares (o peores).
Aranceles del 45% a los coches eléctricos chinos
El pasado mes de julio, Bruselas habló de imponer unos aranceles provisionales del 38,1% a los vehículos importados desde China. Lo que sabemos hasta la fecha es que los aranceles podrían aumentar hasta el 45%, teniendo en cuenta ese 10% ya vigente hasta ahora.
Por su parte, hay firmas que enfrentan porcentajes individuales, como es el caso de Tesla (7,8%), BYD (17%), Geely (18,8%) y SAIC (35,5%). Asimismo, aquellos proveedores que participaron en la investigación pero no se incluyeron de forma individual, se enfrentan a aranceles del 20,7%.
Finalmente, aquellos que no participaron en la investigación se enfrentarán a aranceles del 35,3%, a los cuales hay que sumar el 10% existente del que hablábamos anteriormente. Y así es como quedaron las votaciones.
- Países que han votado a favor de los aranceles: Bulgaria, Estonia, Dinamarca, Francia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos y Polonia.
- Países que han votado en contra de los aranceles: Alemania, Hungría, Malta, Eslovaquia y Eslovenia.
- Países que han optado por abstenerse: España, Bélgica, Austria, Croacia, Chipre, República Checa, Finlandia, Grecia, Luxemburgo, Portugal, Rumanía y Suecia.
El miedo que tienen los fabricantes europeos es la respuesta de China. Sin embargo, la Comisión Europea ha afirmado que tanto China como Bruselas buscarán soluciones alternativas a dicha situación.
Volkswagen teme la respuesta de China

Como decíamos en líneas anteriores, desde Volkswagen han expresado su inquietud ante la posible respuesta de China. Esto afectaría especialmente a los coches europeos de alta gama, los cuales son muy demandados en el mercado chino.
Entre los temores, destacan los aranceles punitivos que podrían imponer a las exportaciones de vehículos desde Europa hacia China, lo que representaría un golpe importante para las marcas que operan en ese país, en especial las alemanas.
“Los potenciales aranceles punitivos pondrían en riesgo la posición competitiva de la industria automotriz alemana en China. Afrontaríamos desventajas considerables en este mercado. Por eso nos oponemos a estas nuevas regulaciones”, señala Oliver Blume, CEO de Volkswagen.
Blume propuso una alternativa: que los fabricantes chinos que decidan invertir y generar empleo en Europa puedan quedar exentos de estos aranceles. A pesar de que esta idea podría ser viable, la Comisión Europea parece decidida a continuar con la aplicación de los impuestos.
En cuanto a la postura de los países europeos, las opiniones están divididas. Alemania, Hungría, Malta, Eslovenia y Eslovaquia se han mostrado contrarias a los aranceles, mientras que Italia, Polonia e Irlanda los han respaldado, permitiendo su aprobación, como decíamos.
Fabricantes chinos se replantean producir en Europa
Ante este panorama, algunas empresas chinas, como Xpeng, ya están considerando la construcción de fábricas en Europa. Esta compañía ha entrado recientemente en el mercado español y sigue los pasos de BYD, que también evalúa opciones para producir sus vehículos eléctricos en territorio europeo.
Para los fabricantes chinos, la única opción parece ser trasladar parte de su producción fuera de su país de origen. La incógnita ahora es cuántas de estas empresas estarán dispuestas a hacerlo para evitar los elevados aranceles.


