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Viejas leyendas: Opel GT

Opel GT

Para celebrar este medio siglo hemos querido recordar su legado.

En 1968 nacía la primera generación del Opel GT. La marca llevaba algunos años experimentando con este modelo, unos prototipos que comenzaron a llegar en 1965. Desde entonces, este deportivo alemán ha sido recordado por los aficionados de la marca, un modelo que se ha mantenido vivo pese a sus 50 años de vida. Para celebrar este medio siglo hemos querido recordar su legado, una historia que ha calado con el paso del tiempo.

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Una máquina de competición

Opel GT

En pleno Salón del Automóvil de Frankfurt nacía el Opel GT en versión conceptual. Era 1965 cuando la marca presentaba el primer prototipo, un coche que revolucionaba el lenguaje de diseño de la compañía de entonces. Erhard Schnell fue el diseñador que trazó las suaves líneas del Opel GT, un deportivo que destacaba por esa forma tipo fastback que escondían unos faros escamoteables.

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Brissonneau y Lotz, carroceros franceses afincado en Creil se encargaron de la carrocería. En un principio, unas 20.000 unidades serían fabricadas al año, siendo un coche exclusivo que no era accesible a la mayoría. Años más tarde, en 1971, se presentó una versión más económica, variante que impulsó las ventas hasta llegar a un total de 100.000 unidades. Su configuración biplaza de tracción trasera resultó ser muy eficiente en competición, y aunque en su versión de calle el modelo montara un motor de 90 CV su comportamiento era divertido.

Segunda generación, un coche muy diferente

El Opel GT de segunda generación fue un coche muy diferente al primer GT. Al estar basado en los Pontiac Solstice y sobre todo en el Saturn Sky, su configuración era de descapotable. Estuvo en producción hasta 2008, orientándose en mayor medida al mercado estadounidense. La fábrica en la que se producía estaba en Delaware, concretamente en Wilmington, la ciudad más importante de ese estado.

A diferencia del Opel GT de primera generación, su sucesor esconde bajo la piel un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros. Esta mecánica es capaz de generar 265 caballos de potencia, un bloque que se alimenta de un turbocompresor. Tras darse por finalizada su producción la marca no presentó ningún sucesor, quedando vació su hueco.

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