VÍDEO: hemos probado el Porsche Macan más básico y nos parece suficiente por todas estas razones
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El Porsche Macan parte en más de 80.000 euros. Este modelo de acceso cuenta con gran equipamiento y tracción trasera. ¿Es suficiente por el precio que pagas?
Hemos probado el Porsche Macan más básico y nos parece suficiente por todas estas razones. Hoy estoy con una cara conocida por todos: la del Porsche Macan. Se trata del modelo de acceso, que es nuevo: parte de los 82.310 euros, que ya es mucho dinero, pero claramente menos que lo que cuesta el resto de la gama. ¿Y qué lo hace el modelo de acceso? Eso es lo que os voy a contar ahora, conduciéndolo.
¿Y qué es lo característico del modelo de entrada de la gama Macan, aparte del precio? Pues que es propulsión trasera. El resto de los modelos Macan tienen tracción total, esto es, otro motor en el eje delantero. En este caso, solo se propulsa el eje trasero. Y esto supone que conducimos un propulsión trasera, con 563 Nm que se proyectan ahí detrás.
Eso significa que si no estás muy atento, la zaga se desmadra rápido. Da igual que vayas en modo Sport o en modo Sport Plus, la realidad es que sus 340 CV, que son 360 en modo Boost, y el par máximo, ponen en aprietos fácilmente a un ESP es que por otro lado es bastante permisivo. Esto implica que no contamos con la ayuda del eje delantero lo que, por otro lado, convierte en este Macan en un deportivo auténtico, y muy divertido de llevar.
El coche transmite en todo momento al conductor de que tiene mucho, pero que mucho control sobre todo lo que pasa, aunque los sistemas de asistencia proporcionan un buen margen de seguridad. A eso añade una dirección fantástica, pero eso es marca de la casa, porque Porsche fabrica sencillamente las mejores direcciones.

Y no menos importante: los frenos son también realmente buenos, lo que es muy necesario cuando quieres conducirlo de forma dinámica. Tenemos cuatro programas de conducción: Normal, Sport, Sport Plus y Offroad. No sé si me metería con este coche fuera del asfalto, pero en ese caso, se eleva dos centímetros y da algo más de margen sobre pistas de tierra.
En los modos Sport y Sport Plus, todo el conjunto se vuelve un poco más afilado y dinámico, el par máximo se siente más intensamente, y las cifras de potencia son casi lo de menos. Si pienso en el Turbo S de más de 500 CV, no tengo claro si necesita tantos caballos, porque si hablamos de pura diversión al volante, este Macan de propulsión trasera me parece más cerca a lo que se considera un deportivo que los otros.
Es más directo, te da más control sobre cada movimiento. En definitiva, lo que se espera de un deportivo. También debo hablar de las baterías y la autonomía, claro. Como en todos los modelos del Macan tenemos batería con un rendimiento de 100 kWh, y eso supone que el Macan de acceso, como solo tiene propulsión trasera y ahorra 100 kg, puede recorrer hasta 641 kilómetros, lo que es mucho, y no he podido comprobar.
Pero lo sorprendente es que en Porsche nos comentan que el sistema de gestión de la batería por parte del motor logra que, si circulas a gran velocidad constante por autovía, la autonomía sea mayor que si vas a medio gas, por ejemplo, a 100 km/h. De alguna manera, permite rodar muy rápido, siempre con una reserva de potencia cuando sea necesaria.
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Tiene una arquitectura de 800 voltios, y se carga con 270 kW, de modo que en una estación de carga rápida tarda 21 minutos para pasar del 10 al 80% de carga de batería. Lo interesante es que la curva de carga es relativamente constante hasta el 55% y luego empieza a bajar levemente. De modo que quien tenga menos tiempo y le baste con cargarlo hasta el 50%, que serían unos 300 kilómetros, le bastaría con unos 10 minutos en una estación de carga rápida.
Recupera con 200 kW, y esto supone que al frenar o retener aumenta visiblemente el número de kilómetros restantes. No mucho, uno o dos kilómetros, pero es algo visible. Todo lo dicho es muy bueno para un coche eléctrico, aunque el precio sigue siendo elevado. Y los más de 80.000 euros son sólo el principio, porque, como te pases con la lista de opciones, pagarás mucho más.
Pero lo que está claro es que este coche está realmente bien acabado, y sí, hay algunas piezas de plásticos a mi derecha e izquierda, y plástico duro por debajo de la cintura, pero todo se siente muy bien al tacto y sólido, nada cruje, se mueve ni suena, y el cuero que recubre el salpicadero le da un toque muy elegante y deportivo a la vez.
Como digo, aquí dentro, no suena nada. Lo único que se oye aquí son las llaves que van aquí guardadas. Por lo demás, la vida a bordo es idéntica a la de otros Macan. Tenemos la instrumentación digital de 12,6 pulgadas, pero siempre con los típicos instrumentos circulares de Porsche, orgullo de marca, y no hay nada que objetar.

Tenemos la pantalla central con 10,9 pulgadas, y opcionalmente, hay otra del mismo tamaño para el copiloto, de modo que cada uno tiene su divertimento digital, aunque seamos sinceros: para mí, el verdadero divertimento en este coche es la conducción. Transmite la sensación de estar al volante de un deportivo, y no de un SUV.
En este punto, uno puede preguntarse: ¿me quedaría con el modelo de acceso, o antes con un Turbo S por mucho más dinero? Pues yo creo que me decidiría por este modelo de acceso, porque, aunque no sea tan rápido en el 0 a 100, y su punta sea de 220 en lugar de 260 km/h, lo siento más dirigido al conductor que en los otros modelos de tracción total. Que ojo, también son muy deportivos y orientados al conductor, pero en este, no sé, la diversión es mayor.
Tener una zaga traviesa, sentir que la puedes provocar con el par máximo, y recolocarla, todo muy sutilmente, para recolocar el coche en su trayectoria, es realmente divertido. No sé si este modelo logrará convencer a quienes tienen aún gasolina en las venas, pero su conducción es única. Un seis u ocho cilindros comunica más cosas sobre la entrega de potencia y par, y las explosiones por el tubo de escape son algo muy emocional.
No tienes todo eso en este modelo, si bien puedes regular un sonido que da la sensación de que el coche va levemente motorizado. Pero puedes prescindir de eso y sentir el coche de otra manera, con su comportamiento de propulsión trasera, su dirección ultraprecisa, sus poderosos frenos que permiten retener muy bien el coche y nunca tienen un tacto blando, y con un punto de frenada perfecto, y con la posibilidad de conseguir un poquito más de punch todavía en modo Sport Plus.

Aunque no sé si esto último es muy recomendable en carretera abierta si está el asfalto mojado, porque como digo, la zaga se vuelve muy juguetona. Resumiendo: es una máquina de diversión y es caro, algo esperable en un Porsche, y creo que la marca ha logrado transmitir todo su espíritu a este SUV eléctrico. Diría, con algo de miedo a pillarme los dedos, que me parece hasta un poco más deportivo que el Taycan.
Todo esto es subjetivo por el momento, ya que en breve le haremos un test a fondo con nuestras mediciones, etc, y os podremos decir, por ejemplo, si es posible alcanzar la autonomía que promete la marca. O si la carga es tan rápida como dicen. Y si lo logra, desde luego, será un duro rival para la competencia.